Hubo golpes, pinchado de llantas y varios detenidos
Golpes. Los micreros bajan por la fuerza a un taxista para luego golpearlo. Sucedió en el 4to. anillo y av. San Aurelio
B. Ávalos y M. Oropeza
Combustibles. La gente de a pie fue la más afectada por el
paro. Los micreros salieron en grupos para pinchar llantas de los vehículos que
ofrecían transporte. Golpearon a taxistas y quebraron vidrios
Varios taxistas chicoteados, vehículos con las llantas y los
parabrisas destrozados y ausentismo laboral, fue lo que se observó en la jornada
de ayer, debido al paro del transporte público.
La gente de a pie fue la más afectada con la medida. Muchos que no se habían
enterado de que había paro, esperaron horas y horas en las paradas de los
micros. Al final tuvieron que abordar las camionetas o los taxis, que desde muy
temprano ofrecían sus servicios. Las primeras cobraron Bs 2 por pasajero,
mientras que los taxistas mantuvieron sus tarifas. También hubo gente que
utilizó bicicletas para llegar a sus destinos. Incluso no faltaron los que
optaron por caminar hasta el trabajo y los que prefirieron retornar a casa.
“Acabo de llegar de Cochabamba, tuvimos que subirnos a una camioneta para llegar
al Plan Tres Mil. Ahora vamos a subirnos a otra para llegar a Los Pocitos”, dijo
Zenobia Trujillo, que se encontraba con su esposo y sus cuatro hijos.
“No hay pasajeros, parece que la gente no tiene plata para tomar taxi”, se quejó
Julio Tórrez, un taxista del Plan Tres Mil, que empezó a trabajar a las 6:00 con
la esperanza de transportar mayor número de pasajeros por el paro.
Eran las 9:00 cuando los micreros, en grupos, empezaron a concentrarse en las
rotondas de ingreso al Plan Tres Mil, Villa Primero de Mayo y otras zonas
populosas para pinchar las llantas de los taxis y camionetas que prestaban
servicio público. Armados de palos, piedras y objetos punzocortantes, golpearon
a los conductores e incluso a algunos motorizados les rompieron los parabrisas,
los faroles y los stop.
“Abusivos”, “Dejen trabajar”, “No sean chupas de los dueños de micros que los
explotan”, “Ustedes no son los dueños de las calles”, gritaban los pasajeros a
los micreros.
“Están provocando al pueblo, pero eso no quedará así, ya nos estamos
organizando. Vamos a acabar con el monopolio en el transporte”, manifestó Rommel
Pórcel, presidente del Comité de Vigilancia.
Una hora y media después llegaron los policías y decomisaron varios ‘miguelitos’
y otros objetos. También detuvieron a algunos micreros, pero luego los soltaron.
Paro dificultó el comercio y
generó ausentismo
Las consecuencias del alza de los carburantes y el paro de los
transportistas se reflejan en la actividad de Santa Cruz.
Ayer los pasillos de instituciones públicas como la Alcaldía y la Casa de la
Cultura estaban vacíos. Aunque en estos organismos y las empresas del sector
privado no hubo ausentismo laboral, la afluencia de personas a estas
instalaciones fue muy baja debido a la dificultad para desplazarse y el costo de
los pasajes.
Algo parecido sucedió en los mercados. Ayer en los Pozos los motorizados podían
transitar sin problemas por la calle Quijarro, generalmente congestionada. Se
notaba la ausencia de los vendedores en las veredas semivacías y la escasez de
compradores. Un panorama similar se observó en La Ramada, hasta donde no
llegaron todos los comerciantes. Filas enteras de puestos tapados con plásticos
y bolsas se veían en el centro de abastecimiento. La mayoría de los vendedores y
clientes que llegaron hasta estos centros lo hicieron en camiones y camionetas.
Las mismas pasaban peligrosamente repletas por vías como la calle Charcas o la
avenida Grigotá. El costo de los pasajes oscilaba entre Bs 1,50 y Bs 2.
Pero los que más aprovecharon fueron los taxis, muchos de los cuales hacían
carreras masivas, como los trufis, por las que cobraban entre Bs 2 y 5 por
pasajero.
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