Me gusta el talante de Rodríguez Zapatero
Susana Seleme Antelo
Sí, me gusta mucho el talante de José Luis Rodríguez Zapatero. Me gusta ese
modo modesto de comportarse; ese estilo diferente de hacer las cosas; ese ánimo
calmado pero firme de exponer y explicar; ese talante abierto al diálogo; ese
‘cambio tranquilo’ del que hablaba en su campaña y que tras el histórico 14 de
marzo mantiene inalterable. Ese buen talante es lo que me gusta. Sin poses de
autosuficiencia ni soberbia gratuita.
Sin duda, esas diferencias pesaron para que españolas y españoles le otorgaran
el voto, la confianza y el triunfo a Rodríguez Zapatero, que lleva al Partido
Socialista Obrero Español otra vez a la presidencia del gobierno. Culminan así
dos períodos de madato del Partido Popular, el último de mayoría absoluta que en
democracia ,ya se sabe, nunca es buena, pues se suele pecar por exceso.
Decir, como han dicho varios medios de prensa, que el triunfo de Rodríguez
Zapatero es producto de los luctuosos atentados del 11 de marzo en Madrid, forma
parte de los intentos descalificadores de algunos dolidos perdedores. Esa
actitud se inscribe en el ‘chalaneo’ informativo con que se manejó la
comunicación oficial tras los demoledores golpes terroristas en las estaciones
de Atocha, Santa Eugenia y El Pozo del tío Raimundo, en las hoy dolidas Madrid y
España.
‘Chalaneo’: Modos y mañas de quien intenta vender una mula coja, y además sin
enseñarle’ es la palabra con la que Francisco Rico, académico español, define la
política informativa del Gobierno de José María Aznar sobre la autoría de los
atentados del 11 de marzo.
Ésa es la espléndida respuesta de Rico a la pregunta “¿Cuál es la palabra con la
que definiría la gestión informativa del Gobierno sobre los responsables del
11-M y por qué?”. La interrogante fue formulada a escritores españoles,
latinoamericanos, poetas y novelistas, por lo que consideran inédita actuación
de un gobierno democrático, apenas unas horas antes de elecciones generales. El
objetivo es crear un diccionario que defina la actitud del gobierno de Aznar
sobre la manipulación ejercida para culpar a ETA de los brutales atentados y
sembrar dudas sobre la autoría por parte de grupos islámicos. (El País /Cultura.
Madrid. 15/03/04)
El resultado es que el ‘chalaneo’ no se lo tragó nadie a pesar de las presiones
del poder.
Vuelvo al talante de Rodríguez Zapatero. Cómo no va a gustarme si además ha
dicho que va a cumplir con sus promesas electorales. Reitera que las tropas
españolas ‘volverán a casa’ antes del 30 de junio, si Naciones Unidas no toma el
control sobre Irak, y afirma: “Con España no cuenten para mantener una guerra
injusta, sin fundamento, innecesaria y con consecuencias negativas.”
Afirmar que el retiro de las tropas españolas de Irak es hacerle el juego a los
terroristas, es volver al ‘chalaneo’, porque desde la ocupación hasta hoy nadie
se ha salvado del fundamentalismo islámico. La voluntad popular rechazó y
rechaza a esa guerra y Zapatero cumple. También por eso me gusta su talante.
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