Gobierno admite freno a industrialización del gas
Firme. El ministro Xavier Nogales (izq) dijo en el Comité Cívico que no pueden hacer caso a los proyectos ‘pequeños’
Carla Paz Vargas
Gobierno: nacionalización es inviable
Congresistas y cívicos proponen abrir mercados
para el gasNormativa. El nuevo proyecto de Ley de
Hidrocarburos ‘facilita’ la transformación del gas, siempre que sea para
exportación. Según YPFB, en dos años se importará más diésel, pero aún no se
tomaron previsiones
El sueño de la empresa GTL Bolivia que proyecta
convertir gas a diésel está cada vez más lejano. Ello porque en el nuevo
proyecto de Ley de Hidrocarburos la industrialización del gas contará con todas
las facilidades si se exporta más del 70% de la producción, pero no sucederá lo
mismo si el objetivo es abastecer el mercado interno.
“Si el propósito de la empresa es producir para vender en el país, simplemente
se tendrá que atener a las reglas que hay, y existe una serie de complicaciones
por problemas de ductos y tarifas”, explicó Manuel Arana, director general de
Industria, dependiente del Ministerio de Desarrollo Económico.
La autoridad sostuvo que hay ‘muchísimo’ apoyo cuando se instala una planta, en
primer lugar puede importar toda la estructura necesaria sin Gravamen Aduanero
Consolidado y pago del Impuesto al Valor Agregado diferido hasta por 10 años,
siempre y cuando se demuestre que es una industria que va exportar.
Sin embargo, en el caso de GTL Bolivia, el vicepresidente ejecutivo, Luis Carlos
Kinn, indicó que el objetivo es instalar una planta para producir diésel y
satisfacer el consumo local, porque actualmente se importa el 40% de Argentina
(cerca de $us 90 millones al año).
Al conocer este criterio, Arana afirmó que podría ser que los componentes de la
planta estén en la lista de bienes de capital que tienen arancel cero y el IVA
podría ser diferido por un período determinado. Además, resaltó que si instalan
la planta de GTL en zona franca tiene la ventaja de que no paga ningún impuesto,
incluyendo el de utilidades.
“El argumento es que la producción sea para exportar y por ello hay facilidades.
Nosotros (el Gobierno) queremos priorizar el valor agregado para la venta
externa, es por ello que la importación de ductos para el gasoducto a Brasil se
liberó de impuestos”, dijo.
Se le consultó si el Gobierno conoce algunos proyectos de industrialización de
gas que puedan ‘replicarse’ en Bolivia, pero precisó que no porque están más
concentrados en el tema del hierro de Mutún.
Según Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos, la producción disminuyó y se
corre el peligro de importar diesel y gasolina en dos años más, pero hasta la
fecha el gobierno no tomó sus previsiones. Es más, el ministro de Hidrocarburos,
Xavier Nogales, admitió en el Comité pro Santa Cruz que no está de acuerdo en
facilitar la competencia a la producción existente de diésel, pese a la demanda
insatisfecha en Bolivia.
Pese a todo ello, el proyecto de GTL Bolivia tiene la esperanza de que en la
nueva Ley de Hidrocarburos se especifiquen las condiciones que hace tiempo
vienen pidiendo a los sucesivos gobiernos, de darle un tratamiento especial a la
importación de plantas de GTL. “La posibilidad de que se desabastezca de diésel
el mercado interno parece no preocupar a las autoridades del ramo, puesto que la
solución más fácil y conveniente para evitar el fantasma de una mayor
importación, es propiciar el inicio inmediato de esta primer planta de
industrialización del gas”, subrayó Kinn.
Los soyeros
están interesados en la producción de diésel
La posibilidad de que se produzca diésel en Santa
Cruz para dejar de depender del mercado argentino es vista como una alternativa
viable para los productores cruceños, debido a que consumen gran cantidad de
este combustible.
“Nos interesa tener contacto con la empresa que lleve adelante esta iniciativa,
porque se trata de inversiones que se harán en el país y se evitarían la
importación de diésel”, indicó Miguel Guzmán, jefe de Servicios de la Asociación
de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).
Por su parte Luis Carlos Kinn, vicepresidente de GTL Bolivia, precisó que está
asombrado por la falta de reacción de parte de los principales organismos
regionales que deberían pronunciarse respecto a este tema. “Ante un eventual
aumento de la importación de diésel y alza de precios, tal como lo anunciara
YPFB, los primeros afectados serían los productores agrícolas”, explicó el
empresario. |