img_logo.gif (2140 bytes)

img_arribadeber.gif (4941 bytes)

  • STAFF   COMENTARIOS   CONTACTARSE   

Noticias

Portada                 

Santa Cruz            

Seguridad             

Nacional               

Internacional          

Economía             

Deportes               

Sociales               

Escenas               

btn_secciones.gif (615 bytes)

Editorial                

Opinión                 
Lectores               
Clima              

btn_suplementos.gif (615 bytes)

 

 

 

 


logo_brujula.gif (1087 bytes)

Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Martes 23, Marzo de 2004

../images/blanco.gifNueva York y Madrid



Cayo Salinas

Lo de Madrid ha calado hondo. No sólo por la injustificada pérdida de vidas humanas sino también por la barbarie terrorista que permitió el inesperado triunfo de los socialistas.
De nada sirvió la brillante gestión del PP durante estos años lo que posibilitó el manejo de la economía española con resultados que permitieron que el comportamiento macroeconómico arroje un superávit y que la creación de fuentes de empleo sea una de las más altas de la unión. Para los españoles, que en una notoria mayoría optaban por Mariano Rajoy, después del 11-M, se abre una interrogante con el PSOE en función de gobierno.
Por lo que en Bolivia no puede sernos indiferente el 11-M más allá de la anécdota que entre el 11-09-2001 y el 11-03-2004 haya exactamente 911 días (septiembre once).
Por un momento tratemos de asimilar los hechos para contextualizar la palabra terrorismo. ¿Se es terrorista únicamente cuando se coloca una bomba o cuando se atenta la propiedad y la libertad de locomoción?.
¿Existe terrorismo únicamente con ETA, con la guerrilla colombiana o con Al-Qaida? ¿No existirá terrorismo, también, en países como el nuestro?.
Los acontecimientos nos obligan a repudiar todo acto de violencia que atente contra uno de los derechos más preciados del hombre como es la vida. Así como dolió y mucho, lo del 11-09-2001 en NY, lo del 11-M hiere porque actos como los presenciados nos demuestran el alcance que el hombre puede tener cuando es ciego de mente y espíritu.
Con el atentado del 9/11 el mundo cambió, los talibanes perdieron el poder y la posibilidad de continuar masacrando a los afganos y sus mujeres, y Hussein perdió el trono y con él, sus hijos y una élite que al amparo de una nomenclatura tortuosa, se mofaban de la miseria y el hambre de los iraquíes. Con razón o sin ella, EEUU no escatimó esfuerzo en derrocar al régimen de Hussein para alegría de kurdos y shiítas, y no se si Kerry será desde noviembre el nuevo inquilino de la Casa Blanca. De lo que sí estoy seguro es que después del 9/11 con republicanos o demócratas, la lucha contra el terrorismo seguirá siendo el punto principal en la agenda internacional. Para el caso español, esté quien esté, en esa materia, el compromiso deberá ser igual. Y si bien en Bolivia estos sucesos son impensables, el terrorismo en nuestro país pasa por la definición del Código Penal cuando señala que comete este delito “el que formare parte, actuare al servicio o colaborare con una organización armada destinada a cometer delitos contra la seguridad común, la vida, la integridad corporal, la libertad de locomoción o la propiedad…”.
Varios hechos cuyo epicentro se originaban en el Chapare se acomodan a esta definición, por lo que de ahí nace el argumento que terrorismo no sólo es colocar un explosivo, también, atentar, como ha ocurrido en Bolivia durante estos últimos años, contra la propiedad, la integridad corporal, la libertad de locomoción y la vida misma.

*Abogado

< Anterior^Arriba


Portada | Internacional | Nacional | Santa Cruz  | Economía | Deportes | Sociales | Escenas
EditorialOpinión | Contactarse | Staff


© Copyright 2003, El Deber. Todos los derechos reservados.