Para una adolescente, el regalo ideal de 15
años puede ser un viaje, una fiesta, un anillo, una cadena, un pendiente, un
vestido... en fin, muchas cosas. Para María José De La Fuente, el regalo que
le llegó no se compara con nada. “Es lo mejor que me pudo haber pasado”,
comenta ella.
Con 15 años cumplidos en diciembre pasado, esta muchacha se convirtió hace
dos días en la primera gimnasta boliviana que asistirá a unos Juegos
Olímpicos. “Es mi sueño hecho realidad. Cuando me lo dijeron, casi lloro de
alegría”, recuerda.
Gracias a sus buenos resultados a nivel internacional, la deportista cruceña
se benefició con una de las tres invitaciones para asistir a los Juegos de
Atenas, otorgadas por el Comité Olímpico Internacional y la Federación
Internacional de Gimnasia.
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| En familia.
Junto a sus abuelos, María Julia (izq) y Mario Orlando (der), y su
madre, Sandra |
“Es el gran premio de su vida”, comenta Sandra Parada, madre de la joven
gimnasta.
Detrás de este sueño hecho realidad hay toda una historia de sacrificio,
constancia y dedicación en la que hay muchos protagonistas.
La estrella principal es María José, que desde los cinco años se dedicó en
cuerpo y alma a la gimnasia. Junto a ella están Sandra, sus abuelos (Mario
Orlando Parada y María Julia Gutiérrez) y sus entrenadores. Toda esta gente
apostó por ella y no escatimó esfuerzos para que el empeño y el talento no
se pierdan en medio de las buenas intenciones.
“Cuando nació, nunca
pensé que se venía una deportista. Ahora estoy muy orgulloso de tener en mi
familia a la mejor de las gimnastas”, dice emocionado don Mario Orlando, que
destaca que su nieta se da modos para cumplir en el plano deportivo y el
estudiantil.
María José es una de las mejores alumnas del segundo de secundaria en el
colegio Franco Boliviano. “Es bien aplicada y dedicada. Siempre se sienta en
primera fila, eso ya te da un parámetro de lo responsable que es”, explica
Hermen Subirana, profesor de sicología.
La directora del establecimiento educativo, Moira Castedo, tampoco ahorra
elogios. “Es excelente. Muy buena alumna y compañera. Cuando viaja y tiene
que dar exámenes, la colaboramos. Ella se las ingenia para estudiar y sacar
buenas notas”.
Más allá del entusiasmo y el empeño, sacar adelante a un deportista tiene un
costo económico que no es nada bajo.
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| Emoción.
María José hizo una demostración frente a sus compañeros del colegio
Franco Boliviano |
Sandra, que actualmente conduce el programa La Batidora (Red Unitel),
estima que ha gastado unos $us 100.000 en los diez años que su hija lleva en
la gimnasia.
“Su madre se sacrificó mucho y María José demostró que valía la pena”,
agrega la abuela, María Julia, que confiesa ser la hincha número uno de la
gimnasta. “Cuando ella compite, yo soy la que más grita”.
Lo cierto es que por el momento la familia de María José no sale de su
asombro. Es más, ya comienzan a hacer planes para viajar a Atenas y
acompañar a la gimnasta en aquel momento histórico. “Yo iré, pero falta
definir quién más de la familia nos acompañará”, comenta Sandra, mientras su
hija busca un mapa para que don Mario Orlando le muestre dónde está Grecia.
RADIOGRAFÍA
Su hobby.
“Cuando no hago nada, me gusta comer todo lo que sea dulce. Me gusta la
pizza”.
Para bailar. “Bailo de todo. Hip hop, por ejemplo. No le hago mucho a
la salsa”
Una película. “La última que vi y me gustó mucho fue Una mente
brillante”.
Un país. “República Dominicana. Me encantan sus playas”.
En el colegio. “Las materias que más me gustan son inglés y
matemáticas. Química no mucho. Espero que la profesora no se moleste”.