Alan Parsons / Músico británico «El de ahora es un mundo muy diferente»
Uno de los sonidos característicos de los 80 llega a Bolivia actualizado. The Alan Parsons Project trae la música que lo inscribió en los recuerdos junto con su nuevo álbum, Valid Path, un brinco hacia lo electrónico. En él trabajó con una parte del Pink Floyd al que ayudó hace más de 30 años
Carlos Orías B.
Entre la infinidad de tonos que hacen eco después de 25 años
de cambios acelerados, sobrevive la música del proyecto Alan Parsons. Este
ensamble de autores e intérpretes, que pasó por diversas etapas bajo la batuta
de quien le da nombre al grupo, llega a Bolivia para dos presentaciones. Tocará
en Santa Cruz y La Paz, el 2 y 3 de febrero respectivamente.
La gira lo trae por primera vez a Sudamérica y puede significar la inscripción
definitiva del país en el circuito que recorren los grandes nombres, y del que
hemos estado aislados en años anteriores.
Tanto es así, que el propio Parsons reconoció a EL DEBER, que sólo había
escuchado sobre Bolivia a través de la historia de los fugitivos estadounidenses
Butch Cassidy y Sundance Kid, posiblemente muertos en la fronteriza Tupiza a
finales del siglo XIX y que ahora son parte de las historias que atraen turistas
a la zona del Salar de Uyuni.
En el último giro de su larga carrera, Alan Parsons Project está promocionando
su disco Valid Path (Huella Válida), un álbum descrito por él mismo como un
trabajo electrónico. “Es una serie de colaboraciones con músicos muy conocidos y
otros no tan conocidos. Uno de ellos es Cristal Method, uno de los nombres más
grandes dentro de la música electrónica en estos momentos”, explicó Parsons.
En la lista de colaboradores archiconocidos también figura David Gilmour,
guitarrista y actual vocalista de Pink Floyd. “Para mí fue un gran honor volver
a trabajar con él”, agregó.
Alan Parsons comenzó su carrera con patada voladora. Colaboró en dos de las
grabaciones más celebradas de los últimos 30 años: Abbey Road, de los Beatles, y
El Lado Oscuro de la Luna, de Pink Floyd.
A manera de recuerdo comentó en una anterior entrevista, que durante las
grabaciones los Floyd eran sus propios productores, mientras que Los Beatles
dependían de la guía musical de George Martin.
“Pink Floyd tenía una idea más clara y propia de cómo querían sonar y de cómo
querían ser grabados”, resumió.
Es un mundo que ha cambiado. Los Beatles son arqueología musical, Pink Floyd se
fragmentó y Parsons recuerda con nostalgia los días en que todo el grupo se
reunía en el estudio para grabar. Incluso la colaboración con Gilmour en Valid
Path fue distante, pese a ser ‘placentera’ para ambos. “Trabajamos cada uno en
su estudio y luego intercambiamos archivos y CD por correo”, afirmó Parsons, que
tiene su estudio de grabación en EEUU, mientras que Gilmour trabaja en el Reino
Unido.
- ¿En qué momento se halla su carrera?
- Está yendo muy bien, estoy en un momento interesante con este giro hacia lo
electrónico. Hay una canción en el álbum que se llama Replay the Game (Juguemos
de nuevo), no sólo escribí la letra y la música, sino que también la canto, lo
que es bastante poco usual para mi. Este es nuestro décimo año de conciertos.
Hace 25 años no me imaginaba que iba a estar actuando en vivo.
- ¿Qué ha cambiado desde que escribió Eye in the Sky hasta el nuevo disco?
- Absolutamente todo. Esa es una pregunta enorme, colosal y daría para escribir
un libro. Los capítulos tratarían sobre 22 años de carrera. En este tiempo la
tecnología ha cambiado, el gusto musical también, la demografía lo mismo. Es un
mundo muy diferente el de ahora.
- ¿Las letras estuvieron siempre dirigidas a un público urbano, está de acuerdo
con eso?
- No me parece que sea tan así. Creo que siempre evitamos las canciones sobre
relaciones humanas. Aunque reconozco que quien escucha es el que decide sobre
qué son. Mucha gente escribe canciones sobre el amor, pero nosotros siempre
tratamos de escribir sobre algo más, sobre cosas diferentes.
- Pero las letras suenan a lo que diría una persona que siente amor, o al menos
que siente una clase de aprecio por alguien más...
- A veces tratan sobre los problemas o los conflictos entre personas, pero no
sobre un hombre y una mujer. Pudiera ser sobre los problemas de la familia, o en
los negocios... una cosa de ésas.
- Hay también una búsqueda en el sonido...
- Ha habido una serie de cambios. No podría decir, por ejemplo, que un disco
como On Air sea un deliberadamente acústico, y además hay que reconocer también
que la mayoría de los discos del pasado no están basados particularmente en
sintetizadores. La base estaba distribuida entre la guitarra y los
sintetizadores (ambos instrumentos armónicos) y creo que ese instrumento (el
sintetizador) hizo una gran contribución.
- Volvamos un poco atrás. Dijo que recién colaboró con David Gilmour. ¿Qué ha
cambiado desde The Dark Side of the Moon a esta parte?
- Ése sería otro libro para escribir. El encuentro con Gilmour fue muy
placentero. Trabajamos cada uno en su estudio y luego intercambiamos archivos y
CD por correo (Gilmour trabaja en el Reino Unido, mientras que Parsons reside en
EEUU). Sus hijos iban a la misma escuela que los míos en Inglaterra, así que en
realidad nunca perdimos contacto, por el contrario, hablábamos bastante seguido.
- Respecto a su participación en El Lado Oscuro de la Luna y Abbey Road, en esa
época, ¿pensaba que iba a llegar hasta donde está, por medio de su música?
- Siempre fui bastante ambicioso y sentí que empezar con gente como Pink Floyd
era una buena manera de hacerlo y estaba a mi alcance.
- Seré curioso y fuera de contexto, ¿cree que Yoko Ono es la culpable por la
separación de los Beatles?
- No diría que fue la culpable, pero diría que no ayudó para nada a que el grupo
se mantuviera unido.
- ¿Qué espera ahora de este su primer viaje a Bolivia?
- Estoy muy animado, realmente no sé qué esperar. Sólo había escuchado sobre
Bolivia en la historia de Butch Cassidy y Sundance Kid. Ésa es mi única
experiencia. Espero encontrar un bonito paisaje y gente muy amigable.
El show pone a seis personas sobre el escenario (dos guitarristas, un tecladista,
un baterista, un bajista y un vocalista). Son casi dos horas de buen rock,
buenas luces y sonido. No es un show para estadio, no llevamos chanchos
voladores o cosas por el estilo. Hicimos un show grande una vez en Holanda para
unas 87.000 personas, pero generalmente, prefiero tocar para algo menos de 2.000
asistentes.
En Santa Cruz de la Sierra, el escenario de su concierto será Sonilum. Tiene una
capacidad para 6.000 personas y las entradas estarán a la venta a mediados de
mes.
El tamaño de la sala garantiza esa intimidad que prefiere Parsons y está
referida a su relación con el público.
En sus contratos exige la mayor comodidad posible para los que van a escucharlo
y pone como cláusula que las 10 primeras filas no estén reservadas para nadie y
que se pongan a disposición del público en general.
Así, su Project, se concreta y llega a los oídos de sus fans.
En
primer plano
Productor de The Dark Side of
the Moon
Allan Parsons nació el
20 de diciembre de 1949 en Inglaterra. Siendo niño estudió piano, flauta y
guitarra.
Desde muy joven comenzó a trabajar en Abbey Road Studios en Londres, donde
participó en los últimos trabajos de The Beatles.
Fue ingeniero asistente en el tema Let It Be y también participó en el álbum
Abbey Road. Después trabajó como ingeniero en varios trabajos del grupo Wings,
The Hollies y otros.
Ganó prestigio por ser el productor de Pink Floyd en Dark Side of the Moon,
trabajo que recibió una nominación para el Grammy.
Después produce The Year of the Cat de Al Stewart, Pilot, Ambrosia, Steve Harley,
Cockney Rebel y John Miles, entre otros artistas y grupos. Alan Parsons Project
fue creado en 1975.
La idea la llevó a cabo en compañía del compositor Eric Woolfson y de las
orquestaciones de Andrew Powell. Sus discos conceptuales comienzan con Tales of
Mystery and imagination (1976) en el que adaptaba a Poe.
Sigue con I Robot (1977) sobre Asimov, Pyramid (1978), Eve (1979) y The turn of
a friendly card (1980). Su disco Eye in the sky (1982) llegó muy alto en todas
las listas mundiales.
Posteriormente aparece Ammonia Avenue (1984), Vulture Culture (1985), Stereotomy
(1986) y Gaudí (1987).
Junto con el compositor Eric Woolfson, con el que creó más de 10 discos de rock
progresivo lanzó grabaciones inspiradas en los relatos de Isaac Asimov Yo,
Robot, Edgar Allan Poe, los mitos ancestrales -Pyramid- y Vulture culture, por
los que ha sido varias veces candidato a los Grammy, hasta concluir la
colaboración entre ambos con Freudiana, inspirado en la personalidad de Sigmund
Freud.
En 2004 recuperó la figura del escritor H. G. Wells para su trabajo, The time
machine (1999), rompiendo así cinco años de silencio con A valid path, un álbum
en el que hace un viaje por el mundo de la electrónica y el que trabajó con el
guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, con Cristal Method y en una
colaboración curiosa con el ex Monthy Pyton, John Cleese.
En escena
El escenario: Es un escenario de 18 metros de largo por
14 de ancho y 2,2 de alto. En esta área se puede construir una casa de tres
dormitorios y demás dependencias. Sobre el mismo habrá dos pequeñas tarimas, una
para Parsons y otra para el baterista, Steve Murphy.
Iluminación: Pidió equipos de última generación y hay luces distribuidas
sobre todo el escenario, no sólo al frente en la parte trasera, como se suele
ver. Habrá tres seguidores.
Alan Parsons: Toca guitarra, teclados, percusión y canta. Es el líder y
compositor de la banda y tiene un currículum difícil de igualar en todo el
mundo.
Godfrey Towsend: Es un guitarrista de estudio que ha trabajado para
grupos como Led Zeppelin, Eddie Vedder (Pearl Jam), Steve Lukather (Toto), Mick
Jones (Foreigner), Billy Squier (Yes), Julian Lennon, Linda Perry (4 Non-Blondes),
John Entwis (The Who), B.B. King y una larga lista de etcéteras. Se unió a Alan
Parsons Project en 1993.
Steve Murphy: Es baterista. Tocó antes con Phil Ramone y Celine Dion,
entre otros.
P.J. Olsson: Es el vocalista y hace un año editó el álbum solista
Beautifully Insane.
John Montagna: Es bajista. Tiene 33 años y se graduó del Berklee College of
Music de Boston. Tocó con Standing Hamptons, Amel Larrieux (ex Groove Theory) y
en 2003 se unió a Alan Parsons para el disco Caminando Por Abbey Road.
Manny Focarazzo: Es tecladista. Tiene una larga trayectoria en Broadway y
actuaciones en el Carnegie Hall.
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