Marcelo Salas ® Jugador de la selección de Chile Matador “Siento la altura, pero no le temo”
Baluarte. Salas se entusiasma con su retorno a la selección. Respalda a Juvenal Olmos y dice que irá con él hasta la muerte
Especial para El Deber. Buenos Aires
La figura de Chile habla de su retorno a la
selección roja, de la altura de La Paz, de Acosta y del clima que imagina para
el 30
Una montaña de historias danzan en el cerebro de
Marcelo Salas. Ayer, por ejemplo, soñaba con llegar a casa luego de haberle
metido el gol 200 a Quilmes. El sábado 27, su ilusión pasará por mantener la
racha goleadora en el torneo local frente a Arsenal. Y tres días después se
entusiasmará tal vez con el desafío más complicado de este 2004: con un montón
de partidos encima, pensando en que el físico le responda y en que sus
cualidades futbolísticas se mantengan intactas, afrontará el martes 30 el
regreso con la camiseta roja, con su selección, con Chile.
Volverá a defender a su país y será su primera vez en estas eliminatorias. Todo
nada menos que en Bolivia, en la altura de La Paz, un condimento que genera
desde siempre inquietud en quienes visitan ese rincón del altiplano.
Es Marcelo Salas, dialogando con EL DEBER en el corazón del estadio Monumental
de Buenos Aires, en esa construcción de cemento que alberga una riquísima
historia, en ese lugar donde el ‘Matador’ chileno supo hacerse ídolo entre 1996
y 1998.
- ¿Cómo imaginás el encuentro frente a Bolivia?
- El partido va a ser muy complicado. Bolivia se hace fuerte en La Paz. El tema
de la altura no pasa inadvertido.
- Marcelo, ¿qué significado te encierra este partido de eliminatoria?
- Es algo muy pero muy importante, que estaba esperando desde hace tiempo,
porque significa mi vuelta a la selección de Chile. Será mi primer partido en
esta eliminatoria. Y lo estoy esperando ansioso. Estoy con muchas ganas de
jugar.
- ¿Te asusta tener que ir a jugar a la altura de La Paz?
- No, no me asusta. De todas maneras, soy consciente de que no es igual que, por
ejemplo jugar acá, en Buenos Aires, a nivel del mar.
- ¿Tenés ventaja con respecto a algunos de tus compañeros? A vos, por lo que se
vio en los partidos que jugaste en La Paz, la altura no parece afectarte tanto.
- Algunos la sufren más, otros menos. He tenido que ir a jugar un par de veces a
la altura y no he sufrido como otros compañeros. Pero sí que es distinto a jugar
en el llano. Eso nadie lo puede negar. Yo digo que siento la altura, por
supuesto, pero no le tengo miedo. Para nada.
- ¿Te someterás a la cámara hiperbárica como lo harán algunos de tus compañeros?
¿podrías rendir más a través de este método?
- Mirá, algunos compañeros podrán hacer el entrenamiento que pensó el cuerpo
técnico de la selección, pero los que estamos jugando más partidos no podemos
realizarlo. Yo soy de los que piensa que el mejor entrenamiento para todos es
jugar. Y en este momento, en River estoy jugando cada tres días. Esto mismo
también lo hablé con Juvenal (Olmos, entrenador de Chile) y con Leo (Astrada,
técnico de River). Me parece que es lo mejor para mí.
- Nelson Acosta, un uruguayo-chileno que fue técnico de la selección de tu país,
estará enfrente dirigiendo a Bolivia. ¿Eso termina siendo una desventaja para
Chile?
- De los jugadores que estuvimos con él, conoce a tres o cuatro. Él resto es
gente nueva, joven, que no jugó mucho con Acosta. Por ahí él sabe las mañas
típicas que tiene el jugador chileno; cómo nos preparamos, conoce nuestro
fútbol. A lo mejor en eso puede sacar una ventaja para planificar el partido.
Pero solamente eso.
- ¿Te representa algo especial enfrentar a Acosta, un técnico que te dirigió en
el Mundial de Francia ‘98?
- No, para nada. Este partido es especial para mí, pero no por Nelson Acosta. No
tuve nunca ningún problema con él. Lo especial, te repito, pasa por el momento
que estamos viviendo nosotros y porque yo vuelvo después de mucho tiempo a jugar
en mi selección. Y fundamentalmente porque es un partido de eliminatoria muy
importante para Chile. Debemos sumar puntos para mantener nuestras chances de
clasificación.
- ¿Sabías que sos el goleador histórico de los enfrentamientos entre Bolivia y
Chile, con tres anotaciones?
- No, no lo sabía.
- ¿Y qué significa ese hecho estadístico para vos?
- Es un orgullo, y nada más. Ojalá pueda acrecentarlo, aunque lo principal más
allá de los goles que yo pueda hacer es que Chile sume puntos en La Paz. Eso es
lo fundamental.
- Son conocidos los problemas extrafutbolísticos que distancian a Bolivia de
Chile. Es más: en un momento, por esas diferencias hasta se puso en peligro la
disputa del partido. ¿Te preocupan esos condimentos extras pensando en el clima
adverso que se les puede generar en La Paz?
- Preocupa en el fondo de toda esta historia que pueda haber problemas por algo
que nada tiene que ver con un evento deportivo. Lo que me gustaría que se
entendiera es que esto es un partido de fútbol. La gente va a ver a su
selección. Los de Bolivia a la suya y los que viajen desde Chile a la nuestra.
Sería bueno que no se mezclen las cosas y no se provoquen incidentes con otras
intenciones.
- ¿Chile le teme a esta excursión en La Paz?
- Nosotros no tenemos miedo de ir a jugar allá. Que quede claro. Esperamos que
la gente se comporte bien. Pero además estamos preparados por cualquier cosa que
pueda pasar.
- ¿Por ejemplo?
- Lo típico. Todas esas cosas que suelen ocurrir en este tipo de partidos: que
no te dejen tranquilo en el hotel, que le tiren piedras al micro cuando llegás
al estadio. Todo eso. Todas esas cosas que suceden también en Perú, donde muchas
veces que he ido no hemos podido estar tranquilos.
Salas concluye con el tema: “Ojalá el fútbol no se mezcle con nada. Que sea una
fiesta para ellos, para los hinchas bolivianos y para nosotros. Que disfrutemos
de un buen partido de eliminatoria. Y nada más”. Es palabra de Marcelo Salas. Es
palabra del ‘Matador’ chileno que recuperó la memoria, justo antes de enfrentar
a Bolivia.
Aún no sabe
cuándo se integrará
Un tema que por estos días mantiene atento a
Marcelo Salas es cuándo se sumará al seleccionado de Chile. El presidente de
River ya anunció que lo cederá el domingo 28, el día siguiente al encuentro con
Arsenal, a pesar del reclamo de Chile para tenerlo antes del encuentro que el
equipo argentino disputará ante el difícil Arsenal, el sábado 27.
Esa es una cuestión que al ‘Matador’ le preocupa, porque viene jugando cada tres
días desde hace un mes y medio, después de casi no pisar las canchas desde que
arribó a River a mediados del año pasado. Y no quiere que el riesgo de
sobreexigirse le cueste otra lesión. “Tendré que hablar en estos días con
Astrada (DT de River) para tomar una decisión y sentirme tranquilo. Son dos
partidos que están muy juntos. Estamos jugando cada tres días, me estoy
recuperando apenas, y hay que ir a La Paz. Creo que con Arsenal, si juego, lo
haré durante un tiempo, aunque dependerá de las circunstancias del partido”.
Todo el respaldo
para el técnico Juvenal Olmos
Marcelo Salas siempre ha respaldado al actual
técnico de Chile, Juvenal Olmos. Mantiene lo que dijo en el mejor momento, en el
arranque de la eliminatoria: “Juvenal es una persona directa, trabajadora.
Estudiosa en cuanto a los partidos, los rivales, los jugadores. Y seria, que es
lo principal. Te puede ir bien o mal, pero tiene que haber una persona que te dé
confianza. Y creo que eso Juvenal lo transmite. Hablando adentro del grupo, uno
se da cuenta que todos creemos en lo que él dice. Vamos a ir con él hasta el
final, porque aparecerán momentos difíciles así como fáciles”.
Lesiones
Italia: El Matador comenzó mal en la
Juventus, el club que es dueño de su pase en la actualidad y que fijó su
cotización ante River en $us 6.000.000.
Intervención: El 5 de noviembre de 2001 fue operado de la rotura del
ligamento cruzado de la rodilla derecha, cirugía en la que también se le
reconstruyó el menisco externo.
Retorno 1: Reapareció en mayo de 2002, jugó muy poco y apenas convirtió
tres goles durante el resto del año.
Quirófano: El 5 de abril de 2003, debido a la rotura del menisco externo
de la rodilla derecha, fue sometido a una cirugía artroscópica por el médico de
su selección.
Retorno 2: No volvió a jugar en forma oficial hasta que se incorporó a
River Plate a mediados de 2003. Lo hizo cuando su compatriota Manuel Pellegrini
comandaba a los ‘millonarios’.
En 2003
El peor momento de su carrera Salas lo vivió
durante el segundo semestre de 2003, desde que se concretó su regreso a River.
Todo por seis razones con diversas formas de lesiones musculares. A saber:
Inicio: El miércoles posterior a su debut en el Apertura ante Chicago, el 7 de
agosto de 2003 para ser exactos, padeció una contractura en una práctica.
A medias: El 24 de ese mes volvió y marcó un gol ante Independiente, pero una
semana después sufrió otra contractura en la cara posterior del muslo derecho,
que después se comprobó que era un desgarro miofacial. Fue ante Banfield.
Increíble: Cuando se recuperaba, se resintió de esa misma lesión en un momento
'loco' con la selección de Chile, en los minutos previos a un partido ante Perú,
en Santiago, por las eliminatorias. Era un partido en el cual él no iba a jugar.
Una más y van...: El 5 de octubre, ante Olimpo, la cicatriz del desgarro se le
desprendió. Cuando se recuperaba de esa lesión, padeció una distensión en el
gemelo derecho. Fue el 31 de octubre.
Pesadilla: El 19 de diciembre, en la segunda final de la Copa Sudamericana, ante
Cienciano, en Perú, volvió a padecer otro desgarro. Fue el último eslabón de una
historia de lesiones que parecía interminable.
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