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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Mayo de 2004

../20040509/images/sa10.jpgLa comida, un negocio familiar y rentable


Cuidadosa. Mercedes Paroba (f), en la cocina no deja que un solo plato salga de allí mal servido, se encarga de ver que los alimentos estén bien preparados


Carmen Pérez Carrillo

Siete familias se dieron cuenta de que un negocio familiar es una manera efectiva para hacerle lance a la crisis económica. Se dedican a la venta de comida en sus casas y abrieron una pensión, restaurante o ‘agachao’. Cuentan sus historias y algunos secretos de cómo ‘atrapar’ a sus clientes.
Los esposos Humberto y Wilma Torrejón, que desde hace 28 años venden comida en su propia casa, a dos cuadras del Zoológico, adaptaron su patio para convertirlo en una cómoda pensión. Aseguran que gracias a ello han logrado hacer estudiar a sus cinco hijos.
Doña Wilma dijo que la idea de abrir su negocio fue porque un grupo de amigos con los que se reunía le dijeron que su comida era sabrosa y que muy bien podía atender un restaurante.
Así lo hizo. Tienen su pensión y todos los miembros de su hogar cooperan hasta hoy.
De la misma manera Mercedes y Alonso Paroba, desde hace 25 años, se distribuyen el trabajo para atender a sus clientes: comprar víveres, preparar comida, limpiar y administrar su ‘agachao’, que se encuentra ubicado por el avión Pirata. Esta pareja también se siente conforme con el trabajo que realizan.
Mercedes recordó que después de que las autoridades dispersaran de ese lugar a los ‘agachaos’, hace cinco años, ellos siguieron con su venta de carne a la parrilla y comida típica en su casa, no afuera como lo hacían en aquel entonces.
“Aunque el movimiento económico disminuyó por la crisis, los fines de semana ganamos un promedio de $us 100”, calcula la mujer.
Por su parte Kiko, como mejor se lo conoce al ex jugador de Oriente, Gersan Montaño ,junto a su esposa Bilinquy, su hijo, cuñados, sobrinos y suegra, prepara almuerzo al mediodía y cuadril por la noche, en el barrio El Trompillo.
Su esposa dijo que cuando empezaron a tener mayor clientela se vieron en apuros y tuvieron que ‘contratar’ a sus familiares. “Por ejemplo, mi hermano es el que compra las verduras, mi hermana hace la chicha”, mi hijo y sobrinos atienden al cliente y mi madre nos ayuda en la cocina. Es un trabajo en equipo, además en familia se tiene mayor confianza y el dinero se maneja sin tener pérdidas”. Por día ganan entre Bs 150 a Bs 300.
Similar historia nos cuenta doña Juanita Cuéllar, como la conocen ex ministros, ex presidentes, diputados, senadores y modelos como las magníficas que han llegado hasta su domicilio a saborear sus exquisitos platos típicos.
Cuenta que para mantener a su clientela es con higiene, pues por más que un puesto de comida sea humilde debe estar limpio y se debe atender bien al comensal. Por día asegura que gana unos 500 bolivianos y los jueves duplica sus ingresos.
Los propietarios de los restaurantes “Los Calditos” y “Negrita” y la pensión Kathy, también son administrados por familias, ahí los jefes de hogar no tuvieron ningún temor en invertir sus ahorros y emprender una nueva actividad.
Los entrevistados manifiestan que un negocio propio es mejor que estar recibiendo órdenes de otros, porque uno es quien plantea sus metas y se esfuerza por ellas.

Flavio Caballero / Capacitador de Infocal

Pensar en los vecinos y actualizarse

Un negocio propio es una forma de reducir el cinturón de miseria. La base para emprender un negocio son las ideas que le gusten al mercado, al futuro cliente. Y para ello básicamente se debe realizar un pequeño análisis de mercado. Por ejemplo, si quiero abrir una pensión debo pensar en lo que le gusta a mis vecinos, no a mí. Y si pretendo hacerlo en familia debo repartir equilibradamente las funciones.Todo parte de una buena atención. Partir de la premisa de que el cliente tiene la razón. Satisfacer sus necesidades, mostrarle cordialidad. Además los propietarios deben pasar clases de cocina y actualizarse continuamente. Si se quiere invertir en un negocio, obviamente las personas deben estudiar el área. Controlar adecuadamente sus costos, en el caso de pensiones es más directo, con un balance mensual, uno se da cuenta si le va ir bien o no y se debe tener mucho cuidado con los ‘amigos’.

Atrapar al cliente

Sabor. Recomiendan que los alimentos deben ser del día y no cambiar de cocinera, pues el cliente se da cuenta cuando la comida fue preparada por otra persona.
Limpieza. Por más pequeño y sencillo que sea un puesto de comida, las mesas y sillas deben estar limpias. No deben faltar cubiertos, la alcuza y vasos en la mesa.
Atención. El cliente siempre tiene la razón, así no sea cierto, y darle lo que él pide, no cambiarle su pedido por otro, menos ponerse a discutir con él.
Rapidez. Todo cliente espera ser atendido de inmediato. Por eso los miembros del hogar deben distribuirse las funciones, por ejemplo, dos en la cocina, dos sirven los platos, dos atienden a los clientes y uno cobra el consumo.

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