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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Miércoles 05, Enero de 2005

../20050105/images/es2.jpgLa sagrada familia se muestra a través de la pintura colonial


Muestra. Estará abierta por al menos tres meses, el CITC se encuentra frente a la plaza 24 de Septiembre


Tanya Imaña Serrano

Colores, texturas, luces, sombras, técnicas disímiles, pero la misma temática, La sagrada familia, confluyen en la exposición de pintura colonial del Centro de Interpretación Turística y Cultural (CITC). La exhibición estará tres meses.
Las 14 obras que componen la muestra pertenecen a un coleccionista privado que prefiere mantener su nombre en reserva por la seguridad de sus cuadros.
Las obras datan de entre los siglos XVI y XIX y la mayoría es de autores anónimos. Algunos, como La adoración de los tres Reyes Magos, atribuido a Melchor Pérez de Olguín (la máxima figura de la escuela potosina), y otros como La Virgen de la leche, a Fray Vitti. Se pintaron en lo que hoy es territorio boliviano, principalmente en Potosí.
La sagrada familia en Nazaret es un cuadro mestizo neoclásico que data del siglo XVIII, lo denota su composición, la distribución y el uso de las sombras.
La Virgen hilandera, también mestizo neoclásico, muestra su estilo en el cargado del vestido y la forma en la que la Virgen está sentada. Lo mismo ocurre con El niño de la espina (1700), que es del mismo autor. Aquí, el Niño Jesús está jugando con la corona de espinas.
La visión de San Francisco (siglo XVII), también es mestizo manerista. Las facciones son delicadas, típicas del manerismo. La figura de un ángel escondido de una víbora (el mal) es muestra de la influencia mestiza del pintor. El coleccionista advierte que el colorido de las nubes (café) y la forma del brazo son típicos del estilo de la escuela potosina.
La huida a Egipto, manerista del siglo XVII, pertenece a Fray Vitti, italiano que fue discípulo de Fray Angelo, impulsor del manerismo. Vitti enseñó en Sucre, Cuzco y México. Según el coleccionista, el primer estilo que se pintó en la colonia fue el manerismo.
San José, el Niño y la cruz (siglo XVIII) es del estilo tenebrista. Las sombras dan más expresión a los rostros tanto de personajes como de los ángeles que, contrariamente a lo acostumbrado, están tristes. La distribución de las nubes muestra el estilo mestizo, lo mismo que el brocatado.
Nuestra Señora de las Nieves es una de las obras más conocidas de esta colección. Es manerista. Perteneció a Juan José Campeda y Herrera, Marqués de Tojo (desde lo que hoy es Tarija, hasta Salta). Fue usada para evangelizar. La peculiaridad de esta obra es que la Virgen lleva los hombros descubiertos.
La Adoración de los tres Reyes Magos es una obra renacentista atribuida a Melchor Pérez de Olguín.
La Virgen Lavandera, también de Pérez de Olguín, es la obra en la que el pintor se autorretrata, 'mejorado'. El uso de la sombra y lo oscuro es preponderante. Su estilo es mestizo, lo demuestran los ropajes de sus figuras.
La Anunciación es un cuadro de Vitti, según el coleccionista. Data del siglo XVII y es manerista. El color es lo más sobresaliente.
La Virgen de la leche es manerista, al igual que La Virgen y el Niño, que están pintados en clara de huevo, se le atribuyen a Vitti. Son los más difíciles de restaurar.
La Sagrada Familia es otra de las obras anónimas. Su estilo es manerista mestizo, es del siglo XVIII. La Virgen del Carmen muestra a las almas 'en desgracia', representados por los nativos ardiendo en el infierno.
Hace referencia a las indulgencias que sólo los pudientes (y blancos) podían pagar para ganarse el cielo, lo que para los ‘indios’ era prohibitivo. Es un cuadro mestizo neoclásico.
Finalmente, está otro cuadro en el que aparecen La Virgen y el Niño, pero esta vez con un paisaje de fondo. Pertenece al manerismo del siglo XVII.
Estos últimos cuadros poseen vistosos marcos de madera diseñados por el coleccionista. Todos en el estilo colonial. En la actualidad este personaje posee más de un cenetenar de obras coloniales.

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