Moisés Montero. Resurgió para ser campeón
Luego de haber logrado los títulos nacionales de pesos medianos en 2000 y
2001, y de pesados, en 2002, se retira del kyokushin para fundar una escuela de
esta modalidad del karate.
En 2004, Moisés Montero, con 29 años cumplidos, decide volver a competir para
demostrar que sigue siendo el mejor del país y que todavía tiene cuerda para
rato.
Con ese objetivo participó en el campeonato nacional de kyokushin, que se
realizó el 14 de este mes en Cochabamba, donde logró recuperar nuevamente el
título de los pesados.
“En ese lapso que estuve sin participar en los campeonatos, nunca dejé de
entrenarme porque estaba seguro de que tarde o temprano volvería”, manifiesta.
En el nacional, Montero tuvo como rivales más difíciles a los cochabambinos
Richard Arnez, en semifinales, y a Wilson Vela, en la final. “Arnez, campeón
2003, era el rival a vencer”, explica.
El combate entre ambos fue parejo, pero al final el título se quedó con el
cruceño por abandono de Arnez.
Montero todavía siente en su cuerpo los rigores del combate en una disciplina
como el kyokushin, donde al vencedor se lo define por nocaut o abandono del
rival.
Este amante de las artes marciales alterna los entrenamientos con sus estudios
de Ciencias Naturales en la Normal Enrique Finot.
Montero ahora apunta al Mundial de Kyokushin, que se realizará en noviembre en
Japón, campeonato en el que ya participó en 2001. En esa ocasión no obtuvo
lugares de privilegios. “Me entreno diariamente durante tres horas y media y
estoy aumentando mi peso en diez kilos para que en el torneo esté en igualdad de
condiciones con mis rivales”, explica. Montero viajará al Japón junto a su
entrenador, el sensei Diego Robledo.
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