Predicciones para el 2005
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Como ustedes saben, no hay cosa más difícil en el mundo que hacer
predicciones anuales en nuestro país y nadie se atreve a vaticinar lo que
sucederá la próxima semana, pero como no podemos creer a los ‘cientistas’
políticos ni a los analistas económicos, no nos queda más remedio que tener fe
en lo que nos digan los yatiris indígenas.
Antes de ir a buscar a un yatiri serio y de gran fama, pedí autorización a mi
esposa mediante una comunicación telefónica, mofándose ella de mi propuesta con
estas palabras: “Sigues siendo el bolines de siempre, ¿cómo podrías creer en lo
que te pueda decir un yatiri...? Recuerda que vivimos en el siglo XXI y hemos
ingresado al tercer milenio de la era cristiana; y te prohíbo que acudas a esos
mamarrachos”.
Naturalmente la desobedecí y fui en busca del mamarracho que tiene su
consultorio en las cercanías del cementerio, y lo primero que hizo el brujo fue
mostrarme un gran letrero que decía: “Toda consulta se paga por adelantado”,
cobrándome 100 bolivianos, sin asco y sin anestesia, explicándole que necesitaba
saber las cosas más importantes que sucederán en el año 2005.
Luego extendió un aguayo sobre el suelo, donde se sentó invitándome a hacer lo
mismo mientras su secretaria, una chola vieja, ‘fané’ y descangayada, trajo una
bolsa que contenía hojas de coca, ofreciéndome algunas para acullicar, gentileza
que rechacé porque sé que la coca embrutece cuando uno se habitúa a ella.
Después de invocar a sus dioses y también a algunos santos católicos, empezó a
lanzar hojas al aire dejándolas caer libremente. Poniendo su cara muy seria,
dijo: “El año 2005 renunciará el Presidente”. Asustado le pregunté “¿Bush o
Mesa?”, respondiendo el brujo que no podía precisar cuál de los dos, por lo cual
preferí pensar en que lo podría hacer el estadounidense.
Continuó con su operación, volvió su secretaria bruja y le dio de beber medio
vaso de pisco e invitándome igual ración, que acepté porque yo nunca rechazo un
trago porque trae mala suerte. El yatiri se sintió reconfortado y me dijo con
expresión preocupada: “En Bolivia sucederá una gran desgracia con Evo Morales”,
afligido le pregunté si el líder cocalero moriría, pero el yatiri me dijo con
voz grave: “Evo no morirá, pero se casará este año”.
La noticia de la coca me preocupó y le pregunté al yatiri qué importancia
tendría para el país el hecho de que Evo se casara, respondiendo el yatiri: “La
importancia estará en que Evo por vez primera sabrá lo que es canela pues dejará
de ser el jefe absoluto del MAS para pasar a ser el súbdito de su mujer, para no
decirte el llokalla, que suena muy feo.
Cuando Evo se case tendrá que levantarse muy temprano de la cama, servir el
desayuno a su mujer, y consultarle todos y cada uno de sus pasos políticos. Y lo
más terrible de todo: “Su mujer le arrebatará el poder económico y será ella la
que administrará todos los ingresos nacionales e internacionales del Evo”.
Cuando le pedí al brujo que adivinara lo que sucederá en el país en lo político,
lo económico y lo social, me dijo que eso le era imposible de predecir, a no ser
que le pagara 500 bolivianos más, con lo que opté por salir, no sin antes
despedirme con un aparatoso corte de manga.
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