Kerry presenta un programa
para atraer a la clase media
Demócrata. El candidato John Kerry presentó ayer su plan económico
El candidato demócrata a la presidencia de EEUU, John Kerry, presentó ayer su
programa económico, con el que busca atraerse a la clase media y los
trabajadores frente a las críticas de la Casa Blanca de que subirá los
impuestos.
El discurso de Kerry en Detroit, el primero en una intensa campaña que en los
próximos días le llevará por veinte ciudades de EEUU, pretende presentar al
senador como un moderado en política económica, una de las claves de estas
elecciones.
Durante el mandato de George W. Bush se han perdido en torno a los 2,2 millones
de puestos de trabajo y todas las encuestas apuntan que la económica es la
gestión que más critican los estadounidenses a su presidente.
Entre las propuestas presentadas ayer, el candidato demócrata se comprometió a
crear diez millones de puestos de trabajo en los próximos cuatro años.
“Vengo a anunciar un nuevo plan económico que privilegiará la creación de
empleo. Renovaremos la competitividad estadounidense, seremos prudentes con el
presupuesto e invertiremos en el futuro. Mi promesa, y mi plan, es la creación
de diez millones de puestos de trabajo en los próximos cuatro años”, proclamó
Kerry.
Frente a las críticas de la Casa Blanca, que le acusan de pretender una amplia
subida de impuestos, prometió recortes fiscales a la clase media y a las
empresas.
En el caso de las compañías, estos recortes tendrán un “pero”: a cambio, las
empresas verán desaparecer las ventajas fiscales que les reporta el trasladar su
producción al extranjero.
“Si una empresa se debate entre la creación de empleos aquí o en el extranjero,
ahora nuestro Código Fiscal hace que los contribuyentes de EEUU se rasquen el
bolsillo para pagar la exportación de puestos de trabajo. Eso no tiene sentido,
se va a acabar”, aseguró.
Bush devolverá los golpes
La administración del presidente George W. Bush recurrió a la artillería
pesada para contrarrestar la avalancha de críticas a su política.
Enfrentado a una economía en problemas porque no se generan nuevos empleos, el
presidente saliente cuenta sobre todo con los supuestos avances en la lucha
contra el terrorismo para mejorar su imagen entre el electorado.
Pero a menos de ocho meses de la elección presidencial, este tema está tomando
mayor importancia en la batalla electoral que enfrenta a George W. Bush y al
senador John Kerry.
“El presidente Bush está cansado de que la Casa Blanca esté a la defensiva”,
escribió ayer The Washington Post en análisis, en el que se constata que Bush
decidió devolver “golpe por golpe”.
Ello explicaría la respuesta de Bush, tanto en lo que concierne al terrorismo
como al muy controvertido tema de Irak.
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