Cierran surtidor por supuesto engaño con el combustible
Precintado. Las bombas expendedoras del Porvenir fueron clausuradas
Gustavo Ondarza
La Superintendencia de Hidrocarburos emitió una resolución urgente en contra
del surtidor Porvenir, debido a que detectó que sus bombas no contaban con los
respectivos precintos de seguridad y estaba comercializando combustible en
volúmenes inferiores a los permitidos por reglamento.
Guillermo Torres, a cargo de la repartición reguladora, dirigió la entrega de
dicha resolución que ordena el cierre y precintado de las bombas y la suspensión
de la venta de combustibles por el lapso de diez días, período en el cual, la
estación a través de sus representantes, deberá presentar los descargos
correspondientes y solicitar la calibración y precintado de sus bombas
despachadoras a la entidad correspondiente.
Hugo de la Fuente, director jurídico de la Superintendencia, explicó que la
medida significa un recaudo para que el surtidor no siga engañando al
consumidor, tomando en cuenta que la inspección previa determinó que vendía
combustible por debajo del volumen establecido.
“Esto significa como, en una investigación judicial, que a la empresa se le está
dando el tiempo para que refute la sindicación. Si en el tiempo establecido, que
son los diez días, no convence a la Superintendencia, se podría ordenar la
revocatoria definitiva de su licencia de funcionamiento”, agregó.
Según norma, la violación de precintos de seguridad de las bombas, es motivo
suficiente para cierre de una estación de venta de combustibles. Sin embargo,
habrá que esperar la explicación pormenorizada del sindicado, resaltó De la
Fuente.
Consultado al respecto, Jaime Farell, administrador del surtidor afectado,
reconoció que dos de sus máquinas expendedoras de combustible tenían los
precintos rotos, pero aclaró que fue porque le hicieron mantenimiento, a tiempo
de asegurar que solicitó el permiso respectivo.
Sin embargo, el superintendente Torres señaló que cuando hicieron la inspección
que determinó la sanción, constataron que todas las bombas no tenían los
seguros.
Hasta ahora en Santa Cruz se han clausurado cuatro estaciones de servicio, pero
todas, a excepción de una, lograron reabrir mientras se define su situación
jurídica en otras instancias.
Los sancionados pueden apelar una resolución de la Super al Sistema de
Regulación Sectorial y luego a la Corte Suprema de Justicia.
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