Tres titulares
Willi Noack
Me refiero al documento del PNUD que inspiró el título “Fracaso del
neoliberalismo en Bolivia admite PNUD”. El segundo título es “Jefe de la OEA
dice que democracia no rinde frutos en América Latina” y gira sobre la
viabilidad de la democracia en el continente. Finalmente el título “Carlos Mesa
suplica superar la cultura del conflicto en el país” que resume la situación de
Bolivia en este momento. Es cierto que cada uno interpreta los eventos y
acontecimientos a su gusto.
Es cierto que se emplea una óptica selectiva que ve lo que le gusta o sirve para
fundamentar o justificar ideologías, creencias, intereses grupales etc.,
abstrayendo de lo que no encaja. Es cierto que un análisis objetivo exige un
criterio sólido y raciocinio en vez de ‘convicciones subjetivas’ sin cimiento.
Es un papel decisivo de los medios de comunicación social ayudar objetivamente a
la población a entender lo que significa tal o cual hecho para que la gente con
menos conocimientos e información esté en condiciones de formarse un criterio
propio sobre los hechos. Este criterio existe cuando una persona puede responder
objetivamente a las preguntas claves. Ejemplos: ¿Es cierto lo que me dicen y me
piden que yo les crea? ¿Es favorable o desfavorable para mí, para mi gente, para
mi región, para Bolivia? ¿Existen alternativas factibles y viables? ¿Cuáles son
las causas de fondo de un fenómeno adverso? Debemos estar en condiciones de
responder a estas y otras preguntas claves.
Y ahora miremos los titulares.
Primer titular. En Latinoamérica no sirve la democracia. Una constatación
peligrosa. ¿Si no es la democracia, cuál otro orden sirve? ¿No sería mejor
concentrarse en las causas de fondo y analizarlas para corregirlas con el
objetivo de hacer funcionar la democracia también en Latinoamérica como en
tantos países del mundo? ¿No sería mejor cambiar las mentalidades y reglas de
juego de las sociedades feudales que inhiben que la democracia sea una realidad
en vez de una mera fachada? Las mentalidades de sociedades latinas son
diametralmente adversas a las formas de convivir en democracia. Los
privilegiados bloquean a los demás el acceso a las oportunidades y así se
produce la brecha entre ellos y los excluidos.
Segundo titular. PNUD consta, ¡PNUD!, que en Bolivia no sirve el neoliberalismo.
En primer lugar, en Bolivia hay, teóricamente, una economía de libre mercado con
fuerte tónica social. Muchos no lo van a creer, porque no se nota. Que no se
note es consecuencia de la aplicación boliviana de este orden económico. No se
cumplen las obligaciones sino que la libertad se ha convertido en libertinaje y
el Estado débil no obliga al cumplimiento. Nuevamente, no es un problema del
‘modelo’ sino de la falta decisiva de los agentes de respetar las
precondiciones. Todos conocemos las causas: la corrupción, el contrabando, la
economía informal, la evasión impositiva, la inseguridad jurídica, la falta de
titulación de tierras, etc. La economía no puede funcionar con esta manera de
aplicación, pero no es por el modelo.
El tercer título. El Presidente apunta en su llamamiento justamente a los
factores culpables arriba mencionados. Una sola palabra resume la tragedia: la
mentalidad. No existe un proyecto consensuado y obedecido por la mayoría de la
población que se llame Bolivia. Cada grupo busca su bienestar - ¡qué importa
Bolivia! Pero este egoísmo grupal desenfrenado e irresponsable lleva a la deriva
al país. ¿Qué me importa? He allí el egoísmo tonto de grupos que no quieren ver
que esta mentalidad conlleva al caos. ¿No me importa?
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