Protesta contra el gobierno
Italia. Los seguidores de Lazio y Roma se pusieron de acuerdo para originar los desmanes
EFE. Roma
La polémica suspensión del derbi italiano Lazio-Roma, tras el falso rumor de
la muerte de un niño usado como arma arrojadiza por los seguidores radicales de
los dos equipos, ha creado una fuerte tensión en el fútbol italiano.
A falta de una versión detallada de los hechos, que tratará de aclarar la
investigación abierta por la Fiscalía de Roma, el ministro de Trabajo, Roberto
Maroni, ha abierto la veda de las suspicacias al interpretar lo sucedido como un
‘intento de chantaje’ al gobierno.
Maroni, que es uno de los principales dirigentes de la ex secesionista Liga
Norte, apunta en su tesis contra el presidente de la Liga profesional, Adriano
Galliani, que es, a su vez, consejero delegado del Milán, el equipo propiedad
del primer ministro, Silvio Berlusconi.
Galliani fue quien decidió unilateralmente, en contra del parecer de la Policía,
suspender el partido en el minuto 2 del segundo tiempo y así se lo comunicó por
teléfono, a 600 kilómetros de distancia, al árbitro de Roberto Rosetti.
El argumento de fondo de Maroni es la alarma lanzada por los clubes de fútbol
para que el Estado les ayude a hacer frente a los 510 millones de euros que
deben a Hacienda, a lo que se comprometió la pasada semana Berlusconi, en contra
de la opinión de su ministro.
El Lazio y el Roma son los clubes más endeudados, con un total de 225 millones
de euros, y de ahí las suspicacias de Maroni sobre la suspensión decretada por
el árbitro por orden de Galliani, que se justificó diciendo que eligió el ‘mal
menor’. “En ocasiones como ésta hagas lo que hagas te equivocas y yo opté por lo
que consideraba la mejor de las peores decisiones posibles”, señaló Galliani,
mientras el Calcio señalaba en un comunicado que la suspensión del encuentro fue
“legítima y oportuna”.
No piensa lo mismo el Prefecto (Gobernador) de Roma, Achille Serra, que dijo que
se ha creado un precedente peligroso y que “el riesgo para el futuro es que se
organicen grupos y con los mismos elementos o parecidos puedan interrumpir los
partidos”.
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