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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Mayo de 2004

../images/blanco.gifNo hagamos crucigramas…



Mario Rueda Peña

El referéndum se halla prácticamente a la vuelta de la esquina y aún permanece en las sombras la forma en que se reglamentará la norma que convoca a esta consulta popular. Al respecto tenemos criterios contrapuestos. Unos plantean aplicar la fórmula ‘un ciudadano igual un voto’. De esta manera, se impone la opción por la cual vota la mayoría de los ciudadanos. Otros proponen el principio de ‘un departamento igual a un voto’. De aplicarse este criterio, de contienda entre ciudadanos, el referéndum pasaría a convertirse en disputa electoral entre departamentos. La opción que finalmente se adoptaría sería aquella que se impusiese en las urnas de cinco de los nueve departamentos del país. El gas se exporta, por ejemplo, si así lo deciden los votantes de Santa Cruz, Beni, Pando, Chuquisaca, Potosí y Tarija.
Pero subyace una variable en el marco de la segunda posibilidad. Ésta consiste en que el referéndum asuma también alcance regional e inclusive municipal. ¿Cómo conciliar ambas posibilidades con el Art. 2º de la Carta Magna? Este dispositivo aclara que la soberanía reside en el pueblo. Y ‘pueblo’ es una categoría asociable a la nación y no a la región o al municipio A la totalidad y no a la parcialidad.
Creemos que el asunto en cuestión debe ser meticulosamente discutido y analizado sin atrincheramiento alguno que después complique en vez de allanar las cosas. Empujados por el temor, no hagamos crucigrama alguno que nos impida avanzar hacia el referéndum en actual preparación. Temor injustificado, además, porque los últimos acontecimientos dejan una lectura concreta: la racionalidad empieza a doblarle la mano al desvarío. A ése que desde sectores minoritarios quiere paralizar el país y arruinarle a toda costa cualquier opción de desarrollo. Sumamente desprestigiados por cuanto hicieron hasta ahora en tan ominosa línea, quienes cabalgan a la grupa del dislate revelan no solo ingravidez cuantitativa (pigmeos que no arrastran a nadie) sino total incapacidad operativa. Ni Quispe ni Solares pudieron reunir y poner en acción en La Paz a los pocos miles de seguidores que necesitaban para bloquear calles y caminos. Al primero le dieron las espaldas sus propias bases campesinas. En los tímpanos del segundo vibran aún las rechiflas con las cuales es rechazado por casi todos los gremios. Y desde este domingo empiezan a salir a las calles, con banderas blancas alusivas a la paz y estabilidad, sectores ciudadanos constitutivos de una mayoría silenciosa aparentemente dispuesta ya a dejar de serlo... Es la que en el referéndum de julio votará a favor de la exportación del gas boliviano...
Por tanto, en vez de perder el tiempo en crucigramas, allanemos más bien el camino hacia una consulta popular en la que, sabemos, la racionalidad se alzará con la victoria.

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