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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 06, Enero de 2005

../images/blanco.gifLos Reyes Magos



Paulovich ®®La noticia de perfil

Anoche me fue muy difícil dormir pensando en que llegarían los Reyes Magos trayéndome regalos, hasta que decidí levantarme de la cama, vestirme, montar en mi motocicleta e ir en busca de los reyes de Oriente, cuya llegada me había sido anunciada para hoy mediante un mensaje electrónico que decía: “Llegaremos la noche del 5 de enero, o en la madrugada del 6, siempre que el paro de los choferes no se prolongue por más tiempo. Saludos de Baltasar, Melchor y Gaspar”.
Me detuve en el hotel Radisson y dirigiéndome al mostrador de recepción pregunté si entre sus huéspedes se hallaban los reyes magos, respondiéndome la empleada que no habían ningunos reyes en su registro, por lo que tuve que pedirle que buscara en la “M” pensando en que podrían haber sido anotados como Magos, pero tampoco estaban registrados como tales, hasta que la recepcionista, algo molesta, me dijo que le diera los nombres de quienes yo buscaba; le dije rápidamente que se llaman Gaspar, Melchor y Baltasar, exigiéndome ella que le diera sus apellidos, dato que yo desconocía.
Cuando me encontraba a punto de desesperar, le conté la historia conocida: Que eran tres reyes que habían llegado de Oriente, sin poder especificar si venían de Irán, de Irak, o de los Emiratos Árabes, o tal vez de Turquía, dato que inquietó a la recepcionista, quien me dijo: “Aquí no se encuentra alojado ningún musulmán, tal vez estén alojados en el hotel Presidente, propiedad del señor Dueri, que es de ascendencia árabe”.
Al llegar al hotel de don Miguel Dueri, pregunté si en el estacionamiento del hotel se encontraban estacionados tres camellos y fui echado de la recepción, mientras un ordenanza me amenazó suavemente con denunciarme a las autoridades por mantener relaciones amistosas con posibles terroristas islámicos, por lo que salí a ‘toda velo’.
Llamé a otros hoteles importantes y no pude hallar a los ilustres visitantes que me anunciaron su llegada, hasta que dando vueltas por la ciudad llegué a la que antes se llamaba avenida Kennedy, donde hay muchos hotelitos y alojamientos baratos. Me llamó la atención el ‘Alojamiento Bagdad’ y deduje que allí podrían estar hospedados los tres Reyes Magos, ingresando al local y encontrándome con ellos, a quienes difícilmente reconocí porque llevaban atuendos pobres y mostraban rostros enflaquecidos y fatigados. Como no creí en su identidad, pedí a uno de ellos que me mostrase su carnet y ninguno lo tenía porque al llegar a La Paz les habían robado su plata y sus documentos en las cercanías de la terminal, que los paceños farsantes llamamos Estación Términi.
Los Reyes Magos me manifestaron con tristeza que no habían traído regalos para nadie porque los países del Oriente Medio se encuentran convulsionados y que en algunos se vive el drama de la guerra y el terror, y que si en este momento volviera a nacer Jesús en Belén de Judá, llegarían hasta su cuna tres Reyes Magos de Occidente, que posiblemente serían los señores Bush, Blair y el hermano de Bush.
Es que los tiempos cambian, y los camellos han sido sustituidos por los aviones.

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