La mayoría de los presos
en Bolivia está por la 1.008
Procesados. Son 3.656 los reos por narcotráfico en el país, 54% del total
La Prensa. La Paz
El 54% de la población de las 89 cárceles y carceletas que existen en Bolivia
se encuentra ingresada por violación a la Ley de Sustancias Controladas 1.008 y
muchos no tienen sentencia, lo que, según las autoridades, es una deuda
pendiente del sistema judicial con esos ciudadanos.
Según el primer censo efectuado por la Dirección de Régimen Penitenciario del
Ministerio de Gobierno, la cantidad de personas recluidas, entre varones y
mujeres, es de 6.768. De esa cantidad, 3.656 reos están por delitos vinculados
al narcotráfico, es decir, el 54% de la población penitenciaria nacional.
Pero el problema central reside en que de todos los presos en Bolivia, 5.217,
que equivalen al 77,1%, no tienen sentencia y sólo 1.551, un 22,9%, están con
sentencia condenatoria.
Para el presidente de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Rodríguez Veltzé, la
retardación de justicia es "altamente preocupante" si se considera la
transformación del sistema procesal penal en los últimos años.
Mientras el índice de reclusos sin sentencia es considerable, la administración
de justicia redujo desde el año 1991 un 15% de la retardación de justicia, es
decir apenas un 1,25%, cada año.
Las autoridades judiciales prefirieron no proyectar cifras para los siguientes
años si la retardación continúa en el mismo nivel señalado.
Para la Pastoral Penitenciaria, dependiente de la Iglesia Católica, entre los
3.656 presos por narcotráfico no se encuentran "peces gordos", ya que la mayoría
de ellos están detenidos por haber participado en el transporte de precursores
químicos, pisacocas, vendedores de coca o por consumidores.
La Pastoral tomó contacto con diversas organizaciones sociales, de gobierno y de
derechos humanos para agilizar los procesos y lograr que los reclusos tengan una
sentencia y no estén divagando en la incertidumbre, ya que en su mayoría son
personas humildes que habrían entrado a esa actividad ilegal "motivados por su
extrema pobreza".
Un equipo jurídico de la Pastoral Penitenciaria trabaja en aspectos concretos
para presentar un recurso de inconstitucionalidad de la Ley de Sustancias
Controladas y de Régimen de la Coca, conocida como Ley 1008, cuyos detalles se
harán público próximamente. Entre tanto, se pide al Estado cumpla con sus
obligaciones con los reclusos evitando el hacinamiento, mediante la entrega y
dotación de servicios básicos y atención médica, y agilizando los procesos
penales que se tramitan en los tribunales.
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