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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Lunes 22, Marzo de 2004

../images/blanco.gifLos triunfos que se logran en familia



Miguel Souza

A nivel deportivo, el acontecimiento más importante de la semana pasada fue la confirmación de que la gimnasta María José De La Fuente participará en los Juegos Olímpicos de Atenas.
Una noticia que, sin duda, viene cargada de muchas enseñanzas. De como un chica, que ahora tiene 15 años, puso todo el empeño, sacrificio y perseverancia necesarios para alcanzar un sueño. Un sueño que en su momento parecía irrealizable, pero que se fue materializando con horas y horas de entrenamiento y en medio de muchas privaciones.
Sin embargo, nada se hubiera logrado si junto a ella no estuviera la familia. La madre y los abuelos que hace diez años decidieron embarcarse en un viaje cargado de ilusiones y que el martes llegaron al puerto llamado Juegos Olímpicos. A ellos hay que sumarle los amigos y los entrenadores, piezas vitales para armar un rompecabezas llamado triunfo.
Y es que en el deporte, ninguna victoria se consigue en solitario. Nadie mete un gol jugando solo frente a once rivales. Nadie cruza la meta sin que haya alguien que lo empuje.
El caso de María José refleja la situación de aquellos deportistas, cuyos padres apuestan todo por un sueño. Una apuesta que casi siempre los obliga a hacer sacrificios que van más allá de sus condiciones. Una apuesta que a veces recibe como única recompensa la satisfacción de saber que se hizo todo lo posible para ganar.
Los Paulo Víctor Aguilera, María Fernanda Álvarez, Daysi Ugarte, Santiago Cavanagh, Yamil Montaño, Rudolf Knijnemburg, Maitté Zamorano, Katerine Moreno y muchos otros nunca hubieran alcanzado sus triunfos sin la ayuda de padres, hermanos, esposos, esposas y amigos. La síntesis de toda victoria es el trabajo en equipo, por más individual que sea una disciplina deportiva.
Desde aquí, un tributo a esas personas que nunca suben al podio, que no reciben medallas, premios ni elogios, que no aparecen en las notas de prensa, pero que sí son parte de esas victorias que nos hacen soñar... Son héroes anónimos que disfrutan en solitario y que nos hacen sentirnos orgullosos.

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