Un ‘mar’ de agua salada en Marte
Anticipo. En 1900, el astrónomo Percival Lowell vio los canales de Marte
AFP. Washington
Érase una vez un gran mar salado en Marte... Como en un cuento infantil, los
científicos de la NASA dan cada semana nuevos indicios que alimentan la ilusión
de que el planeta rojo tuvo las condiciones para albergar seres vivos.
La agencia espacial estadounidense informó esta semana que un mar salado existió
en el pasado en el planeta, lo que pudo haber permitido la vida, según datos
enviados por Opportunity, uno de los dos robots de EEUU que exploran Marte desde
enero.
“Tenemos un ambiente que permitió la vida”, declaró Steve Squyres, director de
la misión Mars Exploration Rover.
Este robot ya dejó atónitos a los científicos este mes cuando mandó información
que daba cuenta de que en el pasado corrió mucha agua por la región Meridiani
Planum.
El robot Spirit, gemelo del Opportunity que se posó en Marte en enero, también
encontró indicios de que hubo agua en el planeta, señaló la agencia espacial en
febrero.
Llamado ‘planeta rojo’ debido a su aspecto rojizo, que es el resultado del óxido
de hierro que contienen sus rocas, Marte, con un diámetro de 6.794 km, es más de
dos veces más pequeño que la Tierra.
Evoluciona a 228 millones de km de distancia del Sol, en comparación con los
149,6 millones de km de la Tierra. Su año dura 688 días terrestres.
Pese a esta diferencia, el día es casi idéntico al nuestro: dura 24 horas y 37
minutos. La inclinación de Marte en el plano de la órbita también es muy
parecida (24 grados en vez de los 23,26 de la Tierra). Y tiene estaciones.
El relieve de Marte es muy diverso: desiertos rocosos, valles, volcanes y
cordilleras.
Su punto más alto, Olympus Mons, se eleva a 27 km sobre el nivel medio del
planeta (tres veces el Everest). Las tempestades azotan su superfice con vientos
de hasta 400 km/h y que, al levantar gigantescas polvaredas ferruginosas que
tiñen la atmósfera.
Hace 4,5 millardos de años, mientras los primeros organismos vivos empezaban a
poblar la Tierra, Marte pudo ser un planeta de clima agradable y con abundante
agua en estado líquido, según las marcas dejadas en la piedra por ríos o lagos
hoy secos, pero que en 1900 hicieron pensar al astrónomo Percival Lowell en una
civilización que construía canales y ductos.
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