Inédita marcha por la libertad para disidentes en La Habana
Desafío. Las mujeres muestran el documento entregado a las autoridades
EFE. La Habana
Una quincena de madres y esposas de disidentes presos, conocidas como “las
damas de blanco”, marcharon ayer pacíficamente en La Habana y entregaron
escritos reclamando a las autoridades la libertad de los opositores, en un gesto
insólito en Cuba.
Las mujeres, vestidas de blanco y algunas con camisetas que mostraban las
fotografías de sus hijos o esposos encarcelados, se congregaron en un céntrico
parque de La Habana.
Desde allí iniciaron la marcha pacífica que las llevó a la Dirección General de
Establecimientos Penitenciarios y a la Asamblea Nacional del Poder Popular
(Parlamento).
En ambas instituciones entregaron escritos reclamando la libertad de los
disidentes presos y mantuvieron cinco minutos de silencio, que concluyeron con
gritos de “libertad, libertad”.
Las “damas de blanco”, como se denomina el grupo, recorrieron a pie parte del
largo trayecto que separa estas instituciones, más de cinco kilómetros de marcha
en silencio, la mayor parte por la Quinta Avenida, una de las más importantes de
la ciudad, donde se ubican varias embajadas y empresas extranjeras.
Un agente de tránsito llegó a retener la circulación para dejarles paso libre,
mientras numerosos transeúntes y conductores curiosos se paraban a mirar esta
inusual concentración de mujeres, que hicieron un alto frente a una popular
iglesia habanera para rezar un Padrenuestro en la calle.
Las mujeres esperan que esta iniciativa no implique un deterioro de las
condiciones del presidio de los opositores condenados. “Pedimos que no se
recrudezcan las condiciones carcelarias de nuestros esposos por esta actitud. Es
nuestro derecho luchar por los derechos de nuestras familias”, dijo Dolia Leal,
esposa de Nelson Aguiar.
El escrito dirigido al director general de Establecimientos Penitenciarios, el
general Rafael Calderón, denuncia que los presos “están sometidos a temperaturas
inadecuadas y plagas de insectos y ratas, carecen de agua corriente y la que
reciben no es potable, los alimentos son insuficientes y muchas veces están en
mal estado, y la atención médica es mínima”.
Un movimiento igual a las Madres de Plaza de Mayo
“Por primera vez, las damas de blanco tomaron las calles pacíficamente
pidiendo la libertad de nuestros esposos, como las Madres de la Plaza de Mayo.
Hicimos una marcha larga, el pueblo nos ha visto, nos ha preguntado, y la
población empieza a inquietarse por nuestra situación”, afirmó Laura Pollán.
El grupo parece decidido a hacer “lo que sea necesario” mientras sus esposos
sigan presos porque “tenemos el derecho de hacer un esfuerzo por ellos. En el
mundo entero, familiares y esposas, lo hacen”, insistió Laura, esposa de Héctor
Maceda.
La carta dirigida al presidente de la Asamblea Nacional, Ricardo Alarcón, pide
una “amnistía a favor de los presos políticos cubanos” que incluya a los
condenados por delitos contra la seguridad del Estado y desacato.
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