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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Mayo de 2004

../images/blanco.gifHungría tampoco tiene mar



Silvia Rózsa F.

Hungría se sitúa en el corazón de Europa, rodeada por la codillera de los Alpes, de los Cárpatos y las montañas eslavas meridionales. Cuenta con tan solo 93.030 kilómetros cuadrados de extensión, con más de 10 millones de habitantes. En el 2000, su PIB per cápita fue de 4.640 dólares americanos; tuvo un crecimiento real del PIB de 3,3% y una tasa de inflación, en 2002, del 5,3%. El grado de alfabetización es de un 99%. El 97,7% de los niños realizan estudios de primaria y el 60% de secundaria. Hay 34 médicos por cada 1.000 habitantes.
El turismo es una de las principales fuentes de ingreso de divisas para el país; su aportación al PIB ronda el 10%, cubre cerca del 80% del déficit de la balanza comercial y crea 300 mil puestos de trabajo. Desde los años setenta, Hungría ha considerado el turismo un sector clave dentro de su economía.
Hungría ha jugado siempre un importante papel en la región por su situación geoestratégica, ya que se ubica en el centro de Europa; es un cruce de caminos, este-oeste y norte-sur. Hoy es considerado uno de los países de Europa central con mayor desarrollo económico.
Sin embargo, en su historia, sufrió la invasión de los tártaros, de los turcos y dos guerras mundiales. Con el tratado de paz de Trianon, Hungría perdió dos terceras partes de su territorio y más de la mitad de su población. Vivió bajo el sistema socialista y ha salido triunfante entre los escombros, los puentes derrumbados, los edificios caídos y las innumerables pérdidas humanas. Tanto así que, desde el pasado 1º de Mayo, junto a nueve países, forma parte de la Unión Europea, para lo cual tuvo que cumplir los exigentes parámetros de estabilidad fiscal, social y política, entre otros, que debían ser satisfechos antes de ingresar a la asociación comunitaria.
Se preguntarán ¿adónde quiero llegar? Pues, a decirles que Hungría alguna vez tuvo salida al mar, por Fiume(hoy Rijeka), en el Adriático, y que también la perdió tras el Tratado de Trianon en 1920. Que ahora, junto al logro de ingresar en la Comunidad Europea, se suman otros, que no hay espacio para numerar, pero que son verificables.
¿Y saben qué es lo más lindo de todo esto? Que su desarrollo, sus actuales indicadores económicos y su nivel socio cultural los ha logrado sin tener esa salida al mar.
Algunos lo justificarán porque es un país con más de 1.000 años de historia, porque tiene un nivel cultural más alto que Bolivia, que fue parte del Imperio Austro-Húngaro, etc., etc.
Sólo les pregunto: ¿cuándo empezaremos seriamente a trabajar por nuestro país? ¿Cuándo dejaremos de llorar nuestras pérdidas territoriales para ponernos a planificar qué clase de país queremos?¿Cuándo empezaremos a construir un país con nuestras propias manos? ¿Cuándo nos preocuparemos por elevar la calidad de nuestra mano de obra y nuestros niveles educativos y culturales?
La moraleja del mar húngaro... les pertenece.

*chibols@hotmail.com

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