Los Reyes Magos
Paulovich ®®La noticia de perfil
Anoche me fue muy difícil dormir pensando en que llegarían los Reyes Magos
trayéndome regalos, hasta que decidí levantarme de la cama, vestirme, montar en
mi motocicleta e ir en busca de los reyes de Oriente, cuya llegada me había sido
anunciada para hoy mediante un mensaje electrónico que decía: “Llegaremos la
noche del 5 de enero, o en la madrugada del 6, siempre que el paro de los
choferes no se prolongue por más tiempo. Saludos de Baltasar, Melchor y Gaspar”.
Me detuve en el hotel Radisson y dirigiéndome al mostrador de recepción pregunté
si entre sus huéspedes se hallaban los reyes magos, respondiéndome la empleada
que no habían ningunos reyes en su registro, por lo que tuve que pedirle que
buscara en la “M” pensando en que podrían haber sido anotados como Magos, pero
tampoco estaban registrados como tales, hasta que la recepcionista, algo
molesta, me dijo que le diera los nombres de quienes yo buscaba; le dije
rápidamente que se llaman Gaspar, Melchor y Baltasar, exigiéndome ella que le
diera sus apellidos, dato que yo desconocía.
Cuando me encontraba a punto de desesperar, le conté la historia conocida: Que
eran tres reyes que habían llegado de Oriente, sin poder especificar si venían
de Irán, de Irak, o de los Emiratos Árabes, o tal vez de Turquía, dato que
inquietó a la recepcionista, quien me dijo: “Aquí no se encuentra alojado ningún
musulmán, tal vez estén alojados en el hotel Presidente, propiedad del señor
Dueri, que es de ascendencia árabe”.
Al llegar al hotel de don Miguel Dueri, pregunté si en el estacionamiento del
hotel se encontraban estacionados tres camellos y fui echado de la recepción,
mientras un ordenanza me amenazó suavemente con denunciarme a las autoridades
por mantener relaciones amistosas con posibles terroristas islámicos, por lo que
salí a ‘toda velo’.
Llamé a otros hoteles importantes y no pude hallar a los ilustres visitantes que
me anunciaron su llegada, hasta que dando vueltas por la ciudad llegué a la que
antes se llamaba avenida Kennedy, donde hay muchos hotelitos y alojamientos
baratos. Me llamó la atención el ‘Alojamiento Bagdad’ y deduje que allí podrían
estar hospedados los tres Reyes Magos, ingresando al local y encontrándome con
ellos, a quienes difícilmente reconocí porque llevaban atuendos pobres y
mostraban rostros enflaquecidos y fatigados. Como no creí en su identidad, pedí
a uno de ellos que me mostrase su carnet y ninguno lo tenía porque al llegar a
La Paz les habían robado su plata y sus documentos en las cercanías de la
terminal, que los paceños farsantes llamamos Estación Términi.
Los Reyes Magos me manifestaron con tristeza que no habían traído regalos para
nadie porque los países del Oriente Medio se encuentran convulsionados y que en
algunos se vive el drama de la guerra y el terror, y que si en este momento
volviera a nacer Jesús en Belén de Judá, llegarían hasta su cuna tres Reyes
Magos de Occidente, que posiblemente serían los señores Bush, Blair y el hermano
de Bush.
Es que los tiempos cambian, y los camellos han sido sustituidos por los aviones.
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