- ¿Después de la última arremetida boliviana,
¿estamos más cerca o más lejos de acceder al mar?
- Es una pregunta para la que no tengo respuesta, lamentablemente. No creo
que uno esté más o menos cerca del tema marítimo, es un proceso muy largo,
que ya tiene una duración de 125 años. Creo que hemos estado siempre, a
partir de la guerra del Pacífico y después de la firma del Tratado de 1904,
muy alejados del mar. Hubo muchos intentos de acercamiento al mar.
Es bueno comprender que nuestro país debe necesariamente proyectarse hacia
el Pacífico. Para toda la región occidental de nuestro país es fundamental
establecer un marco de apertura hacia esa zona. Creo que en las actuales
circunstancias, para la región oriental la salida hacia el Pacífico es vital
porque abre el camino hacia el oriente (China y Japón), y hacia toda la
costa de América del Sur, de Centro América y de Estados Unidos.
Cuando hablamos de mantener una presencia en el Pacífico, no solamente
hablamos de tener libre tránsito, que es lo que establece el Tratado de
1904.
- ¿Qué tan influyente es la posición de Perú?
- Yo creo que es influyente porque el protocolo complementario le da la
opción de ser consultado si es que Chile decidiera cedernos una salida
soberana al mar. En el protocolo se menciona a una tercera potencia que no
puede ser otra que nuestro país y se señala una cosa que es muy importante,
la necesidad de llegar a un acuerdo. Una vez que se consiga un acuerdo entre
los dos países en base a negociaciones que mantenga Bolivia con Chile, podrá
decidirse una cesión de territorio a Boliva.
Quiero señalar que ésta no es una opción única, es la opción que podría
darse en un ámbito de soberanía plena, pero hay otras alternativas
complementarias, como por ejemplo la que han trabajado Hugo Banzer y Jorge
Quiroga, en el sentido de buscar una posibilidad de un enclave en la región
de Patillos para la exportación del gas. Nosotros consideramos que esa puede
ser una alternativa importante pero está sujeta a la otra, es decir, a una
salida soberana.
En el caso de la opción de Patillos, es para la exportación del gas, pero
está sujeta a lo que se establezca en el referéndum sobre la perspectiva de
la exportación del gas y la política nacional sobre el tema de los
hidrocarburos.
- ¿Cuál es la propuesta concreta de Bolivia?
- No hemos desarrollado una propuesta concreta ahora. Hubo en la historia
nacional varias propuestas, la última más clara creo que fue la de 1987.
Pero mientras no establezcamos un ámbito de discusión con Chile a nivel de
presidentes, no podremos entrar en una consulta, y luego una negociación que
nos permita recuperar la cualidad marítima.
- ¿Es una franja la que se quiere negociar?
- Es una de las posibilidades, una franja con la cual mantengamos
continuidad territorial y que nos proyecte hacia el Pacífico, al Norte de lo
que es la ciudad de Arica. Si eso entrara en discusión, en su momento Chile
tendrá que hacer las consultas con Perú, de acuerdo a lo que establece el
protocolo complementario del tratado de 1929.
-¿Van a considerar la posición de Chile de entablar una relación
displomática, antes que una discusión sobre el tema marítimo?
- El presidente Carlos Mesa fue muy claro en Monterrey, en tanto que no
podemos hablar de relaciones diplomáticas si Chile sigue afirmando que no
hay temas pendientes. La posición de nuestro país es que mientras esos temas
pendientes no se resuelvan o no se demuestre una voluntad clara de querer
resolverlos, Bolivia no restablecerá relaciones diplomáticas con Chile.
-¿Cómo evalúa la última actitud de Chile?
- Yo creo que hay señales importantes de predisposición para el diálogo. La
idea es que los dos presidentes se reúnan (Mesa y Lagos), lo ha dicho el
propio presidente chileno en algún momento de este año, con una agenda
abierta. Cuando se habla de una agenda abierta, creo que lo mejor es
remitirse a lo que fue la reunión de cancilleres de Portugal donde se
estableció en forma muy clara que la agenda debe ser sin condicionamientos y
sin exclusiones.
- ¿Hay algo para revisar sobre el Tratado de 1904?
- Creo que el Tratado de 1904 fue impuesto a nuestro país. Bolivia no tenía
ninguna posibilidad de salida comercial, y entonces las autoridades
bolivianas en su momento se vieron, sobre todo el canciller Alberto
Gutiérrez, en la imperiosa necesidad que de que se nos permitiera darle
movilidad al país porque estábamos completamente encerrados. Es un Tratado
negativo para el país, porque Bolivia debió renunciar a sus territorios con
los cuales nació a la vida republicana. Lo peor del caso es que no solamente
se tuvo que renunciar a territorios que fueron nuestros, sino también a la
cualidad marítima. Eso significó el encierro definitivo de nuestro país.
Cuando Chile y Perú negociaban el Tratado de 1929, Bolivia hizo un esfuerzo
enorme, supremo, para que se le facilitara un acceso al mar en territorios
que no eran nuestros, desde luego, pero que le permitiera recuperar su
acceso al mar. Lamentablemente no pudimos llegar a eso. Por lo tanto el
Tratado de 1904 es altamente negativo para nuestro país. Sin embargo,
Bolivia no está solicitando la revisión del Tratado, quisiera advertirle que
éste fue revisado anteriormente.
- ¿Se pueden revisar los tratados?
- Los tratados pueden revisarse, siempre y cuando haya un acuerdo entre las
dos partes. Sin embargo, nosotros debemos focalizar muy claramente nuestro
objetivo que en este momento es recuperar nuestra cualidad marítima, el
acceso al mar, no es revisar un Tratado.
-¿Se debe firmar otro tratado?
La idea sería que una vez que lleguemos a un acuerdo con Chile, o con Chile
y Perú, inmediatamente será necesario un nuevo Tratado porque tendremos una
situación jurídica nueva y por lo tanto ese nuevo Tratado tendrá que
establecer la posibilidad de cesión de territorio.
«Venta de gas depende del
mar»
- Con una salida soberana gana Bolivia, ¿qué gana Chile?
- Nosotros nos proyectamos hacia la creación de un verdadero polo de
desarrollo en las ciudades de La Paz y El Alto. Lo importante es crear un
polo de desarrollo que favorezca al Norte de Chile, al Sur de Perú y al
occidente de Bolivia. Para ello, nosotros podemos aportar con nuestro gas.
Es una herramienta fundamental de desarrollo y puede ser muy importante para
el desarrollo pacífico y armónico entre las tres naciones.
- Chile necesita el gas, ¿Bolivia está dispuesto a darle?
- Chile necesita el gas para la región norte, especialmente para el ámbito
minero, necesita gas natural y nosotros podríamos proporcionarle siempre y
cuando se encuentren las facilidades y los mecanismos para facilitar a
Bolivia un acceso al mar.
- Si Chile no accede al pedido boliviano, ¿se aleja más un posible negocio
energético entre ambos países?
-Desde luego. Nuestro país es un país bisagra que está geográficamente
situado en el corazón de Sud América y es un país llamado a ser puente de
integración entre la Comunidad Andina y el Mercosur, entre la zona amazónica
y la del Plata, entre el Pacífico y el Atlántico. Es un país fundamental en
ese sentido. Y para que Bolivia pueda cumplir ese papel de puente, nosotros
pedimos que se entienda la necesidad de proyectarnos hacia el Pacífico.
«Vamos a llevar la discusión
a la OEA»
- ¿Por qué no se trata con Estados Unidos el problema
marítimo de Bolivia?
- El tema de Estados Unidos es muy significativo, en algunos momentos. Sobre
todo cuando se estaba negociando el Tratado de 1929 a través del secretario
Kellog. Estados Unidos tuvo una intervención muy decidida a favor de nuestro
país, buscando que se le concediera a Bolivia un territorio entre Chile y
Perú en lo que había sido territorio peruano de Tacna en Arica. Creo, en
todo caso, que a partir de entonces Estados Unidos tiene una intervención
más confidencial que ha buscado siempre un acercamiento entre los dos
países, sin tomar necesariamente posiciones, manteniendo una posición
equidistante que ha sido favorable. Creo que uno de sus momentos más
significativos fue la intervención que tuvo el presidente Jimmy Carter en la
OEA en favor de una solución.
- ¿Cuál va a ser la estrategia para seguir llevando el tema en el contexto
internacional?
- Nosotros hemos señalado en reiteradas oportunidades que el tema es
multilateral, regional, puede ser trilateral y sobre todo es bilateral. En
última instancia las cosas deben ser resueltas entre Chile y Bolivia. Todas
esas formas de negociación son complementarias. Bolivia nunca renunciará a
la regionalización. Por ello, en su momento vamos a llevar el tema a la OEA.
En junio es la asamblea general de la Organización de Estados Americanos y,
en ese ámbito, el "problema boliviano", es un tema permanente de discusión
en la OEA.
Presentaremos un informe sobre los avances. Aprovecharemos todos los
espacios para discutir el tema, siempre y cuando sea el ámbito adecuado.
Nosotros consideramos que el ámbito de la OEA es el ámbito regional para
debatir nuestro problema.
- ¿No hay un discurso dual al hablar por un lado de que se busca una salida
soberana al mar, pero por el otro se habla de una relación comercial con
Chile?
-No, porque precisamente nosotros hemos tomado la determinación de no
avanzar en el Tratado de Libre Comercio. Creemos que avanzar más en ese
aspecto podría ser muy perjudicial para el país y aumentar las asimetrías
entre las dos naciones. Hemos tomado la determinación de no avanzar en
ámbitos diferentes como servicios e inversiones porque eso podría ser muy
dañino para nuestro país.
-¿Eso es por culpa del tema marítimo o porque Bolivia no puede competir
comercialmente con Chile?
-Creo que ambas cosas han sucedido al mismo tiempo. Si se hubiera o no
avanzado en el tema marítimo, igualmente hubiéramos tomado la decisión en el
campo comercial porque es un tema perjudicial.