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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Martes 23, Marzo de 2004

../images/blanco.gifNo sólo con combustible...



Héctor Joffre Chávez

El tema de los hidrocarburos en general y del diésel y la gasolina en especial quita el sueño tanto a gobernantes como gobernados y, en el caso del transporte público urbano, desespera a los usuarios que intuyen con razón un posible incremento del precio de los pasajes. Las autoridades se han apresurado a afirmar que un incremento en el precio del combustible sería tan pequeño que no debería afectar las tarifas, al considerar como parámetro el precio de un solo litro. En esta ciudad de millonarios donde la gente se permite despreciar los centavos, no se considera que dichos centavos hay que multiplicar por cincuenta litros, término medio que gasta un micro en un día y el resultado por los treinta días del mes. Tales aseveraciones gubernamentales coreadas por la prensa amarillista sin ningún análisis, resultan del intento de emborrachar la perdiz, como comúnmente se dice, por parte de unos, y de la incuria y estulticia que adornan a los otros. Pero, por si esto fuera poco, hay que tomar en cuenta algo tan sabido como el efecto multiplicador que cualquier incremento en el precio de los combustibles provoca en el precio del resto de los rubros de la economía. Al margen de tales consideraciones enfocadas solamente en el precio de los combustibles como único factor determinante del precio de los pasajes del transporte urbano, existen otras tan importantes y a veces más. Estos otros factores son los referidos al mantenimiento del vehículo que puede ser preventivo o correctivo. En el primero están los lubricantes cuyo precio varía junto con el del petróleo.
Es bueno saber que el cambio de aceite al motor se realiza cada quince días como máximo, se engrasa de dos a tres veces por semana, los filtros de aire debido al ambiente polvoriento de la mayoría de las rutas se substituyen cada tres meses. A los frenos se les cambia balatas cada cuatro meses por promedio y un juego de seis llantas se reemplaza entre seis a ocho meses, ambos dependiendo de las bondades de la ruta y la calidad de la marca. El tapizado de los asientos no dura más de un año especialmente por el mal trato que le dan los estudiantes, que los cortan para obtener material y pintarrajean como las paredes en carnaval.
Para el mantenimiento correctivo se puede citar los sistemas de dirección, de transmisión y suspensión.
Observe el amable lector que en lo anterior no hemos incluido reparaciones de motor por cuanto la intención no es escribir un manual de mantenimiento. Lo que se quiere ilustrar es que no sólo el precio del combustible incide en el precio de un pasaje. A manera de ejemplo podemos indicar que mientras en 1999, año del último reajuste de tarifas, un filtro de aire se compraba con el equivalente de cincuenta pasajes, ahora es necesario el equivalente de noventa por efecto del cambio del dólar que crece independientemente al precio del petróleo.
Y aún quedan otros factores por considerar. Ergo, no es tan simple como algunos creen.

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