El turismo es una industria
Gonzalo Valenzuela Monroy
Con la esperanza de que ya no habrá salvajes bloqueos de caminos, tiene que
llegar la hora para que el gobierno se preocupe de realizar planes para
recuperar el turismo.
Los expertos en economía aseguran que fomentar el turismo en Bolivia puede
significar una importante fuente de divisas para el país. Es que Bolivia, por su
ubicación y su variedad de climas, debería convertirse en una interesante
alternativa para la llegada de visitantes extranjeros, porque es indudable que
se puede ofrecer una propuesta que encierre también un desafío para los
operadores del turismo nacional, procurando crear una línea de atención
principal de los grandes sitios turísticos del país.
Santa Cruz, Beni y Pando poseen hermosos ríos, exuberantes selvas y, en el caso
de Santa Cruz, muchos restaurantes y hoteles de primera clase. La Paz, además de
una buena infraestructura hotelera y gastronómica, cuenta con una pista de
esquí, la más alta del mundo y su belleza natural, además de la pesca de trucha
en el lago Titicaca. Es una belleza agreste admirada, especialmente por
norteamericanos y europeos.
La aventura abunda en Pando, Santa Cruz y Beni. En Estados Unidos hay más de
cuatro millones de aficionados al turismo de aventura que, sin duda, no conocen
esto.
Las bellezas del Pantanal ya gozan de fama internacional, y lo mismo sucede con
muchos otros sitios realmente bellos en el Oriente, pese a encontrarse aislados.
El Chapare es simplemente espectacular y el turista goza allí de muy buenos
hoteles. Laguna Colorada y el Salar de Uyuni, en Potosí, tienen su mística y su
belleza incomparable, así como los lagos cordilleranos con sus glaciares
eternos. Son impresionantes los contrastes climatológicos que en pocos minutos
de recorrido se pueden advertir en los Yungas o en el viaje hacia Sorata,
pasando casi al lado del imponente nevado Mururata. Al norteamericano en viaje
de vacaciones no le importa un poco de incomodidad cuando se trata de visitar
zonas poco frecuentadas por el turismo en general. Las ciudades de Sucre y
Potosí respiran historia.
Además de todos estos y muchos otros atributos y belleza natural, están la
bondad y la cordialidad del habitante boliviano. Esto es primordial en los
proyectos del vacacionista, cuando se aventura a nuevos destinos para conocer
mejor el mundo, y aquí tenemos todo.
Estoy convencido de que un gran incremento del turismo, además de un plan bien
concebido y ejecutado por el gobierno y las agencias de turismo, también puede
tener éxito en la medida en la que nuestras dos empresas áreas, Aerosur y LAB,
puedan lograr acuerdos internacionales que viabilizen un trabajo de cabotaje
desde las principales capitales sudamericanas, trasportando a los pasajeros
llegados desde Europa, Asia o Estados Unidos. Aerosur hace tiempo que está
desarrollando una política agresiva al respecto, y así está contribuyendo a
incrementar el turismo, y también al mejoramiento económico de Bolivia, habida
cuenta de la gran importancia que tiene esa actividad para cualquier país. No
por algo es llamada la industria sin chimeneas.
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