El ABNB inició el censo de los archivos documentales del país
Documentación. La directora del Archivo y Biblioteca Nacional, que se encuentra en Sucre, observa el contenido de la biblioteca del Museo de Historia
Ricardo Herrera
Según los cálculos realizados en 1986 por el
historiador y archivista Gunnar Mendoza, hasta a lo largo del siglo XX, el país
ha perdido más del 80% de la documentación pública. "Eso significa que gran
parte de la memoria histórica que recogen las instituciones públicas y privadas
se destruyó o ha sido manejada con un total descuido", explica Marcela Inch,
directora del Archivo y Biblioteca Nacional de Bolivia. En estos días se
encuentra en Santa Cruz de la Sierra para iniciar el censo de los archivos y
centros documentales que existen en todo el departamento, como parte de una
campaña nacional que permitirá preservar y conocer todos esos registros de gran
valor histórico.
Inch actualmente realiza la capacitación de los empadronadores que desde el
próximo lunes 29 de marzo serán los encargados de censar la documentación que
existe en la ciudad y las provincias.
"En la primera etapa de este proyecto recogeremos los datos de Santa Cruz,
Chuquisaca y Beni. La segunda etapa vamos a hacerla con Cochabamba y Tarija y
luego continuaremos con otras ciudades como Potosí, donde ya se hizo un trabajo
similar hace diez años, y La Paz, donde se realizó el año pasado", comenta la
directora del ABNB.
El censo guía de archivos cuenta con el apoyo económico del ministerio de
cultura de España, que luego de que se recoja y procese la información la
incorporará a una base de datos de los archivos iberoamericanos que podrá ser
consultado por investigadores y otros interesados a través de internet.
Los empadronadores se encargarán de detectar dónde existen archivos, qué
contienen, el tipo de documentación, las fechas, cuáles son los documentos más
antiguos y los más recientes. "A partir de esa detección, definimos dos
finalidades: saber qué tenemos para la investigación histórica, científica y
cultural en el país y, luego, la manera en que lo podemos proteger. Así como el
censo de población, el de archivos se debe realizar cada cierto tiempo para ver
qué cosas se han incorporado a los repositorios y cuáles se han perdido. Así es
que luego de algunos años será necesario hacer uno nuevo", comentó Inch.
datos a tomar en cuenta
- En Chuquisaca el censo se inició el lunes
pasado. Los empadronadores recogerán datos de los archivos municipales,
parroquiales, notariales y de juzgados. Son los cuatro que más interesan, pero
no se descartan otros.
- El registro de la documentación se hace
midiéndola en metros lineales, si está en estantería; o en metros cúbicos si
se encuentra en el suelo. También se observan los tipos documentales. Por
ejemplo, en las parroquias hay libros de bautismos, de matrimonios y
defunciones. Todos ellos se contabilizan. En los juzgados se registran los
libros de juicios civiles y penales.
- Uno de los problemas que ha tenido el ABNB en
otros departamentos es la dificultad para realizar el censo en instituciones
públicas.
- A pesar de que tienen Resolución Suprema del
Gobierno, algunos funcionarios se niegan a dejar entrar a los empadronadores
con el pretexto de que no tienen tiempo o que no es importante la
documentación.
- Aunque la documentación de las notarías es de
carácter privado, al cabo de 100 años se convierten en patrimonio documental
del país.
- Inch dice que falta una mayor concieciación
entre las autoridades responsables de las instituciones para preservar la
documentación, ya que las dejan en sótanos y lugares donde se terminan
deteriorando y parte de ella se pierde.
n Ayer la directora del ABNB presentó en el Museo de Historia el libro con la
bibliografía boliviana de 2002 y 2003.
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