En ninguna parte el texto del Tratado de Paz y
Amistad entre Chile y Bolivia, firmado en 1904, se mencionan las islas
ubicadas frente a sus costas.
Estas tres islas reciben los nombres de Sala y Gómez, San Félix y San
Ambrosio. En una monografía realizada por Hernán Gallardo Álvarez,
vicepresidente del Concejo de Oruro, se afirma que Bolivia puede reclamar la
soberanía de estas islas. “Izamos bandera en estas islas. Tuvimos población
en ellas. Había cazadores de langostas en ellas. Cuando los barcos no podían
llegar a Mejillones o Antofagasta, llegaban a San Félix y San Ambrosio. Eran
una especie de islas de auxilio”, afirma.
La monografía fue enviada a algunos líderes políticos, pero ha tenido mejor
respuesta desde el gobierno. El presidente del Senado, Hormando Vaca Díez,
envió una carta al concejal, en la que expresa su deseo de que la propuesta
sea analizada al más alto nivel.
El munícipe cita al magistrado del Tribunal Constitucional Felipe Tredinnick:
“¿En qué artículo del ‘tratado’ ‘sagrado’ e ‘irrevisable’ de 1904 Bolivia ha
cedido su mar territorial? ¿En qué artículo concede su plataforma submarina?
¿En qué artículo cede su columna de agua? ¿En qué artículo cede las islas
bolivianas costeras y oceánicas que aparecen en el mapa del presidente
Linares?”.
En un mapa de 1859, que Gallardo guarda celosamente, se muestra que las
islas son parte de Bolivia. Tredinnick también se refiere a los tratados de
1866, 1874 y 1875, que eran también definitivos e irrevisables. La pregunta
obligatoria es que si no se puede suponer que, en el caso de pertenecer un
territorio a Chile, también le pertenecen las aguas territoriales. “No”,
responde el concejal.
Sin embargo, el historiador chileno Leonardo Jeffs, estudioso de temas de
integración, afirma que si el tratado no las menciona, implica
necesariamente el mar territorial. “No le veo ninguna viabilidad a ese
planteamiento. Si bien en esa época no se hablaba en forma expresa del mar
territorial. Hoy se la menciona explícitamente, antes no”. El académico
afirma que si se cede el litoral, se entiende que va el mar implícito. “Las
islas están incluidas dentro de lo que tiene que ver con el mar. Creo que
una reclamación no tendría ningún resultado”, afirma.
Jeffs considera que Bolivia tiene que pensar en el planteamiento del ex
canciller Julio Garret. Ese planteamiento, por un lado, implica la concesión
de un territorio por un determinado número de años y retomar la idea del
corredor al norte de Arica. “La concesión de un puerto, que podría ser el
del Patillos, tiene mayor viabilidad. Para el corredor, hay que involucrar
al Perú. Así se planteó en 1959 y 1975”. El corredor incluiría, obviamente,
el ferrocarril.
En su monografía, Gallardo revisa varias ampliaciones al mar territorial que
realizaron los países que tienen costa. La última ampliación fue realizada
el 10 de diciembre de 1982 en Jamaica. En esa ocasión, los países con
litoral decidieron que el área de explotación exclusiva se extendía hasta
200 millas de la costa. Mucho antes de ese acuerdo, se tomaba en cuenta el
disparo de un cañón. Hasta donde llegaba la bala, se consideraban aguas
territoriales. Sucesivamente, se plantearon 50 millas náuticas hasta llegar
a las 200 acordadas en Jamaica.
Las tres islas mencionadas en la monografía están más allá de las 200 millas
del área de explotación exclusiva de Chile. Gallardo sugiere presentar una
carta al Tribunal de La Haya, que abrió sesiones el 25 de febrero para los
requerimientos de naciones con problemas limítrofes.
Según las lecturas de derecho internacional realizadas por el concejal, las
islas no están cedidas. “Si no quieren hablar de lo que nos quitaron en la
guerra, hablemos de las islas. Pueden ser cualquier islote, pero para
nosotros significan la clave para tener acceso a aguas continentales e
internacionales”, sostiene.
La isla Sala y Gómez, un pequeño islote que tiene 700 metros de largo y 400
de ancho, está a 400 kilómetros de la famosa Isla de Pascua.
Gallardo se apoya en varios juristas para afirmar que todo tratado puede ser
revisado: entre ellos, el autor de Filosofía del derecho internacional,
Georges Scelle, quien plantea que las reglas de derecho deben revisarse
cuando cambian las situaciones objetivas.
Julio
Garret Ayllón / Ex Canciller
Primero, hay que ver si son
nuestras
Yo no sé si se podrá demostrar que Bolivia tenía plena
soberanía sobre esas islas. En tal caso, se plantearía un alegato. También
tiene que demostrarse que esas islas no se incluyeron en el convenio (de
1904). No conozco bien el asunto. Créame que es la primera vez que escucho
esto. Habría que investigarlo seriamente antes de iniciar un alegato en
tribunales internacionales. El Tratado va a cumplir 100 años. Chile ha
tenido una quieta y pacífica posesión de la zona. Me parece que plantear un
recurso de esa clase sería inconducente. No lleva a nada. Si se ejerce la
quieta y pacífica posesión por una propiedad por 30 años, se tiene derecho
propietario.
Si hay un acuerdo de partes, los tratados son revisables. No pueden
revisarse en forma unilateral.
Creo que con el gas, Bolivia tiene oportunidad de negociar en condiciones
ventajosas sobre el Pacífico. La negociación del gas tiene que ser
inseparable de la reivindicación a un acceso propio por un puerto de
Bolivia. Ahora bien: en Bolivia no hay condiciones políticas para exportar
el gas por Chile, pero en Chile no hay condiciones políticas para otorgar un
puerto con soberanía. Hay que resolver esa ecuación de un modo realista, a
través de un enclave que debe ser otorgado por un comodato por 99 años que
tenga un estatus de soberanía, sin ser soberano. Ahí se debe construir un
puerto y una terminal gasífera.
Hernán
Gallardo Álvarez / Vicepresidente del Concejo de Oruro
“No perdimos por culpa de Daza”
- ¿Qué acciones hubo
después de la invasión de 1879?
- El coronel Ezequiel Apodaca, al mando de 60 policías y celadores de sable,
defendió Antofagasta frente a 14.000 chilenos. Diezmados, se fueron a
Cotagaita y a Canchas Blancas, donde estaba la 5ta. División de Narciso
Campero.
- ¿Fueron auxiliados por el general Campero?
- No hemos perdido por la borrachera del Carnaval ni porque Daza estaba
farreado. Perdimos porque Campero se encaprichó y eso tiene que saberse.
Dijo que no defendería lo que estaban atacando los chilenos. Ezequiel
Apodaca llegó en ese momento y le dijo: "Mi general, acaban de invadir
Antofagasta. Estamos heridos. Murieron dos policías de sable en Villazón. El
resto murió en el asalto".
Los capitanes Morales, Villacorta y Carrasco actuaron sin la presencia de
Campero y recuperaron las dos apachetas y la Laguna Colorada del Jacha
Carangas.
- ¿Por qué no combatió Campero?
- Deseaba ser Presidente. Arce, Dalence y otros empresarios inclinados a
Chile tenían demasiados intereses mineros.