Buscando un nuevo rumbo
Trayectoria. A finales de la década pasada, Mauricio Ramos jugó en la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos
Jorge F. Arancibia Siles
Alejado.
Mauricio Ramos prefiere mantenerse alejado de la prensa. Abrirá una escuela de
fútbol en Estados Unidos
Refugiado en el proyecto de su escuela de fútbol
y sin querer saber nada de su tierra natal, Mauricio Ramos, uno de los
integrantes del ‘Trío de oro’ del Destroyers de finales de la década del ‘80 ha
iniciado una nueva etapa en su vida, ahora como empresario.
A sus 34 años, ‘Tapera’ está incursionando en el rubro que le permitió a él
formarse como deportista. Desde que emigró a Estados Unidos hace cinco meses
está inmerso en la creación de una escuela de fútbol para niños y adolescentes.
Aunque no quiere decir las causas por las que se alejó de Bolivia, Ramos deja
entrever que, por el momento, lo único que quiere es empezar de nuevo en
Providence, capital del estado de Rhode Island.
Actualmente, todo su tiempo lo dedica a lo que será su nuevo emprendimiento, que
lo lleva adelante junto a un amigo de quien prefiere no revelar el nombre.
“Quiero enseñar a jugar pelota a los adolescentes, ya que tienen un gran
potencial que se puede explotar de maravilla”, dice el ex jugador de la seleción
nacional.
Ramos, que surgió junto a Marco Antonio Etcheverry y Erwin Sánchez, confiesa que
a pesar de lo mal que le fue económicamente en las dos últimas temporadas que
jugó en Bolivia (Unión Central y San José), sus ahorros le permiten vivir sin
problemas en Estados Unidos.
Según él, a comienzos de la temporada liguera en Bolivia, dirigentes de Aurora
le manifestaron su interés para que juegue en ese equipo, pero no querían pagar
por el préstamo del pase, menos la prima.
“Realmente aquí estoy mejor. Es el país de las oportunidades, las condiciones
están dadas para que la escuela tenga éxito, creo que puedo empezar algo nuevo
para mí y la familia que siempre está conmigo”, puntualiza.
A pesar de que ser jugador parece estar en un segundo plano para él, ‘Tapera’ no
se anima aún a hablar sobre un retiro y tampoco quiere hacerlo sobre la nueva
etapa de su vida, pues considera que es muy pronto para decir cualquier cosa.
“Prefiero esperar unos dos meses para ver cómo me va”.
En el plano personal, Ramos asegura que junto a su familia están bien y que
juega en algunos torneos que se disputan en Rhode Islan, una ciudad donde hay
muchos latinos, sobre todo bolivianos.
Con tono melancólico, Mauricio recuerda la época cuando junto a Etcheverry y a
Erwin Sánchez eran el deleite de la hinchada de Destroyers, equipo que fue la
catapulta para que los tres salgan a otros equipos y posteriormente emigren al
exterior.
“Todos fuimos a mejores equipos. Erwin a Bolívar, después Marco y finalmente yo
a Guabirá”, sostiene.
Tras esos recuerdos, ‘Tapera’ señala que el fútbol le enseña mucho al jugador y
le da aún más cosas de las que nunca imaginó tener.
“Creo que hay muchos que no aprovechan lo que consiguen jugando, pues no saben
que la vida de futbolista dura poco, como lo hace una estrella fugaz” reflexiona
el zurdo jugador, que en 1987, cuando tenía 17 años, ya era uno de los
integrantes de la selección sub 23.
A pesar de la insistencia, Ramos, el de la zurda dorada, se niega a revelar las
razones por las que se fue del país, pero deja en claro que lo único que quiere
es que lo dejen vivir tranquilo, lejos de Bolivia.
Perfil
‘Tapera’ con
la zurda de oro
Mauricio Ramos Méndez, hijo de José Ramos y Pura
Méndez, nació el 23 de septiembre de 1969. Se formó en la Academia de Fútbol
Tahuichi Aguilera, saltó al profesionalismo a finales de la década del ‘80,
junto a Marco Etcheverry y Erwin Sánchez. Con ellos conformó el ‘Trío de oro’ en
Destroyers. Luego pasó a Guabirá y en 1994 fue transferido a Cruzeiro de Brasil,
de donde regresó un año más tarde al elenco azucarero.
Luego de dos temporadas vistiendo la camiseta de los rojos del Norte, pasó a
filas de The Strongest de La Paz.
De ahí dio un salto a la Major League Soccer (MLS) de Estados Unidos. Allá
cosechó logros y glorias.
Regresó al país en 2001 y tuvo un paso fugaz por Oriente Petrolero.
En 2002 jugó en Unión Central de Tarija y en 2003 cerró su carrera en San José
de Oruro. Hasta el momento no ha anunciado su retiro.
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