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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 06, Enero de 2005

../20050106/images/es2.jpgAlan Parsons / Músico británico «El de ahora es un mundo muy diferente»


Uno de los sonidos característicos de los 80 llega a Bolivia actualizado. The Alan Parsons Project trae la música que lo inscribió en los recuerdos junto con su nuevo álbum, Valid Path, un brinco hacia lo electrónico. En él trabajó con una parte del Pink Floyd al que ayudó hace más de 30 años


Carlos Orías B.

Entre la infinidad de tonos que hacen eco después de 25 años de cambios acelerados, sobrevive la música del proyecto Alan Parsons. Este ensamble de autores e intérpretes, que pasó por diversas etapas bajo la batuta de quien le da nombre al grupo, llega a Bolivia para dos presentaciones. Tocará en Santa Cruz y La Paz, el 2 y 3 de febrero respectivamente.
La gira lo trae por primera vez a Sudamérica y puede significar la inscripción definitiva del país en el circuito que recorren los grandes nombres, y del que hemos estado aislados en años anteriores.
Tanto es así, que el propio Parsons reconoció a EL DEBER, que sólo había escuchado sobre Bolivia a través de la historia de los fugitivos estadounidenses Butch Cassidy y Sundance Kid, posiblemente muertos en la fronteriza Tupiza a finales del siglo XIX y que ahora son parte de las historias que atraen turistas a la zona del Salar de Uyuni.
En el último giro de su larga carrera, Alan Parsons Project está promocionando su disco Valid Path (Huella Válida), un álbum descrito por él mismo como un trabajo electrónico. “Es una serie de colaboraciones con músicos muy conocidos y otros no tan conocidos. Uno de ellos es Cristal Method, uno de los nombres más grandes dentro de la música electrónica en estos momentos”, explicó Parsons.
En la lista de colaboradores archiconocidos también figura David Gilmour, guitarrista y actual vocalista de Pink Floyd. “Para mí fue un gran honor volver a trabajar con él”, agregó.
Alan Parsons comenzó su carrera con patada voladora. Colaboró en dos de las grabaciones más celebradas de los últimos 30 años: Abbey Road, de los Beatles, y El Lado Oscuro de la Luna, de Pink Floyd.
A manera de recuerdo comentó en una anterior entrevista, que durante las grabaciones los Floyd eran sus propios productores, mientras que Los Beatles dependían de la guía musical de George Martin.
“Pink Floyd tenía una idea más clara y propia de cómo querían sonar y de cómo querían ser grabados”, resumió.
Es un mundo que ha cambiado. Los Beatles son arqueología musical, Pink Floyd se fragmentó y Parsons recuerda con nostalgia los días en que todo el grupo se reunía en el estudio para grabar. Incluso la colaboración con Gilmour en Valid Path fue distante, pese a ser ‘placentera’ para ambos. “Trabajamos cada uno en su estudio y luego intercambiamos archivos y CD por correo”, afirmó Parsons, que tiene su estudio de grabación en EEUU, mientras que Gilmour trabaja en el Reino Unido.
- ¿En qué momento se halla su carrera?
- Está yendo muy bien, estoy en un momento interesante con este giro hacia lo electrónico. Hay una canción en el álbum que se llama Replay the Game (Juguemos de nuevo), no sólo escribí la letra y la música, sino que también la canto, lo que es bastante poco usual para mi. Este es nuestro décimo año de conciertos.
Hace 25 años no me imaginaba que iba a estar actuando en vivo.
- ¿Qué ha cambiado desde que escribió Eye in the Sky hasta el nuevo disco?
- Absolutamente todo. Esa es una pregunta enorme, colosal y daría para escribir un libro. Los capítulos tratarían sobre 22 años de carrera. En este tiempo la tecnología ha cambiado, el gusto musical también, la demografía lo mismo. Es un mundo muy diferente el de ahora.
- ¿Las letras estuvieron siempre dirigidas a un público urbano, está de acuerdo con eso?
- No me parece que sea tan así. Creo que siempre evitamos las canciones sobre relaciones humanas. Aunque reconozco que quien escucha es el que decide sobre qué son. Mucha gente escribe canciones sobre el amor, pero nosotros siempre tratamos de escribir sobre algo más, sobre cosas diferentes.
- Pero las letras suenan a lo que diría una persona que siente amor, o al menos que siente una clase de aprecio por alguien más...
- A veces tratan sobre los problemas o los conflictos entre personas, pero no sobre un hombre y una mujer. Pudiera ser sobre los problemas de la familia, o en los negocios... una cosa de ésas.
- Hay también una búsqueda en el sonido...
- Ha habido una serie de cambios. No podría decir, por ejemplo, que un disco como On Air sea un deliberadamente acústico, y además hay que reconocer también que la mayoría de los discos del pasado no están basados particularmente en sintetizadores. La base estaba distribuida entre la guitarra y los sintetizadores (ambos instrumentos armónicos) y creo que ese instrumento (el sintetizador) hizo una gran contribución.
- Volvamos un poco atrás. Dijo que recién colaboró con David Gilmour. ¿Qué ha cambiado desde The Dark Side of the Moon a esta parte?
- Ése sería otro libro para escribir. El encuentro con Gilmour fue muy placentero. Trabajamos cada uno en su estudio y luego intercambiamos archivos y CD por correo (Gilmour trabaja en el Reino Unido, mientras que Parsons reside en EEUU). Sus hijos iban a la misma escuela que los míos en Inglaterra, así que en realidad nunca perdimos contacto, por el contrario, hablábamos bastante seguido.
- Respecto a su participación en El Lado Oscuro de la Luna y Abbey Road, en esa época, ¿pensaba que iba a llegar hasta donde está, por medio de su música?
- Siempre fui bastante ambicioso y sentí que empezar con gente como Pink Floyd era una buena manera de hacerlo y estaba a mi alcance.
- Seré curioso y fuera de contexto, ¿cree que Yoko Ono es la culpable por la separación de los Beatles?
- No diría que fue la culpable, pero diría que no ayudó para nada a que el grupo se mantuviera unido.
- ¿Qué espera ahora de este su primer viaje a Bolivia?
- Estoy muy animado, realmente no sé qué esperar. Sólo había escuchado sobre Bolivia en la historia de Butch Cassidy y Sundance Kid. Ésa es mi única experiencia. Espero encontrar un bonito paisaje y gente muy amigable.
El show pone a seis personas sobre el escenario (dos guitarristas, un tecladista, un baterista, un bajista y un vocalista). Son casi dos horas de buen rock, buenas luces y sonido. No es un show para estadio, no llevamos chanchos voladores o cosas por el estilo. Hicimos un show grande una vez en Holanda para unas 87.000 personas, pero generalmente, prefiero tocar para algo menos de 2.000 asistentes.
En Santa Cruz de la Sierra, el escenario de su concierto será Sonilum. Tiene una capacidad para 6.000 personas y las entradas estarán a la venta a mediados de mes.
El tamaño de la sala garantiza esa intimidad que prefiere Parsons y está referida a su relación con el público.
En sus contratos exige la mayor comodidad posible para los que van a escucharlo y pone como cláusula que las 10 primeras filas no estén reservadas para nadie y que se pongan a disposición del público en general.
Así, su Project, se concreta y llega a los oídos de sus fans.

En primer plano

Productor de The Dark Side of the Moon

Allan Parsons nació el 20 de diciembre de 1949 en Inglaterra. Siendo niño estudió piano, flauta y guitarra.
Desde muy joven comenzó a trabajar en Abbey Road Studios en Londres, donde participó en los últimos trabajos de The Beatles.
Fue ingeniero asistente en el tema Let It Be y también participó en el álbum Abbey Road. Después trabajó como ingeniero en varios trabajos del grupo Wings, The Hollies y otros.
Ganó prestigio por ser el productor de Pink Floyd en Dark Side of the Moon, trabajo que recibió una nominación para el Grammy.
Después produce The Year of the Cat de Al Stewart, Pilot, Ambrosia, Steve Harley, Cockney Rebel y John Miles, entre otros artistas y grupos. Alan Parsons Project fue creado en 1975.
La idea la llevó a cabo en compañía del compositor Eric Woolfson y de las orquestaciones de Andrew Powell. Sus discos conceptuales comienzan con Tales of Mystery and imagination (1976) en el que adaptaba a Poe.
Sigue con I Robot (1977) sobre Asimov, Pyramid (1978), Eve (1979) y The turn of a friendly card (1980). Su disco Eye in the sky (1982) llegó muy alto en todas las listas mundiales.
Posteriormente aparece Ammonia Avenue (1984), Vulture Culture (1985), Stereotomy (1986) y Gaudí (1987).
Junto con el compositor Eric Woolfson, con el que creó más de 10 discos de rock progresivo lanzó grabaciones inspiradas en los relatos de Isaac Asimov Yo, Robot, Edgar Allan Poe, los mitos ancestrales -Pyramid- y Vulture culture, por los que ha sido varias veces candidato a los Grammy, hasta concluir la colaboración entre ambos con Freudiana, inspirado en la personalidad de Sigmund Freud.
En 2004 recuperó la figura del escritor H. G. Wells para su trabajo, The time machine (1999), rompiendo así cinco años de silencio con A valid path, un álbum en el que hace un viaje por el mundo de la electrónica y el que trabajó con el guitarrista de Pink Floyd, David Gilmour, con Cristal Method y en una colaboración curiosa con el ex Monthy Pyton, John Cleese.

En escena

El escenario: Es un escenario de 18 metros de largo por 14 de ancho y 2,2 de alto. En esta área se puede construir una casa de tres dormitorios y demás dependencias. Sobre el mismo habrá dos pequeñas tarimas, una para Parsons y otra para el baterista, Steve Murphy.
Iluminación: Pidió equipos de última generación y hay luces distribuidas sobre todo el escenario, no sólo al frente en la parte trasera, como se suele ver. Habrá tres seguidores.
Alan Parsons: Toca guitarra, teclados, percusión y canta. Es el líder y compositor de la banda y tiene un currículum difícil de igualar en todo el mundo.
Godfrey Towsend: Es un guitarrista de estudio que ha trabajado para grupos como Led Zeppelin, Eddie Vedder (Pearl Jam), Steve Lukather (Toto), Mick Jones (Foreigner), Billy Squier (Yes), Julian Lennon, Linda Perry (4 Non-Blondes), John Entwis (The Who), B.B. King y una larga lista de etcéteras. Se unió a Alan Parsons Project en 1993.
Steve Murphy: Es baterista. Tocó antes con Phil Ramone y Celine Dion, entre otros.
P.J. Olsson: Es el vocalista y hace un año editó el álbum solista Beautifully Insane.
John Montagna:
Es bajista. Tiene 33 años y se graduó del Berklee College of Music de Boston. Tocó con Standing Hamptons, Amel Larrieux (ex Groove Theory) y en 2003 se unió a Alan Parsons para el disco Caminando Por Abbey Road.
Manny Focarazzo:
Es tecladista. Tiene una larga trayectoria en Broadway y actuaciones en el Carnegie Hall.

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