Kate del Castillo “Tengo que empezar
a conocerme”
Actriz. La mexicana está en divorcio;
piensa que el dinero cambió a su esposo
Rildo Barba
Kate del Castillo juega con las palabras cambas
que ha aprendido en apenas dos días de estancia en Santa Cruz. "Ej no maj no
pronunciar laj esej", asegura. La actriz mexicana busca adquirir en esta ciudad
el acento que necesita para encarnar a una prostituta beniana, la protagonista
de una película que dirigirá Juan Carlos Valdivia en La Paz.
Trigueña, de mirada profunda y melancólica, esta joven escorpiona cuya altura no
sobrepasa el metro setenta, prefiere considerarse una actriz y no una estrella,
aunque mucha gente no diferencie lo uno de lo otro. "Con la película que haré en
La Paz llegaré al estrellato", bromea. "¡Ah! Y soy bastante divertida aunque
tenga cara de aburrida", afirma buscando la mejor manera para describirse.
Casera, Kate disfruta de la soledad que le da vivir en Los Angeles; mientras que
en México sus familiares y amigos llenan sus días. Aunque su lista de galanes es
larga y prestigiosa —la prensa le ha atribuido desde reconocidos actores hasta
famosos intérpretes como Luis Miguel y Chayanne— su plano amoroso no ha sido muy
afortunado. Después de haber declarado que encontró el amor de su vida, y tras
un año y medio de matrimonio, la actriz terminó su relación con el ex futbolista
Luis García. "Quiero volver a casarme en algún momento de mi vida, aunque no es
algo que ahora me quite el sueño", dice convencida. "Yo ya hice lo que todas las
mujeres soñamos: me vestí de blanco, hice mi gran fiesta, me divertí y también
la pasé demasiado mal; pero gracias a todo eso soy la mujer que soy".
Y mientras se tramita su divorcio en el juzgado, Kate del Castillo disfruta su
vida y su profesión. "Me olvidé de mí por mucho tiempo. Estuve pendiente primero
de mis papás, luego de mis novios y después de mi marido... Nunca estuve
conmigo, no escuché lo que Kate quería y necesitaba. Ahota tengo que empezar a
conocerme".
Pero su amarga experiencia no le quitó las ganas de "volcar su vida" por el
hombre de sus sueños. Para ella, “el amor es lo que mueve al mundo, por lo que
se vive”. "No idealizo al hombre de mis sueños, lo único que quiero es alguien
que me divierta, con quien pueda platicar, que me haga reír muchísimo; que
tengamos la misma visión de la vida... Pero cada quien por su lado, como
individuos; de la mano pero sin bloquearnos para no estropearnos".
Según la mexicana, experta en la preparación de chilaquiles, enchiladas y chiles
rellenos, su matrimonio no funcionó por razones económicas. "La gente cambia
cuando el dinero está de por medio; Luis tiene mucho y por eso creo yo se ha
vuelto un poco necio".
Pero el destino no fue tan malo con la actriz. Demián Bichir llegó en el momento
indicado, quizá cuando más lo necesitaba. Según ella, no estaba tan mal, se
estaba divirtiendo. El también actor (Sexo, pudor y lágrimas) es divorciado y,
por una ironía de la vida, estuvo como invitado a su boda. "¿Qué chistoso,
verdad?", dice. "Pero así es la vida". Con él, la "muchachita" que conquistó a
los cruceños protagonizará otra película boliviana.
Con ganas de
conocer Riberalta
Cuando a Kate del Castillo le propusieron filmar
una película en Bolivia aceptó de inmediato; en Los Angeles conoció a una
boliviana que le habló maravillas de su tierra. Ahora se muere de ganas de ir al
pueblo de donde es oriundo su personaje, Riberalta. "También quiero ir a El
Alto, me han hablado cosas interesantes de esa ciudad", dice.
Consultada acerca de la fecha de su alejamiento de la actuación, Kate indica que
sólo lo haría por aburrimiento, cuando se sienta insatisfecha de su trabajo.
"Será el día en que lo que hago no me provoque mariposas en el estómago. O quizá
sea cuando crea que soy buena actriz".
por dentro
Un perfume: No uso
Una marca: Armani
Un país: México
Un animal: León
Una pasión: El amor
Una flor: Tulipán
Un político: ¡Ay! Ninguno, ¡asco!
Una comida: Mexicana
Una bebida: Vodka
Un deporte: Spinning
Una fecha especial: ¡El día que me divorcie!
Un regalo: Una flor
Un hobbie: Leer
Un personaje: La mujer maravilla
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