El SUMI trae pérdida a unos
y dinero a otros
Japonés. Ante la falta de respiradores, los instrumentos manuales ayudan
Beatriz Ávalos
A más de dos años de la puesta en vigencia del Seguro Universal Materno
Infantil (SUMI), los elogios y las críticas siguen lloviendo contra esta
política del Estado. Así como a algunos hospitales les cayó como una bendición,
a otros supuestamente les está ocasionando pérdidas económicas.
Entre los hospitales cruceños que se sienten beneficiados con este seguro están
el de niños Mario Ortiz y la maternidad Percy Boland.
Por ejemplo, el hospital de niños recibe aproximadamente Bs 250.000 cada mes por
concepto del SUMI. Mientras que la maternidad recibe el doble de ese monto, e
incluso más. Con los remanentes ambos han logrado realizar mejoras a su
infraestructura, comprar materiales y equipos, y arreglar otros que estaban
deteriorados.
Sin embargo, la dirección del hospital Japonés afirma que el SUMI le está
ocasionando más pérdidas económicas que ganancias. El director, Freddy
Gutiérrez, asegura que sin este seguro de salud dicho nosocomio estaría “mil
veces mejor”.
“Por el SUMI a este hospital ingresan Bs 400.000 cada mes, pero salen Bs
700.000. Ese seguro se ha convertido en un verdadero problema para nosotros. Por
ejemplo, por la infraestructura, los equipos caros que manejamos y el personal
calificado con el que contamos, una consulta nos cuesta Bs 8, pero el SUMI nos
paga Bs 0,50. Por una tomografía computarizada nos pagan Bs 30, cuando a
nosotros nos cuesta Bs 80”, dijo el médico.
Sin embargo, Gutiérrez aclara que el objetivo de este seguro de salud, de
brindar atención gratuita a los niños menores de cinco años y a las mujeres
desde el inicio de la gestación hasta los seis meses posteriores al parto, es
bueno, porque beneficia a la población de escasos recursos económicos.
En todo caso, lo que el galeno critica son los costos de las prestaciones
médicas, pues los considera bajos. “La idea es excelente, pero ¿a qué costo? Por
causa del SUMI muchos hospitales están quebrados. El único que se defiende es el
Japonés, porque no sólo atiende a niños y a embarazadas; si hubiera sido así,
estaría cerrando sus puertas”, sostuvo.
Según el Ministerio de Salud, gracias a este seguro el número de atenciones se
ha triplicado en los hospitales públicos cruceños, lo que ha permitido que se
les reconozca un monto por cada atención brindada. Además, beneficia a la
población más vulnerable.
En relación al costo de las prestaciones, aclara que el monto no puede ser mayor
y tampoco igual al de las clínicas privadas, porque hay que tomar en cuenta que
los gastos de los servicios básicos (agua y luz), oxígeno, infraestructura y
equipamiento y otros gastos son cubiertos con recursos provenientes de los
municipios. En todo caso, en lo que sí coinciden los hospitales cruceños es en
criticar el hecho de que el SUMI se hubiera iniciado cuando enfrentan más
problemas de recursos humanos, infraestructura y equipamiento.
Critican falta de informe del Japonés
De los tres hospitales cruceños que reciben más dinero del SUMI, el Japonés
es el que menos informa sobre el uso que da a dichos recursos, según las
autoridades municipales.
La Ley del SUMI establece que el 70% del dinero debe ir para medicamentos y el
30% para materiales y equipos. La maternidad y el hospital de niños han
demostrado que con el remanente repararon y compraron equipos, adquirieron
materiales y mejoraron su infraestructura. El hospital de niños, que recibe unos
Bs 250.000 al mes, es el que más informes rinde a la Alcaldía. Especifica, por
partida, qué inversiones hizo. La maternidad Percy Boland, que al mes recibe
unos Bs 600.000, no se queda atrás. Sin embargo, el Japonés, que recibe más de
Bs 500.000 al mes, no lo ha hecho así, confirmó el director municipal de Salud,
José Paniagua. En septiembre de 2004 la administradora del hospital Japonés,
mediante carta, informó de que no se habían comprado materiales ni equipos con
el remanente del SUMI. Presenta sus descargos a través de facturas por el monto
global. Para Paniagua lo ideal sería que se sepa cómo se gasta centavo a
centavo. El director del hospital, Freddy Gutiérrez, cree que “nunca ha habido
un hospital tan transparente como el Japonés”.
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