Indagan presunta estafa de $us 500.000 a Caminos
Investigador. El fiscal Hugo Iquise tiene esta semana más para determinar si da curso a la denuncia o la archiva
Gustavo Ondarza
Denuncia. Contraloría detectó daños al Estado
por contrato incumplido. Fue en la gestión de 1998. El actual director jurídico
de la Prefectura no sabía del caso, se enteró ayer y dijo que le hará
seguimiento
Ayer se conoció públicamente un caso de presunta
estafa al Estado por $us 500.000. Se trataría de un contrato inconcluso de la
Constructora Camba a la que el entonces Servicio Prefectural de Caminos (Sepcam),
le entregó dicha suma para que realice el mantenimiento del tramo carretero Las
Petas-San Matías en el año 1998.
El trabajo, según indagación del Ministerio Público no se habría realizado.
La pesquisa del caso está a cargo del fiscal Hugo Iquise, quien reveló que esta
semana concluye el plazo para dictar resolución conclusiva del mismo, la que
debe determinar si da curso a la acusación o la deja sin efecto. La denuncia del
hecho fue formulado el 13 de junio de 2003. Lo hizo el abogado de la Prefectura
Rolando Arauz Arauz, que acusó a la Constructora Camba, representados por Lorgio
Blanco Castedo y Armando Aguilera Antunez, por el delito de incumplimiento de
contrato.
Según se conoció, la base de la sindicación fue un informe de la Contraloría
emitido el 8 de junio de ese mismo año, el cual establece, de acuerdo a Iquise,
que hubo daño económico al Estado.
“A fines del año pasado hicimos la inspección física y testifical, habiendo
resultado que nunca se efectuó dicho trabajo. La denuncia habla de que se
contrataron 1.500 horas de tractor oruga y otra cantidad igual para el trabajo
de motoniveladoras, que alcanza a los $us 500 mil”, apuntó el fiscal.
Para la indagación, el Ministerio Público consultó a autoridades políticas,
cívicas y testigos que habitan la zona donde se debería haber realizado el
trabajo, quienes coincidieron en que no hubo tal tarea.
Los responsables del presunto daño económico al Estado, según la Contraloría,
son además, los ex ejecutivos del Sepcam, Walter Borda y Rómulo Rivero.
Voceros de la constructora, señalaron que el informe del ente fiscalizador quedó
desvirtuado cuando se encontraron los documentos originales que respaldan la
realización de la obra para la que fue contratada.
Borda confirmó la versión y se apersonó hasta EL DEBER, portando fotocopias de
los papeles donde se muestran que hubo las respectivas órdenes de trabajo y los
reportes de seguimiento y conclusión del mismo.
Además, y como prueba de que se realizó el contrato, dijo que existen deudas que
aún están pendientes con surtidores de la zona donde se hizo el mantenimiento
por provisión de combustible a la maquinaria de la contratista. “Todos los
descargos están en manos del fiscal que sabe que la denuncia no tiene
fundamento. El informe de la Contraloría se cae por sí sola pues están los
descargos respectivos”, aseguró Borda.
En la Prefectura
se enteraron de ‘su’ denuncia ayer
La Dirección Jurídica de la Prefectura del
Departamento, a cargo del abogado José Negrete Román, no tiene registrada la
denuncia sobre la presunta estafa señalada.
Así lo confirmó ayer el funcionario cuando se le consultó sobre el tema, y luego
de que hizo las averiguaciones y la revisión de los procesos que sigue esta
repartición pública en las diferentes instancias judiciales.
“No tenemos nada registrado”, aseguró, aunque cambió la versión luego de
consultar telefónicamente sobre el tema al fiscal Hugo Iquise, que atiende el
caso.
“Bueno, ahora me estoy enterando y he pedido una copia del expediente”, apuntó,
para luego señalar a modo de descargo que está en el puesto hace cuatro meses y
que la denuncia fue realizada por su antecesor.
La situación demostró que este tipo de casos no tienen el seguimiento respectivo
en la Prefectura después de los cambios gubernamentales. También se evidenció su
falta de coordinación con el Ministerio Público. Ahora, dijo Negrete, se
evaluará el caso y se hará la continuidad jurídica requerida.
Consultado el fiscal Iquise si funcionarios de la Prefectura aportaron más
pruebas después de la verificación física y testifical en la zona de San Matías
para indagar sobre la supuesta ‘obra fantasma’, señaló que nunca más los vio por
su oficina.
Lo llamativo del asunto es que en el reporte de los casos judiciales que lleva
la Prefectura, no aparezca la denuncia en cuestión.
Uno de los juicios que más atención requiere de la repartición, es el referido
al robo de más de seis mil turriles de asfalto, el cual se encuentra en etapa de
apelación de la sentencia. También está el proceso de la constructora Intracruz,
que cobra sumas millonarias al Estado por ejecución de obras viales.
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