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Santa Cruz de la Sierra - Bolivia, Jueves 18, Marzo de 2004

../images/blanco.gifImportancia de la estatura



Paulovich ®®La noticia de perfil

A raíz de la designación del señor Antonio Araníbar Quiroga como Ministro de Minería e Hidrocarburos, mi esposa me preguntó qué pensaba acerca de los hombres de elevada estatura, respondiéndole que no me hiciera preguntas capciosas ni intentara burlarse de mi tamaño. La española sonrió y continuó tejiendo intrigas y un pullover.
Encerrado en mi escritorio, saqué un metro y me medí sin hacer trampas, o sea sin ponerme de puntillas, y exclamé satisfecho: “Pues no estoy tan mal, ya que mido un metro y 61 centímetros, mientras que el famoso ministro no llega a medir dos metros, llevándome una diferencia de treinta centímetros que no significa nada en la competencia por la vida...”.
Orgulloso de mi estatura volví donde mi mujer y le dije con ufanía: “Mido 1.61 de estatura, y ahora qué”; ella me levantó en sus brazos y dándome un beso en la oreja me dijo: “Ya lo sabía, aunque en la cama me pareces mucho más grande; sin embargo, debo decirte que por ser bajito has perdido la oportunidad de ser designado Ministro de Minería e Hidrocarburos”.
Después de nuestra reconciliación le expliqué que para ser Ministro de Minería e Hidrocarburos no se necesita ser un grandulón, sino conocimientos muy profundos sobre minas, petróleo y gas, y sobre todo condiciones para manejar las negociaciones estatales sobre esas riquezas naturales.
Ella aceptó mi explicación y tímidamente me manifestó: “¿Y tú no sabes mucho de minas? Porque antes de casarte conmigo me dijiste en España que tenías muchas minas en Bolivia y que eras muy rico...”. Le contesté con mi habitual sagacidad: “Entonces no te mentí porque en mi juventud tuve muchas ‘minas’, de esas que pasean por El Prado pero que no están registradas en el Ministerio de Minería. Si me hablas ahora de esas minas, minas fieles de gran corazón, debo decirte que sé mucho más que el flamante Ministro de Minería e Hidrocarburos, que a mi lado es un piojo tuerto”.
Aproveché el embeleso con que me escuchaba mi mujer para decirle que los hombres pequeños solemos tener mucho éxito con las mujeres, sobre todo cuando somos jóvenes, fortuna de la que no gozan los hombres muy altos que suelen tener fama de sonsos, concluyendo mis declaraciones con esta frase: “Yo no sé cómo le irá a este ministro Araníbar con las minas, aunque tiene fama de ser inteligente desde Cochabamba”.
Me preguntó mi esposa acerca de las relaciones que tiene el señor Antonio Araníbar con el ex presidente de la República Goni Sánchez de Lozada y le contesté que sólo sé que fue Ministro de Relaciones Exteriores durante todo su primer gobierno pero que ese antecedente no importa mucho y que lo único que me preocupa es su elevada estatura, pues me hallaría más contento si el nuevo Ministro hubiera sido pequeño, listo, y mujeriego”.
Sin embargo, deseemos suerte a Toño para negociar nuestras riquezas petroleras y gasíferas.

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