Humor, picardía y poesía. Coplas de los valles
La alegría y el humor en los valles cruceños se manifiesta más en épocas de fiesta como el Carnaval.
Pastor Aguilar continúa la huella dejada por Hernando Sanabria Fernández y
su Cancionero popular de Vallegrande. Ha reunido en un libro más de un centenar
de las coplas que la gente de los valles cruceños va creando al ritmo de la
vidita o tonada. Brújula seleccionó algunas de las más divertidas e ingeniosas
Para la Justicia
!Ay, doña Justita,
no es justa ni pizca,
por mirar la plata
se había vuelto bizca!
Había siu injusta
ésta doña Justa,
al rico lo suelta
y al yesca lo ajusta
Esta doña Justa,
con tanto doctor,
se compra y se vende
al mejor postor.
Para el señor cura
Al cura le diera
hasta dos corderos
pa' qie me descase
y quedar soltero
Madruga a la misa
la beata del frente,
dizque por las noches
se hace mulagente.
El cura no quiere
volverme a casar,
mejor a mi novia
me la gua robar.
Casarme con dos
ésa es mi locura,
será donde el juez
y no donde el cura.
Para meditar
El amor es dulce
cuando está nuevito
ya cuando envejece
tiene su amarguito.
Esto de ser pobre
es la peor desgracia,
uno es el que suda
pa' otro es la ganancia.
Cuando yo era rico
era don Tomás,
aura que soy pobre
soy Tomás nomás.
! Ay señor, tatito,
de los santos cielos,
las nubes más altas
se ven por los suelos!
Para una serenata
Despierta amorcito
escucha mi canto,
que si no despiertas
se convertirá en llanto
La noche serena
y brilla la aurora,
mi guitarra canta
mi corazón llora.
Ya llegué a tu alma
aura me retiro,
con mil ilusiones
siguiendo a un lucero.
Para la suegra
Caramba que estoy
con demás de a gusto
me robé una chica,
pa' mi suegra el susto.
¡Ay suegra del diablo
cómo me ha engañau,
a su hija más guatta
me la había emponchau!
La vieja 'e mi suegra
me hace vivir mal
pa' sacarme el clavo
la gua hacer casar.
Mi suegra pues tiene
una maña fea,
se duerme su hija,
va y me secretea.
La vieja 'e mi suegra
se ha entusiasmau,
al cabo de un mes
otro se ha buscau.
Para el casamiento
Casarme quisiera
por una semana,
por toda la vida
no me da la gana.
Otros me aconsejan
me case con viuda,
que tenga harta plata
y que sea vacuda.
Me dicen, casate,
eso sí nunquita,
como dejar tantas
por una solita.
Cuando yo me case
mei casar con tres,
dos pa' los costaus,
una pa' los pies.
Hace ya jartito
lo rifé mi cuero,
pero pa' las chotas
sigo pues soltero.
Quisiera casarme
y no hallo con quién,
me gustan las rubias,
las negras también.
Me dicen casate
yo no sei con quien
me gustan las gordas,
las flacas también.
El Contrapunteo
Él: Picara la imilla
zapato apretau,
no quiere soltero
por querer casau.
Ella: Coqueta me dicen
porque soy bonita,
y me hablan todo
por ser solterita.
Él: Pañuelito blanco
orillita lacre,
a las solteritas
se las lleva el sacre.
Ella: Saucesito verde,
sauce varejón,
el querer es gusto
no es obligación.
Él: Si vos me quisieras
como yo te quiero,
vos fueras el horno
y yo el jurgunero.
Ella: El quererte a vos
nunca se ha ofreciu,
andaite más bien
por donde has veniu.
Él: Mañana me voy,
Pasado' ei volver.
porfiadito soy
pa'hacerme querer.
Ella: Porfiadito y flaco
quién te va a querer,
andaite a los verdes
a convalecer.
Él: Yo quisiera ser
el gato pintau,
pa comerme el queso
de lo más guardau.
Ella: Cuidau pues gatito
que por come queso,
vos mismo te pongas
la soga al pescuezo.
Coplas de ellas
La flor del romero
con la del cedrón
andan en pendencia
por mi corazón.
Por mi dizque han dicho
coqueta mentada,
coqueta pues soy
pero bien rogada.
Por mí dizque han dicho
negrita bandida,
negrita pues soy
pero apetecida.
Yo soy por fin buena
no me hago rogar
al que me lo pide
se lo gua prestar.
Pa’ que entreverabas
tu amor con el miu,
el tuyo violento
y el miu deteniu.
Pa' que entreverabas
tu amor con el miu,
el tuyo jambriento
y el miu bien comiu.
De los apellidos
Yo por mi abuelita
apellido Pérez,
dulcesito soy
para las mujeres.
Escuchen señores
yo apellido Vargas,
cuiden a sus hijas
soy bien manos-largas.
Disculpen ustedes
yo soy pues Morón,
jovencito arrecho
roba corazón.
Váyanlo sabiendo
yo soy pues Cabrera
seguiré arrechito
hasta que me muera.
Yo apellido Flores
y Flores lui ser,
a unita de quince
la haré florecer.
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