Marcha cobista degeneró en violencia
Movilización. Transeúntes se enfrentaron ayer a los marchistas de la Central Obrera Boliviana en El Prado
ANF/AFP La Paz
Paro de profesores fue cumplido parcialmenteLa Central Obrera Boliviana (COB) protagonizó
ayer una marcha de protesta agresiva y violenta. En todo el recorrido por las
principales calles y avenidas de La Paz, los manifestantes agredieron a toda
persona que mostraba su molestia contra la medida de presión.
La dirigencia del ente sindical encabezó la movilización, prevista para las
14.30 horas y que comenzó con un retraso de más de una hora. En ella
participaron aproximadamente 2.000 personas, entre trabajadores de salud,
educación, fabriles, mineros, petroleros, de seguridad social, ferroviarios,
jubilados y prestatarios, quienes luego de un mitin en la plaza San Francisco,
iniciaron su recorrido.
En su discurso, el ejecutivo de la COB, Jaime Solares, reiteró las demandas de
los trabajadores, el pedido de abrogar las leyes de Hidrocarburos e INRA, el
artículo 55 del Decreto Supremo 21060, la reversión de los recursos naturales al
Estado y advirtió que de no ser así “el gobierno de Carlos Mesa caerá”.
Tal como ocurrió en la mañana con la marcha de los maestros urbanos de La Paz,
esta medida de protesta recibió el rechazo y el repudio de los ciudadanos que
abuchearon y silbaron a los manifestantes, arrojándoles, incluso, bolsas de agua
desde la parte alta de los edificios.
Los marchistas no respetaron edad ni sexo y golpearon a todo aquel que
protestaba contra ellos gritándoles “flojos”, “vayan a trabajar”, “dejen
trabajar”, “el país no necesita marchas”, etc. y, al menos, en doce
oportunidades se enfrentaron a golpes y patadas.
En el paseo de El Prado agredieron a un niño de 10 años y lo golpearon. Otra
persona mayor fue empujada y cayó al suelo, algunos periodistas evitaron que lo
patearan en el piso.
Arrojaron piedras a los edificios de donde se les lanzaba bolsas de agua,
llegando a romper la puerta de vidrio del edificio San Pablo donde ingresó otro
señor que manifestó su malestar contra la medida de presión. Ni los periodistas
se salvaron.
Una vez concluida la marcha, que recorrió las calles, Potosí, Colón, Camacho, El
Prado, la Av. Mariscal Santa Cruz hasta llegar a la plaza San Francisco, Solares
destacó la convocatoria ya que, en su criterio, si bien no es “una gran marcha
tampoco es una movilización mezquina”.
Iglesia advierte
peligro de un golpe de Estado
La Iglesia católica advirtió ayer que si en el
país no se logra una concertación entre empresarios, políticos, sindicalistas y
autoridades, Bolivia puede poner en peligro el sistema democrático, y se
alentaría una dictadura militar .
“Yo no soy profeta para ver qué va a pasar, pero yo creo que sí podemos vivir
cambios que nadie los desea, llámese ruptura democrática, llámese golpes de
Estado, llámese desintegración nacional, ese es un riesgo que se corre”, afirmó
el secretario adjunto de la Conferencia Episcopal Boliviana, padre Francisco
Flores. “La Iglesia está al servicio del pueblo y por lo tanto cuando requieran
el servicio de la Iglesia aquellos que crean necesitarlo, pues la llamarán y la
Iglesia sabrá escuchar (...) No nos vamos negar”, dijo la autoridad.
Según el análisis que hace el padre Flores, los políticos no están escuchando
los pedidos que hace no sólo el Presidente, sino la sociedad en conjunto para
buscar soluciones a los problemas que vive el país.
“Por eso se habla de partidos que no han acabado de asimilar e interpretar los
acontecimientos de febrero y octubre del año pasado”, aseguró.
Dirigente de la
COR amenaza a ‘agresores’
El secretario general de la Central Obrera
Regional (COR) de El Alto, Roberto de la Cruz, amenazó con un “alzamiento” en
contra de aquellos que agredan y provoquen a los marchistas.
Esta advertencia surgió luego del rechazo y repudio que recibieron las
movilizaciones que protagonizaron ayer, en la mañana y en la tarde, el
magisterio urbano paceño y la Central Obrera Boliviana (COB), respectivamente.
De la Cruz, al igual que el ejecutivo de la COB, Jaime Solares, dijo que son
gente infiltrada del gobierno que trata de desvirtuar las movilizaciones de los
trabajadores.
“El Alto les da un ultimátum a esa gente para que no moleste a los marchistas,
en otra vamos a bajar y vamos a ponerlos en su lugar y vamos a hacerlos ir
desnudos y a romper los vidrios de esos edificios (de donde lanzan cosas)”,
advirtió.
Respecto de los enfrentamientos que se registraron ayer entre manifestantes y
transeúntes que mostraban su molestia por la medida de presión, dijo que el
gobierno lo que busca es un enfrentamiento entre bolivianos.
Sobre la inasistencia de la COR en la movilización, el dirigente sostuvo que esa
entidad laboral prepara una gran movilización. “No queremos hacerle cosquillas
al gobierno”, manifestó.
Las marchas son un calentamiento de lo que será una convulsión si el gobierno
continúa con su actual política.
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