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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Mayo de 2004

Humillación. Prisioneros iraquíes atados y desnudos en el suelo de uno de los pabellones de Abu Gharib. Los interrogatorios se convirtieron en sesiones de abuso
Las fotos que sacudieron la Casa Blanca


Guerra. Las imágenes de torturas y abusos en la cárcel de Abu Gharib han sido el golpe más duro para la campaña del gobierno de Bush en Irak. Su secretario de Defensa se aferra al cargo pese a las críticas


AFP. Washington

Las fotos de prisioneros iraquíes torturados por militares estadounidenses desestabilizaron esta semana a la Casa Blanca, algo que no habían logrado ni las constantes muertes de soldados ni la retirada de aliados de la coalición, y amenazaron el cargo del secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, que finalmente no renunció.
Hasta ahora, el presidente George W. Bush había logrado mostrarse firme y sin dejar entrever la mínima duda frente a cada revés sufrido en Irak, bien fueran atentados, rebeliones, toma de rehenes o las muertes de soldados. Incluso después de la decisión de España, Honduras y República Dominicana de retirar sus tropas de Irak, la Casa Blanca contestó que la coalición seguía fuerte.

Pirámide. Soldados de EEUU posan junto a un grupo de prisioneros desnudos

Pero la difusión hace una semana por el canal de televisión CBS de las imágenes de detenidos torturados en la cárcel de Abu Ghraib, alcanzó una repercusión que ni siquiera había alcanzado la publicación en portada del diario USA Today de los retratos de los soldados estadounidenses muertos en abril en Irak.
Las imágenes de las torturas asestaron un golpe a la administración Bush que, sin haber encontrado las armas de destrucción masiva que sirvieron como pretexto para la guerra, justificó su invasión a Irak subrayando que con ella había liberado al pueblo del país árabe precisamente de los vejámenes a los que lo sometía el régimen de Saddam Hussein.
“Las fotos dan a los incidentes un carácter chocante, horrible, a los ojos del mundo entero” reconoció el viernes el secretario de Defensa.

Rumsfeld, uno de los miembros más conservadores del equipo de Bush, se convirtió en el centro de las críticas de la oposición demócrata, de la prensa y del propio Presidente.
“Le dije que debía haber sido informado de las fotos”, reconoció Bush, que se enteró del tema a través de la prensa.
Frente a la repercusión de las fotos en el mundo y las consecuencias para la imagen de EEUU, el Presidente se vio forzado a pedir perdón. “Es una mancha en el honor de nuestro país”, declaró. Su rival en las elecciones de noviembre, el demócrata John Kerry, pidió la renuncia de Rumsfeld. Varios diarios, encabezados por el influyente The New York Times, hicieron lo mismo.

Procesada. La soldado Lynndie England es uno de los seis militares de EEUU acusada de abusos

“Ha sido secretario de Defensa en dos guerras. Es parte importante de mi gabinete y se quedará”, afirmó Bush.
Paralelamente a los ataques contra Rumsfeld, la prensa reveló que el caso ha incrementado las discrepancias al interior del equipo de Bush y especialmente el malestar del secretario de Estado, Colin Powell, en una administración, dominada por conservadores como Rumsfeld y el vicepresidente Dick Cheney.

En EEUU, choqueados, pero no piden salida de Rumsfeld

Los estadounidenses están consternados con las torturas que soldados aplicaron a prisioneros iraquíes, pero la mayoría cree que los incidentes son aislados y no creen que el secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, deba ser destituido, según una encuesta.
El sondeo del canal de televisión ABC y del Washington Post indica que los estadounidenses están divididos a partes casi iguales, 44% a 43%, entre quienes piensan que la administración Bush trató de investigar los casos, o que trató de encubrirlos.
Un 75% de los interrogados dijeron que siguen la historia, lo que representa un índice de atención que según los encuestadores se reserva usualmente para los eventos noticiosos más impactantes.
Sólo un 20% cree que Rumsfeld debe renunciar y el 69% cree que debe mantenerse en el gabinete. Por otro lado, un 48% aprueba el manejo que del caso ha hecho el Presidente, 35% lo desaprueba. El 62% dijo que las torturas fueron aisladas y un 32% opinó lo contrario.
 

Lynndie England

Un rostro sonriente para los abusos

Su rostro sonriente frente a los iraquíes que sus colegas atormentaban desnudos dio la vuelta al mundo: la joven soldado Lynndie England (21), personifica el escándalo de la prisión de Abu Ghraib. En todas las fotografías, la PFC (soldado de primera clase, siglas en inglés) England es la más visible de los estadounidenses.
La hija de una familia humilde de Virginia se llamó a silencio, pero sus padres la defienden. “Es sólo porque ella estaba allá cuando se tomaron las fotografías”, justifica su madre, Terrie England.
Hija de un trabajador ferroviario, fue buena estudiante hasta que se enlistó al Ejército para pagarse los estudios.

 

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