Violencia marca el primer aniversario
Cotidiano. Coches destruidos por una bomba en Bagdad. Desde mayo pasado hubo al menos 17 atentados en Irak
EFE. Washington
Guerra. La administración Bush enfrenta los
claroscuros en un año electoral y sin ambiente para celebrar. El derrocamiento
de Saddam es casi una más entre las tristes anécdotas de la invasión de Irak.
Los incidentes de violencia en Irak eclipsaron
los planes del gobierno de EEUU de celebrar el primer aniversario de la guerra
en ese país, la cual es cada vez más criticada por la población.
La administración Bush mantiene su decisión de terminar la tarea, pese a los
problemas y la violencia en Irak, donde el miércoles un atentado destruyó un
hotel de Bagdad y el jueves, un coche bomba estalló en Basora, con un saldo
total de 20 fallecidos.
“Es un momento de prueba. Continuaremos allí hasta acabar el trabajo por el bien
del pueblo iraquí”, dijo el miércoles el vocero de la Casa Blanca, Scott
McClellan.
“La democracia se está enraizando en Irak y no hay marcha atrás”, agregó.
En un año en que busca la reelección, el presidente de EEUU, George W. Bush,
planeaba destacar el derrocamiento de Saddam Hussein como el logro de la
invasión.
Pero ese logro fue eclipsado por la violencia y el aumento de muertos
estadounidenses en Irak, encuestas que revelan un creciente rechazo de la
población estadounidense a la guerra y las críticas del senador demócrata John
Kerry, quien retará a Bush en las elecciones de noviembre.
Ante la comunidad internacional, EEUU justificó la intervención militar con la
presunta existencia de armas de destrucción masiva en Irak y una complicidad de
su régimen con la organización Al Qaeda.
Hussein cayó el 9 de abril, pero los arsenales no han sido encontrados y es
improbable que ello ocurra, según afirmó en enero David Kay, ex jefe de los
inspectores de EEUU.
Para Kerry el final del conflicto no aparece en el horizonte y “el Gobierno se
sigue aferrando a políticas unilaterales que alejan a nuestros aliados”.
“La solución no es la ejecución de las mismas política. Tenemos que volver de
manera más efectiva a la comunidad internacional”, añadió.
El ex general Wesley Clark, quien aspiró sin éxito a la candidatura presidencial
demócrata, manifestó que la guerra en Irak alejó a EEUU de su lucha contra la
organización terrorista Al Qaeda, encabezada de Osama bin Laden.
La defensa del gobierno de EEUU fue asumida por el vicepresidente, Dick Cheney,
quien esta semana rechazó las críticas de Kerry. “La política de EEUU debe ser
consecuente y no cejar hasta que se elimine el peligro para nuestro pueblo, de
manera final”, agregó.
Sin embargo, la última encuesta sobre el conflicto indicó que un 49% de los
estadounidenses cree que el conflicto no valió la pena, contra un 46% que
mantiene su apoyo.
Según el sondeo difundido ayer por el Instituto Annenberg, un centro de la
Universidad de Pensilvania, las cifras muestran un progresivo declive en el
apoyo a la guerra.
En enero pasado, un sondeo similar indicó que un 53% consideraba que la guerra
mereció la pena, frente a un 41% que opinaba lo contrario.
La vida cambió,
pero aún no hay paz
La mayoría de los iraquíes considera que su vida
es ahora mejor que hace un año, cuando Hussein aún se encontraba en el poder,
pese a que les preocupa la inseguridad y no les gusta la continuada presencia de
un ejército de ocupación.
“Un año después, me preocupa sobre todo la seguridad”, aseguró Najwa Lana,
propietaria de una floristería en la avenida Al Mansur de Bagdad.
“Ahora podemos hacer lo que queremos, pero yo necesito un guardaespaldas para
regresar a casa por la noche. Tengo miedo de que me secuestren”, se lamenta.
Los secuestros son frecuentes en la capital iraquí, donde bandas organizadas
raptan a personas acomodadas para obtener dinero rápido.
La florista puso un guardaespaldas y contrató un chófer para que acompañe a su
hija a clase todos los días.
Najwa es una de las afortunadas. Su negocio, en una de las zonas más acomodadas
de Bagdad, le permite vivir bien y pagarse la protección privada.
También hace su agosto el estadounidense Patrick Lowry, dueño de uno de los
negocios más florecientes de Irak.
“Te puedo conseguir un guardaespaldas entrenado para defenderte por $us 250 al
día. Si quieres a alguien que dé la vida por ti, te costará más de $us 3.000. Yo
me llevo el 15%. Es el precio de la libertad y de la democracia”, se jacta.
Más del 60% de los iraquíes asegura no tener confianza en el gobierno
provisional y demuestran más fidelidad a los líderes religiosos de sus
comunidades, la policía iraquí o las Naciones Unidas.
Casi un año después de la caída de Saddam y tras más de 30 de dictadura, cuatro
de cada cinco iraquíes desean la democracia. Sin embargo, el mismo número aún
confía en la llegada de un nuevo líder que dirija el país con mano de hierro.
Unos 10.000
iraquíes han fallecido
Más de 10.000 civiles iraquíes murieron desde la
invasión estadounidense de Irak hace un año, afirmó esta semana Amnistía
Internacional en un informe en el que denuncia las ‘flagrantes violaciones’ de
los derechos humanos en ese país.
Según AI, se estima “en más de 10.000 los civiles iraquíes muertos en un año
debido a la intervención militar en Irak y a la ocupación” que continúa.
“Un año después de la guerra, se mata a civiles iraquíes cada día”, agrega el
informe según el cual “parece que muchos de ellos han muerto debido a un uso
excesivo de la fuerza por parte de las tropas estadounidenses o bien en
circunstancias dudosas”.
Paralelamente, “los civiles iraquíes se enfrentan al peligro de los ataques que
aparentemente llevan a cabo los grupos armados” y que dejaron “cientos de
muertos entre los civiles”, según la nota.
#Por otra parte, la muerte de dos soldados de EEUU en un ataque perpetrado el
miércoles contra un puesto de control en Irak, elevó a 569 el número de
militares estadounidenses muertos en Irak desde el inicio de la guerra, según
las cifras del Pentágono.
Los dos soldados, miembros de la I Fuerza Expedicionaria de marines, resultaron
heridos en un ataque lanzado por un grupo de insurgentes en la frontera con
Jordania.
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