Chile volvería a ganar
Gustavo Maldonado Medina
“La guerra vuelve estúpido al vencedor y rencoroso al vencido”, resumió el
gran filósofo alemán Friedrich Nietzsche. Pero frente a un Chile necio y falto
de inteligencia, el resentimiento arraigado y tenaz de Perú y Bolivia no gana
guerras. Por eso hay que reivindicar el mar en paz.
Chile cuenta con un poderío militar cinco veces superior al que posee Perú en
términos de tecnología bélica, de acuerdo con los servicios de inteligencia
peruanos. Los informes señalan que en el caso del ejército de Chile, el poder
bélico es superior siete veces; en cuanto a fuerza aérea Chile los supera tres
veces, y en fuerza naval los chilenos son cuatro veces más poderosos.
“Para hacer la guerra hacen falta tres cosas: dinero, dinero y dinero”, decía
Napoleón Bonaparte. Cifras oficiales señalan que entre 1980 y 1989, las fuerzas
armadas de Chile percibieron, en aplicación de la llamada Ley Reservada del
Cobre, un total de 1.819 millones de dólares. La cifra se elevó a 2.790 millones
de dólares en el período comprendido entre 1990 y 2000. El presupuesto global
del sector defensa en Chile (fondos del fisco más canon del cobre) también
experimentó un crecimiento. En 2000 llegó a 2.150 millones, en 2001 se elevó a
2.180 millones y en 2002 trepó a 2.310 millones de dólares. Mientras el
presupuesto para la defensa de Chile mantiene un sostenido incremento, el de
Perú tiende a la disminución. En 2000 fue de 1.060 millones, en 2001 bajó a 900
millones y en 2002 disminuyó a 750 millones de dólares.
Por su parte, según el Instituto Internacional de Estudios para la Paz, Bolivia
tiene un presupuesto para la defensa muy reducido (2000: 130 millones; 2001: 140
millones y 2002: 160 millones), incluso comparándolo con el de Paraguay (2000:
800 millones; 2001: 700 millones y 2002: 700 millones).
Desde el punto de vista operativo, con 775 unidades (tanques y vehículos de
ataque), el ejército de Chile es, sin duda alguna, la fuerza terrestre más
profesional y mejor equipada del continente sudamericano. Perú sólo cuenta con
290 unidades (tanques y vehículos de ataque). Las diferencias son notorias si
tomamos en cuenta, por ejemplo, el caso de los tanques, pues mientras Chile
tiene los Leopard, fabricados entre 1969 y 1972, Perú todavía mantiene sus T-54
y T-55, construidos entre 1950 y 1964. La ventaja tecnológica chilena es muy
grande. De los 275 tanques rusos T-55 y T-54 MBT -adquiridos en 1973- solamente
50 son operativos, y de los 110 tanques AMX-13, sólo funcionan 30. Chile en
cambio tiene 282 modernos tanques Leopard 1V y 50 tanques AMX-30.
Bolivia tiene únicamente 54 carros anti-tanque SK 105 Kürassier de 17,7
toneladas. Su principal característica es su torreta oscilante (similar a la del
AMX-13), es decir, para ajustar el cañón en elevación debe mover toda la
torreta. Esto tiene el inconveniente de que el vehículo sólo puede volver a
disparar una vez que la torre ha dejado de oscilar; en otras palabras, debe
volver a buscar un blanco. En todo caso, es consecuente con el hecho de que no
es un tanque sino, más bien, un caza-tanques. Presa fácil para el Leopard de
42,5 toneladas, que dispone de un sistema de estabilización para el cañón que le
permite alta precisión de tiro con el vehículo en movimiento.
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