Israel mató al jefe máximo de Hamas
Restos. Palestinos tocan el cadáver del jeque Yassin en una camilla de la morgue del hospital Al Shifa, en Gaza
Agencias. Gaza
Tensión. Cohetes acabaron con la vida del
jeque Ahmed Yassin. Condena internacional y temor a atentados
El ejército israelí asesinó ayer al jefe supremo
del Hamas, el jeque Ahmed Yassin, en un ataque selectivo aéreo en Gaza,
infligiendo un duro golpe a ese movimiento islamista palestino, suscitando
amenazas de venganza protestas en los territorios palestinos, además de la
condena general de gobiernos y organizaciones a excepción de EEUU.
El asesinato del jeque Yassin, cuyo grupo reivindicó la mayoría de los atentados
contra israelíes de los últimos años, suscitó condenas en todo el mundo,
mientras la Casa Blanca aseguró que Israel no le informó antes de la operación.
EEUU llamó a la calma en Oriente Medio, pero sin condenar formalmente la acción
de Israel.
Unos 200.000 palestinos dijeron adiós al jeque Yassin, clamando venganza, en el
imponente funeral celebrado en Gaza, donde el fundador del Hamas era muy
popular.
El jeque Yassin (67), parapléjico, murió en un ataque de helicópteros con
cohetes hacia las 05:30 locales (23:30 del domingo en Bolivia) cuando salía en
silla de ruedas, empujado por dos guardaespaldas, de una mezquita del barrio de
Sabra, en Gaza.
Un helicóptero israelí disparó tres cohetes contra él y los hombres que lo
acompañaban. El ataque causó otros ocho muertos y 15 heridos, incluidos dos de
los tres hijos del dirigente integrista.
El primer ministro israelí, Ariel Sharon, que según la radio pública supervisó
personalmente la operación, felicitó a sus servicios de seguridad y justificó
ese asesinato asegurando que el jeque Yassin era “el primero de los asesinos y
terroristas palestinos”.
“La guerra contra el terrorismo proseguirá a diario en todas partes”, agregó
ante los diputados de su partido, el Likud, dando a entender que Israel
proseguía sus operaciones contra el resto de la directiva del Hamas.
El ejército israelí, que anunció ‘una operación selectiva’, bloqueó Cisjordania
y la franja de Gaza por miedo a atentados. El ministro de Defensa, Shaul Mofaz,
analizaba ayer con los mandos militares la situación de seguridad.
Las Brigadas Ezzedín Al Qasam, brazo armado de Hamas, prometieron responder con
un ‘terremoto’. “Quien tomó la decisión de asesinar al jeque Yassin decidió de
hecho matar a cientos de sionistas”, afirmó esta organización. Las Brigadas de
los Mártires de Al Aqsa, grupo vinculado al Fatah del líder palestino Yasser
Arafat, prometieron que ‘miles’ de israelíes pagarían por ese asesinato.
Avanzando por las calles de Gaza entre la muchedumbre, activistas del brazo
militar del Hamas encapuchados y armados con fusiles llevaron los restos de su
guía espiritual desde el hospital Al Shifa al ‘cementerio de los mártires’.
“Nos enseñó el martirio y el sacrificio y le prometemos seguir por ese camino”,
dijo Ismail Haniyé, uno de los jefes políticos del Hamas.
El presidente Yasser Arafat denunció un ‘crimen bárbaro’ y decretó tres días de
duelo en los territorios palestinos. En presencia del primer ministro Ahmad
Qureia, reclamó una reunión extraordinaria del Consejo de Seguridad de la ONU
“para examinar este crimen indigno y dar protección a nuestro pueblo”.
El asesinato fue condenado por los países árabes, la Unión Europea y decenas de
capitales del mundo.
Decenas de miles de personas se manifestaron en Egipto, Yemen, Jordania, Irak y
Líbano en protesta por el asesinato, que fue condenado por todos los regímenes
árabes.
Pese a que el Hamas asegura que esta operación no se habría podido efectuar sin
autorización estadounidense, la consejera del presidente norteamericano para la
Seguridad Nacional Condoleezza Rice aseguró que “EUU no fue advertido de
antemano”.
La primera réplica al asesinato la dio el Hezbolá chiíta libanés atacando con
cohetes posiciones israelíes en el sector de las granjas de Chebaa, a lo que
Israel respondió bombardeando un pueblo libanés. Según el Hezbolá, el ataque fue
obra de las “Brigadas del mártir jeque Ahmad Yassin”.
La paz pasa por
un Estado palestino
El asesinato del líder espiritual de Hamas, el
jeque Ahmed Yassin y la oleada de críticas consiguientes en el mundo árabe y
occidental, recuerdan que la paz comienza en Oriente Medio y pasa por la
creación del Estado Palestino.
Muchos no comprenden por qué Israel, un país que se auto-define como la única
democracia en la zona, no se decide a dialogar con los palestinos, uno de los
pueblos más formados del mundo árabe.
O en palabras del Papa Juan Pablo II, no se comprende por qué Israel no opta por
‘tender puentes en lugar de construir muros’, en alusión al que construye el
gobierno israelí en tierras cisjordanas.
El plan de paz llamado ‘Hoja de Ruta’, creado por el Cuarteto de Madrid (EEUU,
ONU, Unión Europea y Rusia) dio paso a un ‘plan de desconexión’ pergeñado por el
premier israelí, Ariel Sharon, que ahonda aún más, si cabe, las distancias con
sus vecinos palestinos.
La presión militar israelí acelera la descomposición de la Autoridad Nacional
Palestina (ANP) y, con ella, los esfuerzos por crear un marco constitucional que
traiga reformas democráticas en el gobierno. Las reformas pretendían preparar la
creación del Estado Palestino en 2005 con límites provisionales, según el
presidente de EEUU, George W. Bush.
El aislamiento en que viven 3,6 millones de palestinos -por el muro y los
controles israelíes- facilita la proliferación de grupos armados, las mafias, la
vuelta al sistema tribal, y en definitiva, a una regresión de la sociedad
palestina, que fue laica, y que hoy se refugia más en los valores tradicionales
del Islam como forma de Intifada.
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