INRA demandado por Súper Agraria advierte que ‘no aceptará chantajes’
Posición. Por primera vez desde que se reanudaron las reuniones de la CAD el sector agropecuario no participó
Gina Mendía / Daniel Castro
El saneamiento de tierras tiene enfrentados a los empresarios cruceños con el
director nacional del Instituto Nacional de Reforma Agraria, Alcides Vadillo.
Los agropecuarios denuncian que existen más de 7.000 títulos demorados por la
incapacidad del INRA para agilizar los procesos y Vadillo, ante la ofensiva en
su contra, ha señalado que “no cederá a ningún chantaje ni presión porque no
obedezco a un sector empresarial ni social”.
A ello se suma el hecho de que el Tribunal Agrario Nacional admitió en Sucre la
demanda presentada por la Superintendencia Agraria contra el INRA por las siete
resoluciones que emitió la anterior gestión a favor del grupo boliviano chileno
Petricevic-Valdés-Urenda- Pérez Yoma, adjudicatarios de la propiedad ‘Las
Pocitas’, ubicada en la provincia cruceña Ñuflo de Chávez.
El reclamo radica en que el fundo se subdividió para no pagar al Estado el
precio de mercado calculado en más de $us 300.000. Sin embargo, el diputado
Jorge Valdés, uno de los acusados, rechazó la denuncia por considerar que dos
instituciones del Estado se han unido para perjudicarlos por una decisión
política.
Las divergencias entre Vadillo y los agropecuarios se agudizaron con la
designación interina del director departamental del INRA, José Landriel, por
parte de la Comisión Agraria Departamental. No obstante, el delegado
presidencial de Tierras, Gustavo Pedraza, manifestó que Landriel no ha sido
designado como director interino y que el actual titular del cargo, Fernando
Cuéllar, sigue en funciones.
El presidente de la Federación de Ganadores de Santa Cruz, Antonio Franco,
expresó que el sector desconoció a Vadillo porque es una persona parcializada, y
por favorecer a sectores ilegales, mientras que se olvida de otros que producen
la tierra.
Con la designación de Gustavo Pedraza como Delegado Presidencial de Tierras, se
inició la revisión de la manera en que fueron adjudicadas muchas propiedades a
terratenientes ligados al poder político y económico.
Fue así que Pedraza denunció el fraccionamiento de grandes propiedades para
acogerse al decreto que permite que las propiedades agrícolas menores a 500
hectáreas y las ganaderas menores a 50, paguen 10 centavos de bolivianos por
hectárea y no el precio de mercado.
Además del fundo ‘Las Pocitas’, de más de 5.000 hectáreas otros casos de
fraccionamiento salieron a la luz denunciados por Pedraza. Como son las
propiedades San Pablo, Nuevo Horizonte, La Asunta, La Familia, Naranjito y El
Paraíso, ubicadas en Santa Cruz.
“En estas denuncias no hay un interés político, sino el recuperar la
credibilidad en los procesos de saneamiento”, señaló Pedraza.
El director nacional del INRA, Alcides Vallido, confirmó que hasta el 31 de
diciembre de 2003 se entregaron en Santa Cruz 1.602 títulos. Desde enero a marzo
de 2004 se otorgaron 1.869.
Vadillo dijo que en Guarayos y Choré hay zonas clasificadas como tierras
permanentes de producción forestal, y el Superintendente pidió respetar esas
tierras. "Si hay alguien que quiere que se les dote tierras en esas zonas tiene
que tramitar la derogatoria de un decreto que obligue al Inra a hacer dotación",
dijo.
Los interesados tienen que esforzarse en reconocer y respetar las leyes, y un
ejemplo de que el INRA trabaja por el bienestar son las 56 tomas de propiedades
que se registraron el año pasado, en relación a las cuatro de este año, dijo.
“En dos meses y medio no se dotó una sola hectárea de tierra a los movimientos
sociales y no se sacó una sola resolución en el ánimo de favorecerlos. Reunirme
con un sector que reclama tierras no significa que yo haga favoritismos”.
Las tierras fiscales de Santa Cruz tienen que ser para los hijos de los
colonizadores y de los campesinos cruceños como manda la Ley, pues todos tienen
derecho a dedicarse a actividades del campo, enfatizó Carlos Rojas, titular de
la Asociación de Productores de Oleaginosas y Trigo (Anapo).
Citan a declarar al grupo Petricevic
Con la aceptación de la demanda contencioso administrativa interpuesta contra
el INRA por la Superintendencia Agraria ante el Tribunal Agrario para que ese
organismo presente sus descargos sobre su accionar en la adjudicación de la
propiedad ‘Las Pocitas’ que luego fue subdividida en las Chimbas 1, 2, 3, 4, 5,
6 y 7, el grupo Petricevic-Valdés-Urenda-Pérez Yoma debe también defenderse.
Así lo establece la resolución emitida el pasado 18 de marzo luego de que tres
jueces agrarios se excusaran. En resguardo del derecho y la igualdad jurídica de
terceros, cítase a Andrés y Milo Petricevic y otros, quienes al ser beneficiados
con las resoluciones impugnadas en el presente proceso para que en un plazo de
15 días presenten sus descargos, señala el texto.
“No nos han comunicado la aceptación de la demanda, pero en el momento que
seamos notificados lo haremos. No ocultamos que ha habido una actuación
irregular de funcionarios del INRA que afectaron al Estado y frente a esa
situación asumiremos la responsabilidad que nos corresponda", sostuvo Alcides
Vadillo, director del INRA.
“Con esto echan por tierra toda la seguridad jurídica del país”, expresó el
diputado Jorge Valdés, que todavía no fue notificado.
Federico Martínez, de la Súper Agraria, señaló que esperan que el Tribunal les
dé la razón hasta el vicio más antiguo, es decir hasta el momento en que se
realizó la pericia de campo.
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