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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Domingo 21, Marzo de 2004

../20040321/images/na4.jpgFernando Calderón G. / Coordinador del Informe de Desarrollo Humano en Bolivia «Si no cambiamos, el país se desintegra»


Aporte. Está vinculado a las Naciones Unidas desde 1996. Coordinó el informe sobre desarrollo humano 2004, denominado “Interculturalismo y globalización”


Guísela López R. Cochabamba

Coordinó el trabajo del informe de Desarrollo Humano en Bolivia y plantea que el país ingrese a un proceso de transición de lo multicultural a la interculturalidad (relación entre diferentes culturas) y que siga el mundo globalizado, pero activamente.

El primer informe de Desarrollo Humano de Bolivia, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), se hizo en 1998 y en dicha investigación participó Fernando Calderón Gutiérrez. Desde entonces, el sociólogo viene trabajando en cada uno de los informes que ‘fotografían’ a Bolivia en todas sus dimensiones y, en base a los resultados que emite ese termómetro social, político, económico y cultural, Calderón tiene esperanzas de que se construya una nueva Bolivia.
- ¿Este informe es una especie de radiografía del país y una propuesta para salir de la crisis social, cultural y económica?
- Estos informes tienen sus componentes. Una mirada, una fotografía y de ahí se obtienen tendencias y, en este caso, hemos construido una propuesta de desarrollo humano para el país a partir de la relación entre transformación económica y global a escala mundial y lo que es el interculturalismo boliviano (interculturalismo entendido como la diversidad cultural no solamente en términos étnicos, sino también regionales, religiosos, etc.
- Uno de los planteamientos del informe es la búsqueda de una relación de bolivianos con bolivianos. ¿Cómo se puede lograr eso si somos un país tan diverso en lo social, cultural, económico, etc.?
- Ese es un tema central. El planteamiento nuestro es de que no hay desarrollo si no hay identidad. Como la identidad boliviana es múltiple y plural, hay que construir una forma de convivencia cultural específica de Bolivia que dé origen al desarrollo.
Nosotros reconocemos la diversidad cultural en el país como clave del desarrollo futuro de Bolivia.
Si Bolivia quiere ser algo en sus distintas particularidades tiene que asumir un pluralismo cultural, que no es estanco, sino muy dinámico y creativo, que va cambiando a lo largo de los tiempos.
Bolivia ha avanzado en reconocer una multiculturalidad en estos 20 años de democracia. Hemos reconocido, por ejemplo, que somos un país multicultural, plurilingüe y pluriétnico y eso está bien, pero no basta para convivir. Es necesario pasar a una interculturalidad, esto es un reconocimiento del otro, distinto de uno, como igual, con iguales posibilidades para desarrollar sus capacidades.
- También plantean la vinculación de Bolivia con el mundo. ¿Cómo sería ese relacionamiento?
- Nuestra tesis es que Bolivia, con las reformas estructurales, ha entrado a los procesos de globalización pero de manera pasiva, sólo exportando recursos naturales y sin incorporar en su producción el tecnoinformacionalismo, que consideramos que es la llave del éxito para tener una presencia activa en la globalización.
Lo que nosotros estamos proponiendo no solamente es pasar de un multiculturalismo limitado a un pluriculturalismo vivo y activo de convivencia, sino pasar de una inserción en el mundo de manera pasiva y dependiente, a una inserción más activa e interdependiente a través de un desarrollo informacional y por lo tanto del conocimiento.
Consideramos que nada que quiera tener presencia en el mundo y que no tenga la información y el conocimiento pertinente a su economía, va a ser viable.
Entonces, el problema es cómo combinamos esta cultura con esta inserción económica y ese es el tema del futuro de Bolivia, uno de los puntos claves.
- En el estudio consideran que los escenarios futuros para el país son ambigüos y podrían oscilar entre la fragmentación y el conflicto. ¿Eso quiere decir que el país es inviable así como está y cuáles son los factores que hacen inviable a Bolivia?
- Sostenemos que las reformas estructurales que vivió Bolivia en 1985 y en la década del 90, si bien lograron ingresar al país en la globalización, no produjeron los resultados que esas mismas reformas prometieron. No generaron crecimiento económico, no disminuyeron la pobreza ni la desigualdad social.
Bolivia tiene los mejores índices en la rapidez de la implementación de las reformas económicas en América Latina, sin embargo los resultados económicos y sociales son muy magros. Entonces una de las causas del fracaso de Bolivia es que no podamos insertarnos en los procesos de transformación global a través de estos procesos de desarrollo tecnológico pertinentes a nuestra economía.
Otra causa es que la forma de convivencia democrática fue muy limitada respecto a la posibilidad de crear una genuina comunidad de ciudadanos.
La democracia en América Latina tiene que dejar de ser electoral y pasar a ser una democracia de ciudadanos y, en Bolivia, quiere decir convivencia intercultural entre las distintas comunidades culturales que no solamente son étnicas (aunque principalmente son étnicas), también son regionales, religiosas, generacionales, etc.
- ¿Cómo podría hacerse viable la nueva Bolivia con los resultados que Uds. mismos obtienen en este documento: marcadas diferencias de todo tipo en la sociedad?
- Lo que nosotros hemos descubierto, aprendiendo de otras partes, es que sí es posible. Bolivia, por ejemplo, tiene un nivel de desarrollo similar al de varios países del sudeste asiático. En el informe estudiamos muchos temas, muchos aspectos de la experiencia asiática, sobre todo los nuevos como Tailandia y Malasia. Hemos descubierto que tenían niveles de desarrollo semejantes y más bajos que Bolivia en los años 50, 60 y ellos lograron una transformación productiva asociada con equidad social.
Hay otros ejemplos en Latinoamérica, como el caso de Costa Rica. Bolivia lo puede. Santa Cruz es un ejemplo de que Bolivia puede. El aporte de los inmigrantes es fuerza de trabajo, de alta calificación; el aporte del propio proceso revolucionario boliviano de 1952 y, sobre todo, la fuerza que tuvieron los primeros pioneros del crecimiento económico cruceño, hicieron posible que Santa Cruz sea una zona que avanzó en muchos planos económicos y sociales aunque estos no son suficientes ni sostenibles, pero prueban que se puede y Bolivia puede. Pero tenemos que aprender a convivir, a buscar equidad y esta inserción productiva con conocimiento en el mundo a partir de nuestros recursos naturales. A eso le hemos llamado gas informacional.
- Se está abriendo el debate en el país para definir cómo será el nuevo Estado boliviano a partir de la Asamblea Constituyente, ¿cómo podría ser?
- Nosotros pensamos que entre la interculturalidad, que es una comunidad de ciudadanos, y la conformación productiva de una economía informacional tiene que tener un paso comunicante, central, un promotor de esto y ese es el Estado, que debe tener cuatro rasgos centrales en función del desarrollo humano, la interculturalidad, la economía y el conocimiento y la educación.
Tiene que ser un Estado de lo público, sin crear un poder burocrático ni centralista, sino que actúe en función del bienestar del conjunto de la ciudadanía, es decir un Estado republicano.
En segundo lugar, se necesita un Estado que sea bisagra, que por un lado mire la inserción de Bolivia en la economía mundial, que busque la integración y convivencia cultural en Bolivia. Deberá reconocer el pluralismo cultural, pero además promover la inclusión y la equidad social y la dinámica productiva, que no le deje los temas sociales y económicos al mercado, sino que haga que el mercado y el Estado trabajen en función del ser humano.
En tercer lugar, tiene que ser un Estado que trabaje en red, porque ya no funciona más un Estado centralizado. Por lo tanto tiene que ser un Estado que tenga un gobierno electrónico, que organice sus reproducciones, su funcionamiento estatal en función de la eficacia y la equidad.
Finalmente, tiene que ser un Estado basado en la genuina participación local. La descentralización regional no va a funcionar si no tiene una fuerte base local, municipal y comunitaria y no solamente a nivel rural.
Estos rasgos no son el resultado de una creación intelectual, tienen que ser el resultado de la construcción de un acuerdo entre el conjunto de los bolivianos. Si no podemos construir una convivencia y resolver procedimientos, tenemos un horizonte de desintegración y crisis y, probablemente, de escenarios mucho más caóticos que los que hemos visto. Si los bolivianos no aprendemos a ponernos de acuerdo, todos vamos a perder.
- Esta propuesta coincide con el momento que vive el país.
- Fue planificado así. En el informe de 2002, concluimos que Bolivia iba a vivir un momento de crisis e inflexión, se había agotado el desarrollo y había que pensar en otro tipo de desarrollo, y en eso estamos.

Perfil

El nuevo Estado debe concertarse

Es boliviano y tiene un doctorado en sociología. Actualmente es asesor internacional en Desarrollo Humano del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD).
Fernando Calderón compara lo que está viviendo Bolivia con el pasado. Se refiere a las crisis de los 80 y 90, que fueron frenadas con reformas profundas. La primera (de los 80) se paralizó con el cambio de política económica y la segunda (90) con la complementación de medidas de ajuste económico.
“Estamos en el momento en que tenemos que crear un nuevo tipo de Estado que no tiene que ser el resultado de una forma violenta de irrupción, sea revolucionario o sea regresivo, sino el resultado de un intercambio, de una deliberación y de un acuerdo entre bolivianos”, precisó.
Entre sus últimos libros y estudios se encuentran: Informe de Desarrollo Humano de Bolivia (1998) como coordinador; Informe de Desarrollo Humano de Chile (1998) como asesor; Informe de Desarrollo Humano de Honduras (1998) como asesor; "Más allá del Estado, más allá del mercado: la democracia", con Norbert Lechner 1998; "Esa esquiva modernidad" Nueva Sociedad/Unesco, Caracas 1996 con Ottone y Hopenheyn, entre otros.

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