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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Sábado 20, Marzo de 2004

../20040320/images/es9.jpgCorral de piedra. Una fortaleza chiquitana


En la provincia Ñuflo de Chávez existe una construcción de piedra precolombina única en su género. Fue registrada por el investigador Barbery a finales de los 60 y principios de los 70. Volvió al lugar hace poco para constatar que fue destrozada, buscando tesoros inexistentes. Necesita investigación


Efraín Barbery

En la provincia Ñuflo de Chávez existen evidencias arqueológicas precolombinas muy poco conocidas e ignoradas por la ciencia, pese a la oferta de siglos y a los restos de gran personalidad que aún quedan. Una es Corral de piedra y las otras son Los Círculos de piedra de cerro Espejo; ambas inéditas gráficamente y las últimas jamás documentadas hasta ahora. Desde añares para los habitantes de Ñuflo de Chávez, ambos sitios han estado ligados a leyendas de fabulosos tesoros jesuíticos.
El lugar tiene una cubierta arbórea en las cúspides y mesetas del típico bosque chiquitano de lomerío (cerralho), conocidos como pampa-monte; con bosque denso en bajíos y cursos de agua. El relieve es ondulado, con valles suaves y dilatados; cada tanto, con elevaciones que forman cuerpos de alturas conspicuas. El suelo bien drenado, de colores diversos: del negro al marrón amarillento a rojo, con afloramientos de granitos y gneis. La geología es Precámbrica.
Corral de piedra fue construido en dos fases, en planta rectangular y una orientación aproximada de Este-Oeste, sobre una superficie de unos 350 metros cuadrados. El conjunto está dividido en dos sectores de unos 20 metros cada uno: uno al Oeste con muros ciclópeos y el otro a continuación al Este, con muros perimetrales de pircas, de área algo mayor.
El sector Oeste corresponde a la primera fase constructiva y es más angosto -entre 5,5 y 7 metros- y alturas comprendidas entre un metro y 3,5; los prehispánicos aprovecharon los afloramientos rocosos en paralelo para amurallar el sitio (con grosor de 5 metros) y formar los flancos. Donde era necesario hincaron aparejos ciclópeos como en el muro Norte. El lado Oeste, tiene un estrechamiento natural y cierre antrópico; aquí estaba el único ingreso al conjunto.
El sector Este, de 20 x 10 m, con muros de 45 cm de grosor y alturas entre 0,90 y 1,65 metros, todo amurallado con pircas de buena alineación y plomada, respondería a una ampliación de una segunda fase de Corral de piedra. En abril de 1969, observé que formaba un todo cerrado intacto con el sector Oeste, salvo, un pequeño lienzo caído por acción del tiempo en el flanco Este.
Los Círculos de piedra de cerro Espejo, que por primera vez se documentan, son siete rodelas (una de ellas cuadrada) construidas con piedras groseramente partidas, sin desbastar; con diámetros entre 0, 60 y 3,75 metros y alturas entre los 40 y 150 centímetros.
La rodela cuadrada tiene 1,35 metros por cada lado y 46 centímetros de alto. Están distribuidos en un área de 130 por 40 metros, con una orientación aproximada al eje noreste a suroeste. Tres de ellos están próximos entre sí (entre 1 y 3,50 m) , los demás están unos a 28 metros y otros hasta 120 metros.

Los daños
En Corral de piedra, el sector Oeste es el más afectado por la depredación. En él, los saqueadores modernos (entre 1997-1998), excavaron un túnel casi al borde del muro Norte desde adentro (sector de los ortostatos hincados) que lo atraviesa. No pudimos revisarlo, está inundado. También, en este sector de la fase uno, los furtivos excavaron un canal a lo largo del monumento para desaguar el túnel.
En el lado Este todo fue derribado para introducir camiones. Los daños que ha sufrido Corral de piedra con la perturbación brutal del sitio, son irreparables y la ciencia ha perdido para siempre evidencias antrópicas irrecuperables de los constructores y sus ocupantes prehistóricos. En cerro Espejo y los Círculos de piedra, el deterioro es por la actividad ganadera moderna; pero, en general los amojonamientos han sufrido poco daño.
Al indagar en 1970, del porqué del nombre cerro Espejo, los ancianos contaban (sic): "...se llama Cerro Espejo porque en la punta del cerro, había una laja grande de 'piedra-hueso' (feldespato) que brillaba a cierta hora del día...tenía muchas figuras como letras....mi patrón, unos años antes de la guerra, nos hizo cavarla con 10 hombres... como no encontramos nada, se enojó y con dos hileras de bueyes de cuatro yuntas la volcamos y la tiramos pa’ bajo del cerro...casi arrastró a varios...se hizo harina al caer...eso pasó (Datos de Pedro Rodríguez). ¿Era un panel con arte rupestre?.
El simple hecho constructivo en sí de Corral de piedra y los Lineamientos Circulares de Piedra de Cerro Espejo, prueba que el asentamiento humano poseía una estructura social jerarquizada y una economía con excedentes alimenticios, que permitía distraer esfuerzos en construcciones permanentes, que apunta hacia una continuidad ideológica y social. El área de los sitios que se mencionan, en cuanto a su evolución, tuvieron que ser arbitrados culturalmente por Corral de piedra. ¿Era una construcción central destinada a usos políticos o rituales? Es obvio que la construcción y los lineamientos circulares, respondieron a alguna razón de peso. Y, tanto la ubicación ex profeso en el domo de Cerro Espejo y su distribución espacial, responderían a la necesidad de observaciones celeste y su representación (dada la privilegiada visión del firmamento desde allí) que les permitía calibrar su presencia con el universo. Por las perturbaciones sufridas, el registro de materiales estará muy poco representado, más la singularidad del monumento, impedirá -tal vez- crear un fondo teórico sólido a partir del cual proponer unas hipótesis sobre la cultura de éstos. En cuanto al origen, podría ser una dispersión de las culturas del norte de Guarayos Cuestionar acerca de su organización, de sus pautas territoriales y sus mecanismos de poder, más la cronología incierta, será tarea para los especialistas en el futuro.

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