Carlos Trucco “Lo malo quedó atrás, ahora me siento bien”
Personaje. Fue dueño del arco nacional por mucho tiempo. También dirigió la selección donde cumplió una aceptable campaña.
Mauricio Cambará F.
Enfermedad. Sufrió una pancreatitis aguda que
lo obligó a internarse tres meses y a ser intervenido en once oportunidades
Se sorprendió el país, cuando el pasado 19 de
diciembre desde Pachuca, México, se conoció la noticia de que Carlos Leonel
Trucco, el ‘Loco’ carismático que por muchos años defendió el arco de varios
clubes del país y de la selección nacional, caía enfermo afectado de una
pancreatitis aguda que ponía en serio peligro su vida.
Ese día, los dolores se le habían pronunciado desde temprano. A medida que
fueron pasando los minutos el panorama se agravó y fue internado de inmediato en
un hospital de Pachuca. Pero Trucco se desvaneció y por orden de los médicos,
fue trasladado de emergencia en helicóptero hasta ciudad de México porque el
riesgo que se corría era aún mayor.
Para suerte de él se logró controlar el peligro, pero los efectos estaban por
venir. Desde el día en que fue internado le practicaron un total de once
operaciones distintas. Bajó 27 kilos y necesitó mucha sangre para
reestablecerse. Hoy en día y al lado de su esposa Mónica, Carlos Trucco continúa
recuperándose. Volvió al trabajo con más entusiasmo que antes, porque fue como
volver a nacer.
- ¿Y dónde comenzaron sus problemas de salud?
Lo que sucede es que cuando estuve en Bolivia (en 2003 siendo técnico de la
selección), me tuvieron que operar de urgencia de la vesícula. Se me reventó y
quedaron dando vueltas algunas piedritas que con el paso del tiempo, afectaron
al páncreas y el problema se fue agravando. Tenía mucho trabajo y por ahí me
descuidé un poco, y bueno, vino todo esto esto.
- Las once intervenciones dan cuenta de lo grave que estuvo...
Hay días que de verdad no recuerdo lo que pasó. Los médicos acá en Pachuca no
pudieron hacer nada cuando llegué, fue por eso que me enviaron de urgencia para
México. No sabes la distancia que hay desde acá hasta Distrito Federal. Se
necesitó sangre y se movilizó mucha gente porque todo empeoró de un momento a
otro.
- ¿Necesitó mucha sangre?
Sí, y aquí jugó un papel muy importante la Embajada de Bolivia, acá en México.
Se movilizó constantemente en procura de conseguir donantes para cualquier
momento de emergencia y lo consiguió. Estoy muy agradecido con ellos, porque me
ayudaron mucho durante los tres meses que estuve internado en el hospital.
- ¿Ya le dieron de alta?
Me integré al trabajo hace un mes, pero aún no me dieron de alta. Hace unos
minutos, antes de que vos me llamés, volví de Distrito Federal donde fui a
hacerme un chequeo con los médicos. Me hicieron análisis de todo tipo y me
dijeron, por suerte, que estaba bien, que todo ha evolucionado acorde como se lo
había previsto y eso me deja más tranquilo.
- ¿Cómo fue su reincorporación al Pachuca? ¿Extrañaba volver a las canchas?
Sin duda, tenía ganas de estar en la oficina, darme una vuelta por las canchas,
porque el trabajo que realizo acá es combinado. Comencé viniendo media hora,
luego aumenté a una y así fui avanzando de a poco. Me llevaban, me traían y acá
estoy, de nuevo empujando el carro para adelante.
- ¿Hasta qué punto fue vital el apoyo de su familia?
Mi esposa Mónica no se separó un instante, mis hijos Pablo y Gaby también no se
movieron de mi lado. Fueron pilares fundamentales para salir de todo esto. Ahora
ambos han vuelto a meterse de lleno en sus estudios fuera del país y nos han
dejado a los dos viejos solos (risas), pero muy contentos.
- ¿Y los amigos. Los ex compañeros de la selección, los colegas de Bolivia, lo
llamaron, se mantienen pendientes?
Sí y mucho, pero no te quiero dar nombres porque no me gustaría ser ingrato,
pero siempre estuvieron respaldándome. Hasta ayer (martes pasado) me llamaron de
La Paz deseándome suerte. Acabo de llegar de Distrito Federal y tengo en la
contestadora los mensajes de un montón de amigos.
- Y este mal momento. ¿Qué experiencia le dejó?
Fue difícil, pero sin duda que nada hubiese logrado sin el respaldo de la gente.
A través de tu medio quiero aprovechar para agradecer a la cadena de oración que
no pararon de orar para que me reestableciera, a toda la gente de Bolivia, a la
embajada que se las ingenió en busca de donadores de sangre. Todo el mundo se
portó de maravilla. Eso te demuestra que la unión que hay acá en México de los
bolivianos es bárbara.
- Me imagino que ha vuelto a enterarse de las noticias que se dan acá, en
Bolivia...
A diario me entro a la Internet, leo todos los diarios y escucho radio
Panamericana. Sé de los problemas que está teniendo Blacut para conformar la
selección, de los problemas que tienen Fernández, Castillo y Colque con Bolívar.
El fútbol boliviano en sí está pasando por un duro momento y la verdad es que
duele, sobre todo a quienes hemos estado adentro, viviendo todo de cerca. Lo que
queda es trabajar duro para salir adelante y estoy seguro que se lo puede
lograr.
- Se viene la Copa América en junio ¿Tiene previsto ir?
La verdad es que me muero de ganas. Pero por esas fechas tenemos varias
actividades con los chicos. Se está trabajando de lleno desde la novena
categoría hacia arriba y vamos a asistir a torneos internacionales dentro y
fuera del país (la Copa Chivas por ejemplo). Si logro encaminar todo y que no
falte nada, seguro que estaré en Perú, por supuesto dándole el apoyo a los
muchachos de la selección. Pero como te digo, todavía ese deseo está en veremos.
- ¿En sí, en qué consiste su trabajo en el Pachuca?
En los diferentes centros o escuelas de formación, tenemos cerca de 25.000
chicos. Todos ellos trabajan en las escuelas que están distribuidas en el país,
le llamamos fuerzas básicas. Actualmente y con profesionales de distintas áreas
(física, técnica, biológica, síquica, fisiológica y médica), estamos elaborando
tomos para todas las escuelas. Seguro que vamos a demorar muchos meses.
- ¿Se le pasó por la mente volver a Bolivia, por ahí a encarar un proyecto
similar?
Extraño mucho a la gente, al país y eso siempre se lo converso a mi esposa
(Mónica). Pero de momento estoy cumpliendo una misión acá en México, metido de
lleno con las fuerzas básicas. No te niego que el cariño al país lo supera todo
y es por eso que estoy dispuesto a colaborar como lo hice cuando dirigí la
selección. Me lo pidieron por la situación que se atravesaba y no tuve reparos.
- ¿Habla con Botero?
Muy poco, o más bien casi nada. Pumas (el club de Botero) y Pachuca tienen una
relación áspera y es por eso que tampoco puedo visitarlo en la cancha. Él es un
buen jugador, le costó adaptarse porque en Bolivia era goleador y acá es el que
hace los pases, pero está yendo y ha tenido la suerte de que le han dado
continuidad.
- ¿Desde afuera, como ve el camino hacia Alemania 2006?
Matemáticamente aún no se definió nada y con dos resultados positivos, los
ánimos van a levantarse. Pero después, hay que trabajar en conjunto. Yo creo y
siempre lo sostuve que hay muchos problemas a nivel general, pero el principal
es que el fútbol lo manejan dos cabezas.
- ¿Ha conversado con Azkargorta luego del Mundial?
Muchas veces y hablamos de Bolivia, de lo mal que se han hecho las cosas luego
de la clasificación. Él me expresa su preocupación. Siempre estamos
intercambiando ideas porque el Real Madrid (Azkargorta es el encargado de las
escuelas) toma conceptos de nuestro trabajo y nosotros de ellos. Acá estoy feliz
porque han valorado mi trabajo y el propio Xabier me lo expresa. Eso me alienta.
Estoy mucho mejor de salud y se lo debo a la gente, a todos los que me dieron el
hombro. Un ¡gracias! de verdad, para todos.
Perfil
Su vida gira en
torno a la pelota
Carlos Leonel Trucco nació el 11 de agosto de
1957. Llegó a Bolivia en 1985 para reforzar al primer plantel de Destroyers. Fue
titular indiscutible de entrada y se consolidó con el paso del tiempo. También
vistió las casacas de Blooming, Oriente Petrolero y Bolívar. Sus buenas
actuaciones lo llevaron a vestir la camiseta de la selección. Su primer partido
fue el 10 de septiembre de 1989 y de ahí en adelante se adueñó del arco
boliviano. En las eliminatorias de 1993, Carlos Leonel Trucco fue pieza
fundamental y tuvo como suplente al paraguayo nacionalizado boliviano, Darío
Rojas. Su último partido oficial con la camiseta verde, fue el 27 de junio de
1994 frente a España por el Mundial de Estados Unidos. Dirigió a la selección
desde noviembre de 2001 hasta mayo de 2002. Actualmente es el encargado de las
escuelas de fútbol de Pachuca en México.
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