Sin esperanza para los desaparecidos
Desastre. La cifra oficial de muertos en Indonesia superó los 94.000. La ONU teme un total de 165.000
DPA. N. Dheli/Yakarta
Más de una semana después del devastador maremoto en Asia se reduce la
esperanza de hallar con vida a miles de desaparecidos. Ayer volvió a aumentar la
cifra oficial de muertos. En Indonesia, fuentes ministeriales informaron que ya
son más de 94.000 víctimas, gran parte de ellas en la isla de Sumatra, la más
afectada por su cercanía al epicentro del sismo que originó las olas. La cifra
supera en 14.000 personas el número de fallecidos que se tenía hasta ahora.
La ONU teme que la catástrofe del 26 de diciembre haya podido causar la muerte a
más de 165.000 personas. El ritmo de llegada de la ayuda internacional alcanzó
ayer su punto máximo y comenzó a ser distribuida en las regiones damnificadas
más alejadas.
Pero pese a todos los esfuerzos, cientos de miles de personas esperan auxilio.
Se precisan más helicópteros a fin de superar el obstáculo de decenas de
carreteras cortadas.
La situación se repite en las zonas costeras de Sumatra, Sri Lanka, India y
Tailandia.
El ministro de Asuntos Sociales indonesio, Alwi Shihab, reconoció que "el
transporte depende del Ejército y del apoyo de otros países".
Muchos de los afectados en Aceh, la provincia más golpeada en Sumatra, sólo
pueden ser alcanzados vía aérea. Desde el portaaviones estadounidense USS
Abraham Lincoln se estableció el sábado un puente aéreo con helicópteros.
No obstante, los ayudantes temen entretanto que aumente la cifra de víctimas
mortales en la costa occidental de Aceh, donde posiblemente sólo sobrevivió
menos de la mitad de la población de unos 50.000 habitantes. En la devastada
capital provincial Banda Aceh murió un tercio de los 90.000 habitantes, según
las autoridades.
Según el Ministerio indonesio de Salud, casi 272.000 habitantes han sido
acogidos en refugios de emergencia.
En la India, en algunas zonas afectadas la ayuda se malogra. Organizaciones de
voluntarios del país llevaron a los pueblos afectados ropa vieja y comida
cocinada, pero no es eso lo que se necesita, cuando urgen sanitarios móviles,
arroz, vitaminas, colchones y mantas.
En Galle, una de las ciudades más afectadas en Sri Lanka, se espera la llegada
de 200 soldados de EEUU que prestarán ayuda en la región, de un total de 1.500
militares y un portahelicópteros con 20 helicópteros.
En términos de población, Sri Lanka, con 20 millones de habitantes, es el país
más afectado por la catástrofe natural. Según los últimos datos ofrecidos por el
gobierno, 29.473 personas murieron en los devastadores tsunamis. Otras 5.040
siguen desaparecidas.
La Policía de Sri Lanka informó de que 1.300 personas murieron allí en el peor
accidente ferroviario de todos los tiempos, cuando un tren fue alcanzado y
arrastrado por las olas.
En relación con las ayudas, Naciones Unidas recibió ya la cifra récord de $us
1.500 millones en donaciones para paliar los daños del maremoto y los tsunamis
en el sudeste de Asia.
El dinero donado es tanto como lo que se suele recaudar en un año para todas las
acciones de ayuda de la ONU.
Ayer, la estrella de Hollywood Sandra Bulock donó un $us 1 millón a la Cruz Roja
estadounidense para las víctimas del tsunami , informó la organización.
EEUU se moviliza, hay mucho en juego
Ayuda económica y un rápido despliegue de recursos militares para llevar
ayuda a los afectados por el maremoto. Tras su lenta reacción inicial, el
presidente de EEUU, George W. Bush, se esfuerza por recuperar terreno en la
asignatura de ayuda a los países asiáticos. El presidente reconoció que es
tiempo de realizar gestos simbólicos.
Ayer, los ex presidentes George Bush padre y Bill Clinton se unieron a la
campaña para recoger ayuda económica destinada a la región.
Además, con el envío, ayer, de su hermano Jeb y su secretario de Estado Colin
Powell a la región afectada por la catástrofe, así como con la orden de izar a
media asta la bandera en todos los edificios estadounidenses en el mundo, Bush
puso de manifiesto su interés personal. Justamente esto, además de una ayuda
generosa, es lo que le faltó al presidente, según los críticos.
Asesores de Bush y expertos independientes manifestaron su preocupación de que
los republicanos se estaban perdiendo la oportunidad de mejorar la imagen de
EEUU en Asia y, junto con ello, de estabilizar una región desde la que el
extremismo islamista recibe recursos y voluntarios. Sobre todo en Indonesia, es
el país musulmán más populoso, con 262 millones de habitantes.
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