¡Diga algo....señor Mesa...!
Freddy Pando Silva(*)
¿Qué está pasando en nuestro país?, ¿hasta dónde podemos ser tan ignorantes
que se nos mete ‘gato por liebre’ como si este pueblo no supiera pensar,
analizar, discernir y al final...opinar?
En octubre del año pasado el pueblo expulsó a un régimen delincuencial, cuya
máxima cabeza se dedicó a firmar decretos que impedían la rendición de cuentas a
la autoridad competente, con el objetivo único de extraer ese dinero del TGN en
forma ‘legal’ y ‘apercollarlo’ en bolsones fáciles de ser transportados como
equipaje de mano y huir del país con toda comodidad, no sin antes pretender
instalar un gobierno en Santa Cruz, donde supuestamente había tranquilidad
social.
Pero eso ya es historia pasada y aunque los juicios por malversación de fondos
no lleguen nunca a culminar en sentencias condenatorias, ahora el pueblo sufre
un nuevo dislate jurídico, originado por el asesinato de una fiscal de distrito
que en su momento fue parte de la acusación contra el italiano Marino Diodato, a
quien se le puede acusar de todo, hasta llegar al extremo de calificarlo como
mafioso, pero al que nunca se le ha comprobado que haya estado involucrado en el
narcotráfico. Pero como la ley pertinente (Ley 1.008) es ‘mortal’ y no concede
muchas opciones de demostrar inocencia, era preciso acusarlo de narcotraficante.
De ese modo, el italiano podría cumplir una larga sentencia, sin derecho a
apelaciones futuras.
Y es que ahora el italiano es el sospechoso del asesinato de Mónica Von Borries,
y mientras la justicia prefiere quedar bien con el ministro de Gobierno y
obedecer las presiones de la DEA, según palabras textuales del Fiscal Iquisa, y
el pueblo tiene que basar sus comentarios en especulaciones absurdas, al extremo
de que el crimen ya no es mencionado como el caso Von Borries, sino como el caso
Diodato. Y la prensa, carente de recursos cerebrales para informar de la verdad,
difunde noticias sensacionalistas, falsas, promotoras de un ‘rating’ mayor,
dejando que la señora Von Borries quede en su tumba, mientras Diodato se
convierte en el centro de la atención periodística, ¡qué absurdo!
Honestamente este periodista había pensado que, con la salida del régimen
gonista, la justicia encaminaría sus pasos por el sendero de la ley sin
presiones, ni influencias políticas, ni arreglos monetarios que favorecían a los
juzgadores y premiaban a los policías, mientras los acusados sospechosos iban a
la cárcel...sabe Dios por cuanto tiempo.
Es evidente, y todos la respaldamos, la independencia de los poderes que
conforman el Estado. Somos unos convencidos de que la clase política prostituyó
a la justicia y que en nombre de ella se esquilmó al país, pero de ahí a que el
Presidente se calle, no opine, ni diga nada sobre este nuevo ‘show’ judicial,
dista mucho. Mínimamente, el señor Mesa debería decir cuál es su posición, de
modo que su gobierno quede limpio de acusaciones y siga gozando del respaldo que
aún tiene. ¿No les parece? ¡ Diga algo, señor Mesa, por favor!
(*) periodista
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