Gobierno avala que el gas para Argentina no se desviará a Chile
Planes. San Alberto (Tarija) será el suministrador principal de gas natural
La Prensa/La Paz
Energía. Después de 13 años, Argentina volverá
a importar gas desde Bolivia. Brasil también suministrará el recurso. Se habla
de un nuevo contrato y una inversión millonaria. Se hacen los ajustes
El gas natural que exportarán Repsol YPF y
Petrobras a Argentina provendrá de los campos de San Alberto y San Antonio.
Ayer, el ministro de Hidrocarburos, Antonio Araníbar, aseguró que el energético
no se desviará a Chile.
Argentina busca proveerse de gas boliviano para enfrentar la crisis energética
que comienza a sufrir y se prevé que se acentuará, pero a la vez busca salidas
para cumplir con su contrato de provisión de gas natural a Chile.
Información proveniente de Argentina dio cuenta que a partir de mayo, el país
vecino recibirá cuatro millones de metros cúbicos diarios de gas natural
boliviano.
Este gas será exportado desde los megacampos de San Alberto y San Antonio, que
están bajo propiedad de Petrobras Bolivia, Total Exploration y la Empresa
Petrolera Andina, subsidiaria de la hispano argentina Repsol YPF.
La información oficial de YPFB, señala también que el precio al que pretende
comprar Argentina “se muestra altamente competitivo”.
Lo que se sabe es que Argentina importaría el gas a un precio de $us 1,40 a 1,50
por millón de BTU (Unidades Térmicas Británicas), el triple del precio del gas
en boca de pozo en Argentina.
“Se trata de la posibilidad de cubrir una crisis de provisión de energía para lo
cual han llegado pedidos expresos del gobierno argentino para realizar una
provisión extraordinaria que tiene que ver con el invierno que empieza en mayo”,
dijo ayer Araníbar.
“El gobierno ve con buenos ojos esta posibilidad en la medida en la que se
realice por el gasoducto que tradicionalmente utilizó el país en sus vínculos de
exportación con la Argentina por más de 20 años”, declaró el ministro. Aseguró
que en el contrato extraordinario que firmará Bolivia con Argentina para
exportar el energético, se establecerán cláusulas por las cuales se ‘prohibirá’
la re-exportación de gas boliviano a Chile.
“En cuanto a la posibilidad de que pueda ser desviado por Chile, se van a tomar
previsiones de distinto tipo para garantizar que eso no suceda, para que
efectivamente este gas esté destinado a cubrir las emergencias que tuviera
Argentina, es un gesto solidario a una nación hermana”, dijo.
Con la promesa de no desviar ni un metro cúbico a Chile, el gobierno de
Argentina anunció, en febrero, que decidió comprar diez millones de metros
cúbicos de gas natural por día a Bolivia -en una primera etapa- a partir de 2006
para satisfacer una demanda que crece vertiginosamente en las provincias
asentadas al noreste de su territorio, en el límite fronterizo con el país.
La decisión fue comunicada por Cristian Folgar, subsecretario de Combustibles de
la Secretaría de Energía del Ministerio de Planificación Federal de Argentina,
después de una sesión reservada que sostuvo en La Paz con autoridades del
gobierno.
Araníbar ratificó este compromiso y anunció, además, mecanismos que evitarán la
posibilidad de que el gas se vaya a Chile.
La propuesta que hizo llegar la Argentina al gobierno de Bolivia en los últimos
días y fue confirmado ayer por el Ministro de Minas e Hidrocarburos señala que
se debe habilitar el viejo gasoducto de Refinor, que parte de Tarija, en
Bolivia, y va hasta la cuenca de Campo Durán, en el NOA (noroeste argentino).
El tubo fue la puerta de ingreso para el gas boliviano hasta que en 1999, cuando
la Argentina empezó a autoabastecerse de ese combustible y suspendió las
importaciones.
Ahora, con la falta de gas que hay en diversas regiones de ese país, pero que es
más sentido en el norte, el ducto será otra vez habilitado.
"El gasoducto necesitaba reparaciones, luego de cinco años sin uso. Ya estamos
trabajando en eso, y estará listo para fines de mayo o principios de junio. Por
allí ingresarán al país 4 millones de metros cúbicos de gas por día", señalan
informes provenientes de Argentina.
Se invertirán
$us 1.300 millones para otro ducto
"Esta eventual exportación a la Argentina es
independiente de un nuevo contrato con esa nación, es decir, no forma parte de
ningún proyecto concreto de exportación masiva a la Argentina que está en fase
de discusión", dijo el ministro Antonio Araníbar.
El proyecto que resulta ser complementario al de Repsol y Petrobras, demandará
una inversión total de $us 1.300 millones para construir otro gasoducto en dos
etapas, la primera para exportar 10 millones de metros cúbicos diarios de gas
natural por una red troncal a un costo de $us 750 millones.
En la segunda etapa se llevará gas natural desde Bolivia por ramales
provinciales que serán habilitados con una inversión de $us 250 millones. Si
todo sale bien, el gas comenzará a fluir a partir de mayo de 2006.
Los proyectos, en cualquiera de los dos casos, buscan alimentar con gas al menos
a cinco provincias en el norte argentino: Corrientes, Entre Ríos, Santa Fe,
Formosa y el Chaco.
San Alberto y San Antonio operados por la brasileña Petrobras son los campos que
guardan las mayores reservas de gas de Bolivia. Le siguen, aunque de lejos, la
española Repsol YPF, a través de su subsidiaria Maxus, y la francesa Total
Exploration.
Los campos de San Alberto y San Antonio poseen el 41,4% de las reservas
gasíferas del país.
De acuerdo con el informe de YPFB, los campos de San Alberto y San Antonio
juntos poseen 22,7 trillones de pies cúbicos (TCF) de reservas de gas natural
probadas y probables: 13,2 TCF corresponden a reservas probadas y 9,4 TCF a
reservas probables.
Petrobras es la operadora de ambos campos, aunque sólo es dueña del 35% de
ellos, pues el 50 % está en manos de la capitalizada Andina, y la petrolera
Total posee el 15% restante.
Escasez del
energético preocupa
El gobierno argentino agiliza las gestiones ante
sus pares de Brasil y Bolivia para importar energía durante el invierno y
paliar, aunque sea parcialmente, la escasez de recursos que padecerá por la
insuficiente oferta de gas con respecto a la demanda esperada. Brasil liberaría
aproximadamente 300 megavatios a través de la interconexión eléctrica en el
nordeste argentino, mientras que por primera vez en los últimos 13 años se
importaría gas desde Bolivia. Daniel Cameron, secretario de Energía, también se
contactó con su par chileno para prever las eventuales dificultades que podría
ocasionar una baja del suministro de gas argentino al país trasandino.
El viejo gasoducto de Refinor, que conecta Salta con los yacimientos gasíferos
bolivianos, está siendo reparado por Repsol YPF, su actual propietario, para
importar, este invierno, gas que proveería la propia empresa española desde sus
pozos en el país vecino. Argentina importaría el fluido a un precio de 1,40 a
1,50 dólar por millón de BTU, el triple del precio del gas en boca de pozo en
Argentina. También se están realizando obras en Loma La Lata (Neuquén) para
inyectar en los gasoductos centrales el fluido producido en el yacimiento de El
Portón y así elevar los niveles de inyección.
Uruguay está buscando garantizarse el suministro eléctrico que podrían prestarle
Paraguay y Brasil durante los próximos meses, en previsión de que Argentina
absorberá una proporción mayor de la generación de Salto Grande, la represa
binacional que ambos países comparten sobre el río Uruguay. El gobierno
argentino está preocupado. /Página 12
|