Desempleo y tormenta política aumentan los problemas de Lula
Protesta. Desempleados por la prohibición de los bingos, en la plaza de la República, en el corazón de São Paulo
Reuters. Brasilia
El coctel es explosivo para cualquier gobierno: año electoral, feroces
críticas de aliados, falta de dinero y desempleo en alza. Ese es el escenario
que enfrenta en Brasil el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, cuya base de
apoyo lo presiona para que flexibilice su dura política de control de gastos en
un año de elecciones municipales, y algunos datos económicos tampoco parecen
ayudarlo ahora.
El instituto oficial de estadísticas mostró ayer que el desempleo aumentó en
Brasil en febrero y que el poder de compra de los salarios cayó respecto a un
año atrás.
El dato se suma a un estudio privado que mostró el miércoles que en el Gran São
Paulo, base del mayor parque industrial del país, el desempleo creció en el
segundo mes del año y en la región hay casi dos millones de personas sin trabajo
(19,8%).
El incremento del desempleo suma presión a un clima político complicado por el
escándalo por corrupción que estalló en febrero y que afecta al principal
estratega político del gobierno, el jefe de la Casa Civil, José Dirceu.
Los principales partidos de la oposición expresaron ayer en un documento que la
“corrupción y el desempleo juntos son una mezcla corrosiva para la cohesión
social”. Calificaron al gobierno de “apático, carente de liderazgo y proyectos”.
“Existe crisis de autoridad y si podemos dar nombre a la crisis, ella se llama
Lula”, dijo el senador y titular del derechista Partido del Frente Liberal (PFL),
Jorge Bornhausen, quien firmó el documento junto a líderes del Partido de la
Social Democracia Brasileña (PSDB) y del Partido Democrático Trabalhista (PDT).
La llegada al poder de Lula despertó un enorme entusiasmo en la población, sin
embargo, muchos analistas esperan que próximas encuestas muestren una fuerte
merma en el apoyo popular al presidente como consecuencia del escándalo, el
desempleo y la economía débil.
Lula tuvo éxito en el combate de la inflación y se ganó la confianza de los
mercados financieros en su primer año en el poder gracias a importantes reformas
económicas.
Sin embargo, la economía, afectada por altas tasas de interés, tuvo una
contracción del 0,2%, su peor desempeño en más de una década.
Los diarios criticaron al ministro Dirceu
La prensa brasileña criticó duramente ayer al ministro de la Casa Civil (jefe
de gabinete), Jose Dirceu, cuyos intempestivos ataques contra gobernadores
socialdemócratas que ayudan al gobierno y contra el ministerio público
agudizaron esta semana la crisis política, originada hace 41 días en su cartera.
El diario O Estado de São Paulo planteó en su editorial al presidente Lula la
disyuntiva: “si no despide al que nombró como su primer ministro, el
desmoronamiento de su gobierno será sólo una cuestión de tiempo”.
El diario Folha de São Paulo estimó en un editorial que “el ministro Dirceu
tendrá que hacer un esfuerzo hercúleo para recuperar las condiciones necesarias
para un buen desempeño en la coordinación política del gobierno”, y añade: “Nada
garantiza que lo logre”.
El diario económico Valor se admiró en su editorial de que sean “petistas y
ministros del propio gobierno los que más están contribuyendo a la parálisis de
la administración”.
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