El arte de comunicar
Ernesto Ascuy / Presidente de la bienal
iberoamericana del cartel
Las artes visuales en los últimos 20 años, han experimentado una
revolución conceptual en la que las antiguas fronteras entre disciplinas han
desaparecido y han surgido nuevas formas de expresión; instalaciones,
performance, videoarte son nuevos términos para nuevos tiempos en las que hace
50 años era imposible pensar. A los casi ya olvidados impresionismo,
expresionismo, hiperrealismo, agregamos hoy conceptualismo o arte digital; todo
esto nos demuestra la constante inquietud y necesidad humana por adecuar los
avances tecnológicos a sus formas de expresión.
En el diseño gráfico, y particularmente con el cartel, ocurre lo mismo.
Entonces, por qué no considerarlo arte, si en resumen el cartel pasa a un
proceso conceptual-creativo y se vale de la tecnología para mostrarse al
público. ¿Acaso no es lo que hace el artista plástico?
Andy Warhol, uno de los más importantes exponentes del pop art fue seducido por
la asociación imagen + tipografía, así como por recursos propios de las artes
gráficas, y creó obras que eran carteles o carteles que luego fueron obras de
arte. Es al francés Toulouse Lautrec a quien debemos el primer afiche (termino
original en francés) registrado en la historia del arte. A partir de entonces,
el cartel ha evolucionado hasta llegar a nuestros días como ese "grito en la
pared" que nos llama, nos induce y nos convoca. Por desgracia, en nuestro medio
existen colegas que no valoran bien el cartel y llegan a compararlo con
"pasacalles". Qué pena; pero por suerte no pasa lo mismo en el resto de
Iberoamérica, donde el cartel sigue siendo el ‘rey de la comunicación gráfica’.
No es mi intención menospreciar a otros medios de comunicación masiva, pero soy
un defensor absoluto del alcance y las bondades del cartel. Quien lo considere
acabado o pasado de moda, no sabe lo que pierde. El cartel está hoy más vigente
que nunca en un mundo donde las personas disponemos cada vez de menos tiempo y
pasamos más horas en las calles, el segundo de televisión es cada día más
inaccesible, mientras el cartel sigue estando al alcance del pequeño empresario.
Esta primera Bienal Iberoamericana del Cartel seguro cambiará más de un concepto
porque derrumbará muchos estereotipos infundados y nos acercará a "ese
dinosaurio que se resiste a que lo extingan y lo manden a los museos de
historia" , como dice Rafael López Castro.
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