Hugo Daza “Tengo varias cosas pendientes en mi vida”
Facetas. Mientras él desarrolla su profesión de arquitecto, y su trabajo como docente, la gente lo aplaude en el humor
María Jesús Vargas
El hacer reír a la gente en su trabajo como
humorista de Chaplin Show es solamente una parte de la vida de Hugo Daza
Woitschach.
Arquitecto de profesión y docente universitario aprendió a dividir su tiempo
entre estas facetas, además de dedicarle atención a su familia. “De día soy
arquitecto, de noche soy actor y a ciertas horas soy docente en la UPSA”,
explica.
Su esposa, Ninón de la Rosa, trabaja con él complementando su trabajo de
arquitectura con las decoraciones interiores. “Ella se encarga del vestuario y
utilería de los shows de Chaplin. Es algo muy gratificante”, destaca Daza.
Con un matrimonio de 27 años con tres hijos y dos nietas, Hugo Daza se confiesa
un agradecido de la vida. Disfruta de escaparse al campo con su familia, estar
en lugares donde haya agua para disfrutar, como piscinas o ríos.
- ¿Cómo es usted en su trabajo como docente universitario?
- Soy docente de arquitectura. En la UPSA soy el hombre más serio que hay. Los
alumnos tienen que darse cuenta de dónde estamos, no quiere decir ser idiota,
soy serio, tengo que transmitir la responsabilidad de la profesión que ellos van
a asumir.
- ¿Y en su casa, es tan divertido como en el escenario?
-Sí, en mi casa hay buena onda, hay buen humor.
- ¿Qué hace con su familia?
- Cuando hay tiempo nos escapamos al campo o más lejos, a Samaipata o Villa
Tunari. Nos encanta ir a lugares donde haya agua, piscina, ríos, como buenos
piscianos y acuarianos que somos.
- ¿Hay algo que lo aburra?
- Me aburre el tema de la renta, no es que uno no quiera pagar pero tiene que
seguir cargando con el tema de renta y uno se vuelve peleador, contador y hasta
abogado.
- ¿Qué personaje que haya representado le gustaría ser en la vida real?
- Ninguno, francamente me quedo con Hugo Daza. Como dice mi compadre Ernesto
Ferrante, ya hemos invertido mucho en nosotros, hemos gastado bastante, ya no
nos renovaremos, mejor nos quedamos así nomás.
- ¿Hay algún personaje que le costó representar?
- Sí, Carlos Mesa porque es una persona que no destaca una cosa en particular,
es un personaje light difícil de hacerlo y seguir en ese ritmo y que la gente
cuando me vea en el escenario lo vea a él.
- ¿La gente lo reconoce en las calles?
- Sí, me dicen que cuando me ven les da risa y me piden disculpas, yo digo que
está bien, que es bueno. Ahora si me miran y lloran quiere decir que lo que hago
no es positivo. Me siento bien agradecido de la vida.
- ¿Hay algo que no hubiese hecho hasta ahora?
- Sí, hay varias cosas pendientes, uno tiene que mirar más allá de lo que la
nariz alcance. Me falta conocer Europa, por ejemplo.
- ¿Practica algún deporte?
- Tres veces por semana voy al gimnasio y si me da el cuero, juego algún partido
de racquet.
- ¿Toca algún instrumento?
- No, tal vez esa es una de las cosas que no voy a poder hacer nunca, porque no
tengo aptitudes para el canto, para la música, mis amigos me dicen que me
pisaron las orejas cuando nací.
- ¿Es verdaderamente feliz?
- Soy feliz, aunque la felicidad es un término un poco relativo. Uno es feliz
porque le puede ir bien, tiene familia, salud, actividad, pero también uno se ve
tocado por los problemas del mundo en general. Vivimos en relación con los
demás.
Perfil
Sin
límites para el humor
Nació hace 47 años en Potosí, en una pequeña
ciudad llamada Siglo XX. Llegó a Santa Cruz cuando era niño. Hace 27 años que
está casado con Ninón de la Rosa con quien tiene tres hijos, Bernardo (23),
Andrés (21) y Sebastián (15); los dos últimos trabajan con él. Andrés es actor y
Sebastián recibe al público que llega a Chaplin Show.
Primero se dedicó a la actuación y luego se convirtió en arquitecto. Su pasión
por el teatro empezó en sus años de colegio. Pasó por el elenco cochabambino
Tralalá y hace 19 años que es socio y actor del elenco de Chaplin. Ha
representado cerca de 600 personajes, algunos de ellos repetidos. Le encanta
asistir a espectáculos humorísticos porque aprende de las otras compañías. Se
declara un fanático del Festival Internacional de Teatro. Aún no sabe hasta
cuándo se dedicará al humor. “No sé si esto tiene límite o fecha", sostiene.
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