Una fiesta por el 20 Aniversario
La Asociación de Comparsas Carnavaleras cumple 20 años. Lo celebrarán con
una gran fiesta. Nació como una inquietud de grupos que querían organizarse
Gerson Rivero
Antes de 1985, cada comparsa se las tenía que ver con las
especulaciones de los servicios, llámese imprentas, confeccionistas o agencias
de bebidas. A raíz de varios reclamos surgió la idea de agruparse para organizar
mejor la fiesta grande de los cruceños. Así nació la Asociación Cruceña de
Comparsas Carnavaleras (ACCC).
“Nos engañaban en las imprentas y en los cotillones. Nos cobraban lo que les
daba la gana”, recuerda Jorge Stratis, ex presidente de la Asociación, que
además ha escrito una reseña histórica para una revista conmemorativa.
“Además, los alcaldes se imponían a las comparsas coronadoras por afinidades
políticas y todo era un caos”, añade.
Para acabar con el caos se acordó crear la ACCC. Uno de los principales
objetivos era que las comparsas se organizaran en el corso y regularan los
precios de los proveedores.
Con el tiempo se fue fortaleciendo institucionalmente hasta hacerse cargo del
proceso del Carnaval, desde las precarnavaleras hasta el Corso.
Esto, sin embargo, ha generado críticas a la organización. Se pone en entredicho
la gran cantidad de recursos económicos que se manejan en cada fiesta. Algunos,
como e presidente de 1989, Carlos Valverde Bravo, consideran que su propósito
original ha sido desvirtuado. “Para la Asociación, el Carnaval se convirtió en
un negocio más”, sostiene. “Ha crecido institucionalmente, es un vehículo de
reconocimiento social, pero el espíritu de fiesta del Carnaval se ha perdido”.
Stratis tiene otra visión. “A partir de la creación de la ACCC, el Carnaval
Cruceño tiene una organización poderosa que va recuperando lo mejor de las
tradiciones y las agrupaciones cuentan con portavoces que asumen la defensa de
sus necesidades”.
Tres actividades marcarán la
celebración de dos décadas
La Asociación Cruceña de Comparsas Carnavaleras quiere
celebrar a lo grande su vigésimo aniversario.
Para ello preparó tres actividades conmemorativas. La primera de ellas será la
gran fiesta a realizarse mañana en el restaurante Ambassador .
En la misma se entregarán las distinciones Momo Camba, a una institución
Cervercería Nacional, y a una persona, en este caso a la familia Dabdoub, en
memoria del legendario Gaby Dabdoub.
La ocasión servirá para presentar las otras dos actividades que son un CD de
taquiraris interpretados por Azul Azul, que tendrá 29 temas; y la revista de la
ACCC, que contiene la historia de los 20 años de su fundación.
Así será la
fiesta
Precarnavaleras. A la entrada del restaurante
Ambassador, frente a la avenida San Martín, se instalará una tarima sobre la que
bailarán los grupos folclóricos Kerembas, Santa Cruz y Tradición. Esta tarima
representa la primera etapa del Carnaval, que son las tradicionales
precarnavaleras.
Corso. En el patio del Ambassador se instalarán varias parejas con
casacas, espumas y otros accesorios que simbolizarán los tres días de Carnaval.
Una banda típica de música estará amenizando con taquiraris y otras músicas del
oriente boliviano.
Casa de espera. En el salón principal del local se realizará la gran
fiesta de celebración. Estará decorado como si fuera una gran casa de espera.
Olga de Antelo, anfitriona de la casa de espera más antigua de la ciudad (cumple
50 años de labor), recibirá una distinción especial.
Invitados. Es abierto al público, pero igual se han repartido 2.500
invitaciones a dirigentes de comparsas, autoridades, modelos y otros personajes
del mundo de la farándula. La idea es que el público vaya rotando a través de
las diferentes etapas.
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