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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 09, Mayo de 2004

«American visa, sorprenderá… Es muy crítica »


Romy Chávez / Pablo Ortiz

American Visa es el nuevo proyecto del director paceño Juan Carlos Valdivia. Esta adaptación del libro de Juan de Recacochea marca su regreso a la pantalla grande. Pero no estará solo; la mexicana Kate del Castillo interpretará el papel de Blanca, una mujer que ofrece favores sexuales. La fórmula, entonces, parece sellar la suerte de este filme. Y quién mejor para hablar de esto que sus propios protagonistas: el director y la actriz cuentan sobre su trabajo, las dificultades, los desafíos y las esperanzas que los unen.
- ¿Cómo se dio el contacto para conseguir a Kate del Castillo?
-Juan Carlos Valdivia (J.C.V): Todo partió a raíz de un malentendido con un director de casting que buscaba actores para mi película. Él no se contactó con Kate y yo pensé que ella no estaba interesada… Pero no fue así
- Kate del Castillo (K.C.): Es una historia muy chistosa, porque Juan Carlos quería que fuera a un casting, al cual nunca me llamaron. Yo me enteré de él gracias a un amigo, Demian Bichir, que, por casualidad, también participa del filme. Coincidimos con Valdivia en Madrid. Entonces, le pidió a Demian que me preguntara por qué no me había gustado su película. Pero Demian le dijo que sí me había interesado. Juan Carlos no lo creyó… Cuando lo supe me enojé muchísimo y le pedí que me hiciera el casting, aunque luego contratara otra chica. Y así fue como me quedé.
-Kate, ¿qué fue lo que te atrajo de la historia?
- (K.C.): La historia me pareció fuera de lo común, porque es muy crítica. Tiene de todo un poco: amor, tragedia… Era uno de los mejores libretos que había llegado a mis manos. Me encantó y más me gustó cuando participé del casting y vi que tenía posibilidades de interpretar a Blanca (una prostituta).
-En el casting, ¿ya sabías qué papel ibas a interpretar?
- (K.C.): - Desde que leí el libreto supe que era el único personaje que yo podía hacer. Es precioso, diferente a todo lo que yo he hecho…
(J.C.V.): - No es fácil encontrar una actriz que se quiera arriesgar. Es como dice Kate, un papel diferente. Nosotros buscábamos una actriz que aceptara este reto, porque requiere de mucha preparación y compromiso. Exigía, además, que viajara a Bolivia para trabajar el personaje que, dicho sea de paso, es una cruceña.
- Con un acento tan fuerte como el mexicano, ¿cómo piensas adoptar el acento camba?
- (K.C.): Eso algo que muchas veces he criticado. Por ejemplo, en la película Traficc hay un mexicano que habla como puertorriqueño. Eso me disgusta, porque quiere decir que ni el actor ni el director hicieron bien su trabajo. En lo personal, espero no defraudar a los cambas. Le estoy echando ganas. Estoy aquí para aprender y creo que tengo buen oído. Seguramente en el set tendremos a alguien que chequeará el tema del acento, un acento que me parece lindísimo, tan diferente a los collas, así los llaman ¿verdad? Estoy feliz, no sólo porque Blanca es un personaje que toda actriz quisiera interpretar, sino porque me fascina estar en un país que no conozco.
- Juan Carlos, una curiosidad: American Visa es la tercera película de tu carrera y una vez más has recurrido a una novela, ¿por qué?, ¿cuál es tu relación con el escritor Juan de Recacochea?
- (J.C.V.): Cuando acabé Jonás y la ballena rosada, empecé a leer American Visa. Me gustó tanto que la adapté, la dejé, la retomé, la volví a leer y hace un año y medio terminé por concretarla. En el sentido cinematográfico, el filme es una obra costumbrista, pero también es muy crítica. Tiene mucho que ver con nuestra realidad. Empieza en el altiplano, en La Paz, y termina en Santa Cruz. Es como una metáfora de lo que ha pasado en el país durante los últimos años: esa fascinación por el oriente.
- ¿Es cierto que trataste de adaptarla a Tijuana?
- (J.C.V.): Sí, cuando no estaba consiguiendo la plata hice una adaptación para que la historia ocurriera en México. Pero se me desvió completamente. No sólo perdió el sabor, sino que es mucho más fácil para un mexicano irse a Estados Unidos. Entonces, tiene otra connotación.
(K.C): Pero hay otra cosa más: la película es actual y real, por esto del sueño americano y las visas. Como dice Juan Carlos, para los mexicanos es relativamente más fácil tener una visa, y si no te la dan, cruzas corriendo la frontera. Muchas veces uno no es consciente de esta problemática. Por ejemplo, yo, no lo sabía hasta que leí la novela.
- ¿Por eso aceptaste el papel?
- (K.C.): De entrada fue por el guión. Tiene un mensaje precioso. Es un amor conmovedor y entrañable. Los personajes son como salidos de caricaturas antiguas. Son fascinantes y el mío es lo máximo. Para mí no es nada fácil hacer de una prostituta, al menos nada común. Te confieso que es algo que no haría en televisión. Creo que acepté el reto porque sentía la necesidad de hacer algo diferente.
- ¿Cuál ha sido tu relación con el cine?
(K.C.): Pues es muy chistoso, porque yo empecé en cine con mi padre. Era chiquitita. Pero en esa época el cine no era bueno, no había salas adecuadas. Entonces, la televisión empezó a ser el principal modus vivendi de los actores. Dicen que uno lleva su carrera por donde quiere ir y yo seguí el camino de la pantalla chica. Pero todo cambió. Ahorita el cine mexicano ha llegado al Oscar y hasta ha volteado taquilla. Por eso, quiero retomarlo. Ya hice lo que tenía que hacer en las telenovelas.
- ¿Cómo te marcó el ser hija de actor?
- Ahorita me pongo a pensar: ¿Si mi papá no hubiera sido actor, yo sería actriz? Definitivamente sí. Porque es mi vida, porque es lo que me gusta y porque es lo único que sé hacer. Pero desde luego que con él conocí y me acerqué aún más a este mundo... Él me apoyó, más nunca me impulsó, porque decía que las actrices tenían muchos problemas sentimentales, y tenía mucha razón. Mi papá es muy profesional. Tiene un rigor que he visto en pocos actores, es un hombre muy profesional y que se concentra en lo que tiene que hacer.
- Así como te concentraste en el video de Ricky Martin...
- (Risas) Ahí me pasó otra anécdota: estaba grabando una telenovela cuando me habló a mi casa el representante de Ricky y me preguntó si estaba interesada en el video. No acepté porque estaba trabajando, además que no era modelo. Pero él insistió porque necesitaban una actriz. Pensé que era un truco para convencerme. Pero a los diez minutos volvió a sonar el teléfono y era Ricky Martin diciéndome: “Oye, quiero que estés en mi video”. Entonces le respondí: “¡Ok!”. Yo siento que así deben ser las cosas...
- ¿Cómo?
- (K.C.) Si yo te quiero en mi película, entonces te hablo y hago que te enamores del proyecto...
-¿Así como hizo Valdivia?
- (K.C.) Pero él pidió que me llamaran y nunca lo hicieron
- (J.C.V.) Es lo que uno pierde por andar con tantos intermediarios.
- (K.C.) Los directores de casting, por lo general, tienen su grupito de actores consentidos a los que siempre apoyan. Este director incluso tenía el teléfono de mi abuelita. Me podía haber localizado. Así es la vida, lo que es tuyo es tuyo y nadie te lo puede quitar. Y como Juan Carlos creo en los proyectos. Él ha levantado solo esta película, por eso necesita de gente que de verdad se muera por hacer estos personajes. Para que no sea una película más. Por lo pronto, Demián y yo estamos empapados en el proyecto. Y creo que eso es importante y eso se va a notar al momento de filmar.
- Juan Carlos, ¿cómo fue la experiencia de vivir diez años en México?
- (J. C. V.): Fueron diez años en los que me he fogueado como director. He tenido la oportunidad de trabajar en diferentes formatos y en diferentes medios. Hice una película independiente, publicidades, series, novelas... Pero siempre con ese deseo de hacer cine. Así que vuelvo con un proyecto. Estoy totalmente involucrado. Desde dirigir, escribir, armar el equipo, la gente, hasta pasar el sombrero para conseguir presupuesto.
- Estéticamente, ¿cómo has planeado esta película?
- (J.C.V.) Tendrá un despliegue diferente al de Jonás...
- ¿Por qué?
- Mi objetivo en Jonás era hacer una película más clásica. Pero uno adquiere experiencia y en el camino van pasando hechos que te sorprenden. Siento que mis años en México me han dado la seguridad de hacer las cosas y cómo lograr resultados. Entonces, American Visa va a ser más realista, más ágil, va a tener humor negro y mucha acción. Es una historia sencilla y al mismo tiempo tiene personajes muy cálidos.
- Aparte de Kate, ¿quiénes completan tu equipo de trabajo?
- Están Jorge Ortiz, Jorge Jamarli, Alejandra Lanza, una chica de cochabamba que hace de Isabel y otra chica que será una sorpresa. También he venido para ver a otro actor.
-¿Y en cuanto al equipo técnico?
- (J.C.V.) Esta vez tenemos más gente boliviana. Cuando hicimos Jonás hubo muchos extranjeros. Ahora foráneos sólo son el sonidista y un experto en fotografía aérea, porque vamos a hacer tomas desde un helicóptero. Luego, el montaje y la postproducción se hará en México.
- ¿Cuándo empiezan a filmar?
(J.C.V.) Comenzamos el 24 de mayo, aunque a partir del 20 vamos a hacer algunas tomas aéreas. Estimamos terminar los últimos días de julio o el 2 de agosto.
- ¿Cómo será la transformación de Kate en camba?
- V. La vamos a llevar a Beni y Pando para que vea los pueblos. Tiene un mes para trabajar. Conocerá a chicas del oficio y gente que ayudará en su transformación. El proyecto es muy bonito, siento que he madurado como guionista y como director.
- Valdivia, una cosa más: ¿Cuánto cuesta American Visa?
- (JCV) Va a costar menos que Jonás. Pero va a ser una película más complicada, porque ha cambiado la manera de hacer cine.

Kate del Castillo
Tiene 30 años y ha pasado toda su vida en los set de televisión. Esa experiencia ahora la plasmará en el proyecto del boliviano Juan Carlos Valdivia.

Actriz mexicana

Perfil

Una chica de talento

Hija del reconocido actor mexicano Eric del Castillo, a los seis años Kate hizo su debut cinematográfico en la película El último escape. En 1991 recibió su primera oportunidad en las telenovelas interpretando a Leticia, en Muchachitas. Desde entonces ha sido el rostro de melodramas como Mágica juventud (1992), Alguna vez tendremos alas (1997), El Derecho de nacer, La mentira y Bajo la misma piel. Además, fue la protagonista del videoclip de Ricky Martin Fuego de noche, el único que ha realizado en su carrera. Con metas diferentes, Kate apuesta nuevamente al cine.

 

 

Juan Carlos Valdivia
Este paceño dice pasar por un buen momento. Tiene entre sus manos uno de los proyectos más ambiosos de su carrera: American visa

Director de cine

Perfil

Una vida de película

Nació en la ciudad de La Paz. En 1995 llegó al cine con la adaptación de la novela Jonás y la ballena rosada, del escritor Wolfango Montes Vanucci. Con este trabajo, que filmó en Santa Cruz de la Sierra, acarició una de sus primeras consagraciones. Trabajó en México durante casi 10 años. Entre 1994 y 2004, experimentó con diferentes formatos audiovisuales. Logrando trabajar como director en series como Vida en el Espejo, en 1999. También se encargó de la dirección de la película El útimo evangelio y del video ‘Angel de Amor’, del popular grupo Maná. Fue en 2002.

 

 

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